Banco de Sabadell ha desvelado esta mañana los primeros resultados trimestrales tras el fin de la OPA lanzada por BBVA. El banco mantiene el crecimiento en España, hoy ya su mercado principal tras el anuncio de venta de TSB que seguirá contribuyendo al negocio hasta el arranque de 2026. Sin contar con la filial británica, el beneficio de Sabadell aumentó un 1,9% hasta septiembre frente al mismo periodo del año pasado, hasta los 1.148 millones de euros. Si se suman los 242 millones de euros de ganancias de TSB, el resultado neto del grupo aumentó un 7,3%, con 1.390 millones de euros.
El foco para el banco es ahora demostrar que puede seguir creciendo en España a futuro y una vez que cerca de una quinta parte de su beneficio se marchará con la venta de TSB a Banco Santander, que está previsto que se cierre en la primavera del año que viene. El consejero delegado de Sabadell, César González-Bueno, ha reconocido que "cualquier integración" de los bancos medianos españoles, entre los que figuran Kutxabank, Ibercaja, Unicaja, Abanca o el propio Sabadell, "tendría sentido" ante el escaso "solape geográfico" de las entidades y la posibilidad de generar ahorros de costes, pero descarta que se vaya a producir. "En este momento, todo el mundo está satisfecho con su estrategia, con su influencia territorial... no hay apetito por parte de nadie" de llevar a cabo una consolidación así en nuestro país, apunta el directivo.
En lo que respecta al cierre de la OPA por parte de BBVA, González-Bueno ha valorado positivamente la respuesta dada por el presidente de la entidad, Carlos Torres, a quien ha confesado que envió un mensaje después de conocer la resolución de la operación. "La reacción de BBVA me pareció muy buena, muy sana y correcta. Ellos igual que nosotros han puesto toda su mirada en el futuro. La OPA es un capítulo cerrado", afirmó el consejero delegado del banco. Donde no ha sido tan taxativo ha sido sobre la presencia del empresario David Martínez en el consejo de administración de Sabadell después de haberse mostrado favorable a vender su paquete accionarial, del 3,86%, a BBVA durante la OPA. "Hay diferencias en algunos asuntos", reconoce González-Bueno. "No es una situación fácil", pero no ha aclarado si se resolverá con la salida de Martínez del accionariado y del consejo.
No obstante, la entidad sí ha reconocido que ha fallado en su objetivo de captación de clientes, que ha quedado un 25% por debajo de sus estimaciones, aunque no ha desvelado las cifras concretas. "El hacerse cliente de una entidad sobre la que había dudas sobre su futuro ha afectado a particulares y a pymes", sostiene. Sabadell aumentó un 26% la concesión de nuevas hipotecas sobre el año pasado, con lo que mantuvo estable una cuota de mercado del 7%. En lo que respecta a la nueva producción de préstamos a pymes, esta se resintió tímidamente, a pesar de que crece en términos de cartera total de crédito a este segmento por encima del 6%, suficiente para mantener la misma cuota. A pesar de ello, la entidad querer ganar cuota en el segmento pyme de cara al futuro dentro de los clientes que lleven más años con el banco (una media de 15 años de antiguedad) para pasar a ser su banco principal. "Es la joya de la corona", asegura el CEO del banco.
Otra de las palancas de crecimiento es la expectativa de generar una mayor rentabilidad sobre el capital en España, del 14% al 16% previsto para el año 2027, cuando finaliza el plan estratégico del banco. Además, el banco pretende llevar a cabo recompras de acciones para reducir la base accionarial que cobrará dividendos, lo que evidentemente mengua la salida de caja por este concepto, y eleva, además, el beneficio por acción ya que, a igualdad de ganancias, habrá menos papeles en circulación. Por el momento, el compromiso de Sabadell con sus accionistas es el del reparto de 6.450 millones de euros entre dividendos y recompras. En los próximos meses, Sabadell destinará 350 millones al pago en metálico previsto para el 29 de diciembre (de 7 céntimos por acción) y otros 2.500 millones de euros como dividendo extraordinario por la venta de TSB (valorada en unos 3.100 millones de euros). No se ha fijado fecha, pero cada accionista percibirá 0,5 euros brutos por acción. El objetivo del banco es ganar lo mismo en 2027 sin TSB que el beneficio de 2024, unos 1.600 millones de euros.
A pesar de la caída de este jueves en bolsa tras conocer resultados, las acciones de Sabadell cotizan un 4% por encima del nivel al que se cerró el periodo de aceptación de la OPA el pasado mes de octubre, por encima de los 3,30 euros.

