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Ataques en Ormuz, precios del petróleo al alza: la guerra entre Irán y EEUU tensiona los mercados de materias primas

La incertidumbre es alta en la primera sesión bursátil tras los ataques entre EEUU, Israel e Irán

Interior de la bolsa de Nueva York.
Interior de la bolsa de Nueva York.AFP
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El ataque de EEUU e Israel a Irán y también la respuesta y represalias que pueda llevar a cabo Teherán añaden un nuevo grado de tensión a las bolsas de todo el mundo. En las próximas horas se conocerá su reacción definitiva, porque durante el comienzo del conflicto los parqués permanecían cerrados. Pese a que la inestabilidad en Oriente Próximo era una constante en los mercados de la energía y combustibles antes del pasado sábado, el mundo navega en la incertidumbre. A última hora de ayer, se conocía que Emiratos Árabes Unidos mantendrá cerradas la Bolsa de Valores de Abu Dabi (ADX) y el Mercado Financiero de Dubái (DFM) durante hoy y mañana, las primeras sesiones tras el ataque de Irán.

En el resto de los mercados, horas antes de la apertura europea y americana, se esperaba una caída moderada en el valor de los índices. Al cierre de esta edición, los futuros de uno de los más representativos de EEUU, el índice industrial Dow Jones, adelantaban para este lunes una caída superior al 1%; para el Euro Stoxx 50 de Europa, que engloba a las 50 grandes compañías del Viejo Continente, se espera un descenso inferior al 0,3%.

Al margen de la reacción de las bolsas, la atención se dirigirá hacia los mercados de materias primas. Esto es, petróleo y gas, e incluso cabe tener en cuenta la evolución del oro (en su papel de valor refugio) en un día como hoy.

En este contexto, ayer el precio del barril Brent, refrente a nivel mundial, subía un 10% hasta situarse en torno a los 80 dólares por barril en operaciones extrabursátiles, según recogía la agencia Reuters de los operadores de petróleo. Y el debate se orienta hacia si los precios del crudo escalarán hasta los 100 dólares este lunes, primera sesión tras el ataque del sábado. El viernes, en las horas previas al ataque, cerró con un precio de 73 dólares, su nivel más alto desde julio.

Previsiones como la de los analistas de Renta 4, horas antes del ataque, advertían que en el marco de una crecida de las tensiones, se incrementaría la prima geopolítica, lo que empuja al alza los precios. Ello, advertían, sucedería incluso con una intervención de la OPEP+, que igualmente llegó ayer: la alianza de países petroleos liderada por Arabia Saudí y Rusia confirmaba, tras una breve reunión a raíz de los ataques en Oriente Medio, que aumentará en 206.000 barriles al día la producción de crudo en abril, "en vista de las perspectivas estables y las bajas reservas de petróleo". No hicieron alusión alguna la guerra de Irán, que pone en jaque 1,6 millones de exportaciones de barriles de petróleo diarias.

Detrás de las subidas en el precio del petróleo, sean más o menos significativas, hay distintas causas. Aunque no hay que perder de vista que Irán concentra en sí el 10% de la producción mundial del petróleo, siendo el cuarto por niveles en la OPEC (Organización de Países Exportadores de Petróleo), el 90% de sus exportaciones se envían a China. Otra cuestión será qué medidas tomará el gigante asiático ante una merma en sus reservas de combustible.

Además, tras el desenlace de las tensiones de EEUU con otro país productor de crudo, Venezuela, y el posterior control de su producción, el resto del mundo tomó nota y ha hecho acopio de reservas. Hay suficiente petróleo para todos según los datos de la Agencia Internacional de la Energía, que afirma que el aumento en la oferta de petróleo supera a la demanda. Hay un mercado sobreabastecido y, además, precavido: en febrero otros productores del Golfo (como Arabia Saudí o Irak) aumentaron el volumen de sus envíos al resto de países, según informan medios como Bloomberg.

Por otro lado, al cierre de esta edición no se han reportado ataques a infraestructuras críticas para la energía o el combustibles, que sí pueden alterar a los mercados de forma contundente al mermar directamente la producción de crudo.

La clave de las tensiones económicas es ahora el paso por el estrecho de Ormuz, que oficialmente no ha sido -todavía- cerrado por Irán. El impacto neto de su cierre supondría una pérdida de entre ocho y diez millones de barriles diarios de suministro de crudo, incluso si se utilizaran vías alternativas, afirmaban ayer los analistas de la firma especializada Rystad Energy. Ante la perspectiva, esperan que los precios aumenten en 20 dólares hasta situarse en torno a los 92 dólares por barril en la reapertura de hoy.

Y aún sin cierre acometido, ya se adivina el alza de los precios en la logística. Ayer, tras notificarse varios ataques a busques que atravesaban el canal, empresas petroleras, compañías de transporte marítimo y casas de comercio suspendieron los envíos de crudo, combustibles y gas natural licuado a través del estrecho de Ormuz, según informaban fuentes del sector a Reuters. Las grandes navieras MSC y Maersk ordenaron a sus buques ponerse a salvo, e interrumpir cualquier actividad en la región del Golfo.

El cese del comercio en la región conllevarña retrasos, cambios de itinerario o ajustes de horarios en el transporte. Por lo que también se deduce que habrá un alza de los precios en este sector, como ocurrió en su momento con la crisis en el mar Rojo y el paso por el canal de Suez.