Iryo suspenderá temporalmente a cuarenta profesionales de su plantilla, que pertenecen a la base de Málaga, debido a al interrupción de los servicios de la alta velocidad que sufre el tramo que conecta la ciudad andaluza con Madrid.
Este ERTE se aplicará hasta el próximo 23 de marzo, fecha en la que el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) prevé el restablecimiento directo de la Alta Velocidad en el tramo, según ha informado este mismo miércoles a las tres operadoras.
El motivo de la interrupción, según el gestor, se debe a que las obras de reparación tras un desprendimiento en el reciente temporal cortan la vía a la altura de Álora desde el pasado 4 de febrero. A través del Plan Alternativo de Transportes (PAT) activado por Renfe desde el accidente de Adamuz, sólo la estatal presta servicio en esta zona con la combinación de servicios de bus y trenes.
Iryo ha informado este miércoles, en un comunicado difundido a los medios, que la Dirección General de Trabajo ha constatado la existencia de "causa de fuerza mayor" en la interrupción de la circulación, lo cual "ha impactado directamente en la operativa de Iryo en la base de Málaga". Y la autoridad competente ha autorizado a la operadora italiana a proceder con la suspensión temporal de los contratos de trabajo de cuarenta empleados.
Dado que en total tiene 654 trabajadores en plantilla, el ERTE afecta al 6,11% de los trabajadores, que tendrán acceso a "las correspondientes prestaciones por desempleo conforme a la normativa vigente". Según el comunicado de iryo, la compañía las complementará "hasta garantizar que todos ellos perciban el cien por cien de su salario habitual".
La medida laboral estará vigente hasta el 23 de marzo, a la espera de la fecha definitiva de la reapertura total de la vía para la alta velocidad entre Madrid y Málaga que debe ejecutar Adif. Pero Iryo se encuentra entre las compañías que ya habían empezado a vender billetes para principios de marzo, y que han tenido que cancelar dichos trayectos. Así, el sector se mantiene en vilo ante una reapertura que previsiblemente llegará días antes del inicio de la Semana Santa (29 de marzo), una fecha especialmente señalada en la comunidad andaluza y de un importante valor económico para la Costa del Sol.
"Es incomprensible que a estas alturas, con la Semana Santa a la vuelta de la esquina, no tengamos información precisa de la vuelta a la normalidad en la alta velocidad", ha manifestado el presidente de la Diputación de Málaga y de Turismo Costa del Sol, Francisco Salado, este miércoles, en declaraciones que recoge la agencia Efe. "Esta falta de rigor no sólo afecta al turismo, al sector hotelero, hostelero y a todos los servicios complementarios, sino que también puede tener un importante efecto sobre el empleo y sobre la actividad de las empresas malagueñas".

