EMPRESAS

Los sindicatos de Renfe y Adif protestan frente al Ministerio de Transportes

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Este martes, decenas de trabajadores ferroviarios de Renfe y Adif se han concentrado frente a la sede del Ministerio de Transportes en Madrid para denunciar el deterioro del sistema ferroviario español. Entre silbatos y pancartas, los sindicatos han visibilizado un malestar creciente derivado de la falta de inversión, la escasez de personal y los problemas de seguridad evidenciados tras los recientes accidentes en Adamuz, Rodalies y Gelida.

Los portavoces sindicales alertan sobre una situación crítica en la gestión de las infraestructuras. Según Elena, representante del Sindicato de Circulación Ferroviario (SCF), la plantilla de Adif presenta una media de edad cercana a los 50 años, lo que dificulta enormemente cubrir los turnos en estaciones y centros de control pese a las oposiciones recientes. Por ello, exigen un rediseño profundo de las políticas de personal y mantenimiento, así como un estudio de la capacidad de la alta velocidad, la cual requiere una inversión constante para mantener sus estándares de seguridad.

Desde CCOO y UGT, se reclama un "diálogo real" y la implementación de medidas estructurales que garanticen la calidad del servicio y los derechos laborales. María José Páez (CCOO) ha enfatizado que el mantenimiento diario es esencial y no debe limitarse a la construcción de nueva infraestructura. Asimismo, los trabajadores han solicitado la creación de protecciones ante fenómenos meteorológicos y el refuerzo de la formación en todas las áreas.

La plataforma de reivindicaciones incluye también la recuperación de las comisiones mixtas y una coordinación eficaz entre el administrador de infraestructuras y los empleados. Además, desde la CGT se subraya la necesidad de contar con personal capacitado a bordo para gestionar emergencias, señalando que la fragmentación del ferrocarril en varias empresas ha perjudicado gravemente al sector.

Ante lo que consideran una falta de respuesta gubernamental, los trabajadores han pedido la dimisión del ministro Óscar Puente y han ratificado la convocatoria de huelga para los días 9, 10 y 11 de febrero. Con este paro, buscan la interiorización de los contratos de mantenimiento y la recuperación definitiva de sus derechos laborales.