Las familias españolas tienen a día de hoy una renta neta real inferior a la de 2008 y, sin embargo, pagan más IRPF que entonces, debido sobre todo al impacto que ha tenido en los últimos años la llamada "progresividad en frío", es decir, el efecto de la inflación en la recaudación. Esto supone que quince años después de la crisis financiera aún no han recuperado su poder adquisitivo.
"En 2024, el índice de la carga media real de IRPF soportada por los hogares superó el valor 100 de 2008, al situarse en 114,4. Contrariamente, el índice de la renta neta media real de 2024 se situó en el 95,7. Es decir, los hogares tienen en 2024 una renta neta real inferior a la que tenían en 2008. Sin embargo, en términos reales, pagan más IRPF que en 2008", advierte Desiderio Romero-Jordán, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad Rey Juan Carlos e investigador de Funcas.
El experto toma como renta disponible o neta la diferencia entre los ingresos brutos de las familias y las cuotas tanto de IRPF como de cotizaciones sociales. Las primeras han subido especialmente desde 2021 por "la falta de indexación a la inflación", que ha provocado que las subidas salariales para adecuar los sueldos al alza de precios se hayan traducido en una mayor aportación a la Agencia Tributaria; mientras que las cotizaciones sociales a la Seguridad Social se han elevado a raíz de la reforma de las pensiones.
El IRPF y la renta disponible habían evolucionado en España de manera pareja tradicionalmente: decrecieron hasta 2013, con motivo de la crisis, y fueron crecientes desde entonces, con la recuperación. Lo curioso es que desde la pandemia el índice de IRPF crece con mucha mayor intensidad, con lo que "más de una década y media después de la crisis financiera, los hogares españoles no han recuperado, en media, su capacidad económica real".
De hecho, el profesor calcula que harán falta "varios años" para que la renta real recupere los niveles de 2008 si mantiene su ritmo de crecimiento actual, dado que además el efecto de la progresividad en frío en el IRPF es acumulativo. "La erosión de la renta real seguirá creciendo en ausencia de medidas de ajuste específicas", alerta.
16.800 millones más por no indexar el IRPF
La recaudación tributaria en España ha vivido un ciclo virtuoso tras la pandemia, con un promedio anual de incremento de 23.800 millones en los ingresos por impuestos, un ritmo de crecimiento que incluso supera el que se produjo en los últimos años del boom inmobiliario (de 19.100 millones de euros anuales).
El 40% de ese incremento en 2024 se debió al IRPF, seguido del 29,1% del IVA; el 17,7% del Impuesto de Sociedades y el 6,6% de los impuestos especiales. El buen comportamiento de estas cuatro figuras tributarias ha provocado que su presión fiscal conjunta se sitúe en el 17,4% del PIB; mientras que si se concluyen las cotizaciones sociales se eleva hasta el 30,9%, el equivalente a 491.914 millones de euros.
Esa presión fiscal agregada ha superado el récord anterior, que se había registrado en 2007, cuando se situó en el 30,5%. De 1997 a 2004 se había mantenido en promedio en el 28,3%, pero el boom inmobiliario la disparó hasta su pico en 2007 para volver a moderarse después.
La mayor presión fiscal en 2024 corresponde al IRPF (8,1%), seguido de IVA (5,7%), impuesto de sociedades (2,5%) e impuestos especiales (1,4 %). "Desde la crisis financiera, la presión fiscal por IRPF ha mostrado un crecimiento escalonado: se mantuvo en el rango 6-7% hasta 2019, aumentó hasta el nivel 7-8% entre 2020 y 2022 y, desde 2023 se encuentra por encima del 8%. De hecho, su pico más alto de la serie histórica se alcanzó en 2024 con un 8,1%", señala Romero-Jordán. Este avance ha elevado el tipo medio del IRPF del 12,7% en 2019 al 14,4% en 2024.
Los tres factores que explican el incremento de la recaudación son: el aumento del empleo; el hecho de que los salarios hayan subido un 15,9% de 2019 a 2024 -frente a un aumento de precios del 18,2% en el mismo periodo-; y el impulso de la inflación sobre la recaudación de IRPF.
"La falta de indexación de los elementos del IRPF expresados en euros -incluyendo todo tipo de mínimos, deducciones, exenciones, así como los tramos de la tarifa- elevan la carga impositiva de los contribuyentes. Esta falta de corrección ha supuesto un extra de recaudación de 16.800 millones de euros entre 2021 y 2024 equivalente, aproximadamente, a la mitad de recaudación de esos cuatro años", recuerda el experto de Funcas.
Lo curioso está en que pese a su impacto, los contribuyentes no son muy conscientes del efecto de la presión fiscal en su renta, de ahí que la subida de impuestos no ocupe las primeras posiciones entre las preocupaciones que recogen los barómetros del CIS. Aunque no se den cuenta, lo cierto es que "el IRPF ha frenado en los últimos años el crecimiento de su renta real media".


