Endesa tiene claro cuál va a ser su objetivo en los próximos dos años: acelerar en redes eléctricas y captar grandes consumidores. Así se desprende del plan estratégico 2026-2028 que la eléctricca ha presentado hoy al mercado. Con potencia de fuego para invertir 10.300 millones, Endesa va a destinar más de la mitad al despliegue de la infraestructura eléctrica. Además, ha ideado una plataforma renovable para poner la alfombra roja a los centros de datos. El mercado ha reaccionado a la nueva hoja de ruta con subidas de más del 7,3% en bolsa.
La empresa va a ofrecer a estos grandes consumidores hasta 3.000 megavatios (MW) de proyectos híbridos renovables en la península ibérica, que estarán a su disposición para firmar contratos de suministro a largo plazo (PPA). Esta plataforma facilitará también derechos de conexión a la red para los operadores de esos centros y también suelo, terrenos transferibles para que aceleren su implantación.
En definitiva, Endesa apuesta por desarrollar proyectos propios de generación para abastecer los data center, en lugar de comprar esa energía en el mercado para obtener una mayor márgenes.
La inversión total del nuevo plan estratégico supera en un 10% a la del anterior. Además, prevé sumar casi 2.000 MW de generación hasta 2028, principalmente eólicos y de almacenamiento. En cuanto a su negocio comercial y tras hacerse con los 350.000 clientes eléctricos de MasOrgange por 90 millones, Endesa prevé cerrar el periodo con 6,7 millones de clientes, un 8% más.
El cuarto mandato de Bogas como primer ejecutivo de Endesa vence el próximo mes de abril. Respecto a su propio futuro, aseguró que se siente con fuerzas para otra renovación, si bien dejó claro que la decisión depende de Enel, el dueño italiano de Endesa. "Si me fuera hoy me iría por la puerta grande", aseveró. Las cifras lo avalan.
Lluvia de dividendos desde este año
La eléctrica va a proponer a la próxima Junta de Accionistas una meteórica subida del dividendo, del 20%, para repartir 1,58 euros por acción en efectivo con cargo a 2025. A lo largo del plan estratégico mantendrá la retribución al accionista por encima de 1,6 euros por título y repartirá entre inversores, al menos, el 70% del beneficio. Para 2028 prevé repartir entre 2,5 y 2,6 euros como beneficio por acción. El 70% del total irá a parar a Enel.
La compañía que dirige José Bogas también ha presentado este martes sus últimos resultados anuales. En 2025, el grupo ganó 2.198 millones de euros, un 16% más que en 2024, e ingresó 21.424 millones, ligeramente por encima del ejercicio previo. La eléctrica ha superado holgadamente el rango alto de las previsiones comunicadas al mercado.
A lo largo del ejercicio, Endesa movilizó inversiones por valor de 2.177 millones, casi un 6% por encima de 2024. Su deuda neta alcanzó los 10.110 millones de euros, casi un 9% más.
Prórroga total de 10 años a la nuclear
Bogas ha aprovechado la presentación de resultados para lanzar un alegato a favor de la prórroga nuclear, no solo para Almaraz, sino para todo el parque atómico español. Defiende que todas las centrales españolas deberían ampliar su vida 10 años más.
Para el ejecutivo, el calendario de cierre pactado en 2019 esincompatible con la evolución real del plan energético español (PNIEC), que acumula un retraso significativo en el cumplimiento de los objetivos de potencia eólica y de almacenamiento. Por todo ello, ha argumentado, mantener el calendario de cierre sin cumplir lo demás pondría en riesgo la seguridad de suministro.
El consejero delegado ha defendido que la tecnología nuclear es más barata que sus alternativas. "En condiciones de igualdad fiscal respecto de otras tecnologías, el coste de sustituir el perfil de la nuclear por un mix de solar, baterías y centrales de gas resultaría ser el doble que el de la energía nuclear".
En su informe anual, Endesa pone el foco en el factor ambiental, al destacar que el cierre prematuro de las nucleares no aceleraría las renovables, sino que obligaría a usar másciclos combinados (centrales que emplean gas para generar electricidad) lo que aumentaría las emisiones contaminantes. El CEO ha destacado también que hay un problema de tiempos, pues el Almacén Temporal Individualizado (ATI) para residuos nucleares no estará listo hasta 2030 como pronto, por lo que los residuos no pueden gestionarse antes de esa fecha.

