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Crisis Ferroviaria

Adif se llevó materiales del accidente de Adamuz antes de que terminara la inspección judicial

El escenario del siniestro de Adamuz el pasado 18 de enero sumó a la confusión en los servicios de emergencias la de operarios de Adif, que evacuaron piezas y material que la Guardia Civil localizó e incorporó a la investigación

Un agente de la Guardia Civil custodia el escenario del accidente en Adamuz el pasado 20 de enero.
Un agente de la Guardia Civil custodia el escenario del accidente en Adamuz el pasado 20 de enero.Elena Ribas
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Adif se llevó material del escenario del accidente del tren sucedido el pasado 18 de enero en Adamuz (Córdoba), en el que murieron 46 personas, antes de que concluyera la investigación de la Guardia Civil sobre el terreno. El siniestro se produjo a las 19:48 al descarrilar el Iryo 6189 que circulaba en dirección Madrid y quedar sus coches posteriores invadiendo el gálibo de la vía contraria, por donde circulaba un Alvia de Renfe en dirección Sevilla y con destino final en Huelva. El Alvia embistió el Iryo y su pasaje se llevó la peor parte en el número de víctimas total que se cobró el accidente, el más grave desde la liberalización de la alta velocidad.

Las primeras horas tras el siniestro fueron de confusión por el hecho de que los servicios de emergencias acudieron al rescate de un accidente de tren pero atendieron a los pasajeros del Iryo desconociendo que el Alvia se encontraba fuera de la vía y estrellado contra el talud a 800 metros. Tras la confusión inicial, bomberos y Guardia Civil fueron los primeros en llegar al Alvia, seguidos por sanitarios, movilizando recursos de hospitales provinciales.

En paralelo a los servicios de emergencia se movilizaba personal del gestor de infraestructuras, de Renfe, de Iryo y de los fabricantes de trenes. Todos ellos se presentaron allí en el mismo día o ya en la madrugada del 19 de enero para inspeccionar el lugar del siniestro y avanzar ya en la investigación sobre el terreno que se desarrollaría en los siguientes días y que ahora prosigue a cargo de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) y, en paralelo, por la Guardia Civil.

Fue durante esa fase de inspección ocular y recogida de muestras que el personal de Adif evacuó piezas de los trenes siniestrados y las desplazó a otro lugar, según ha podido saber EL MUNDO. Al no tener autorización judicial para la retirada de material, los investigadores inquirieron a Adif por su ubicación, lo localizaron y lo devolvieron al escenario del siniestro para continuar con su trabajo. Este hecho, informan fuentes de toda solvencia, se comunicó a la magistrada titular de La plaza número 2 de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Montoro (Córdoba), que instruye las diligencias del siniestro entre el Alvia y el Iryo.

Adif ha asegurado este martes que entre el 22 y el 23 de enero sólo retiró aquel material que ni la Guardia Civil ni la CIAF se llevaron en su inspección porque con el inicio de las obras "hubieran acabado en cualquier vertedero" una vez iniciados los trabajos el día 26. La empresa pública ha recalcado que estas piezas se conservaron en un edificio de mantenimiento en Hornachuelos, estando "siempre a disposición policial y judicial".

La actividad del juzgado a la hora de recoger pruebas del accidente que ayuden a esclarecer las circunstancias que se produjeron ha tenido que coordinarse con la que lleva a cabo la CIAF. Este organismo señalará las causas técnicas del accidente y recomendaciones para que no se repita. Su hipótesis principal es una rotura del carril derecho de vía por la que circulaba el Iryo y que provocó el fatal descarrilamiento, tal y como informó este diario.

Ahora bien, conocer qué provocó la rotura en un tramo que unía material de 2023 con material de más de tres décadas de antigüedad a través de una soldadura auscultada, según Transportes, con ultrasonidos cuatro meses antes es ya cuestión de análisis en laboratorio. La CIAF cortó muestras del carril y las custodió hasta enviarlas a un laboratorio privado para su análisis una vez ha dispuesto de la conformidad del juzgado. Lo mismo ha sucedido con la extracción de las cajas negras de los trenes, sobre las que los investigadores dudan de que puedan aportar tanta información útil como los carriles de cara a conocer las causas del accidente.