El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha apoyado en Davos medidas de respuesta al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sin descartar el llamado "mecanismo anticoerción" que puede restringir con dureza el mercado europeo a las compañías de EEUU y que el presidente francés, Emmanuel Macron, patrocina.
"Europa tiene los medios, los instrumentos, las medidas para responder a cualquier tipo de medida comercial y además estamos preparados para hacerlo con unidad y firmeza", ha declarado Cuerpo. Preguntado específicamente por la dura medida que plantea Macron, el ministro español no la descarta: "Yo creo que todos los instrumentos están sobre la mesa y estamos preparados para responder si fuera necesario y que esperemos que no lo sea".
El titular de Economía no ha sido tan contundente como Macron en la víspera, pero sí más que su homóloga alemana Katherine Reiche. "Sólo puedo aplicar medidas cuando sé lo que realmente hay sobre la mesa y, salvo anuncios, no sabemos nada. Tampoco me parece bien especular públicamente sobre medidas que luego quizá ni se apliquen", dijo cauta a la prensa alemana en Davos, según Efe.
Por otra parte, el negociador comercial de la Unión Europea, el comisario Maros Sefcovic, y el responsable de Comercio de Estados Unidos, Jamieson Greer, se han reunido este miércoles en el Foro Económico Mundial. "La Unión Europea promueve el diálogo y las soluciones, dentro del respeto mutuo", según Sefcovic, que desveló el encuentro.
Carlos Cuerpo tiene previstas varias reuniones con homólogos e inversores, además de empresarios españoles -como el presidente de Iberdrola, Ignacio Galán, al que ha saludado brevemente tras sus declaraciones a los medios- pero no tiene en agenda ningún encuentro bilateral con los enviados de Trump. "Pero hemos mantenido un contacto continuo", ha puntualizado Cuerpo. "Lo que esperamos es que esta relación siga a partir de este 2026 y que podamos, en este caso, desde el punto de vista de las empresas españolas, ayudarles a navegar estas difíciles circunstancias de mayores barreras y comercio con Estados Unidos, que es un mercado esencial para ellas".
El ministro llega a Davos con lucidos datos de crecimiento económico en España que le permiten llamar la atención de los inversores. No obstante, sectores como el energético quieren mejoras en España para invertir.
La industria energética llama a la acción
Un ejemplo es que, al margen del Foro, y por segunda vez consecutiva, la llamada Iniciativa Ibérica de Industria y Transición Energética (IETI), que aglutina a McKinsey & Company junto a ACS, EDP, Galp, Iberdrola, Moeve, Naturgy, Repsol y Técnicas Reunidas, reclama "elevar la ambición y la coordinación en sectores estratégicos".
"Aunque la oportunidad es clara y se han producido algunos avances, la ventana de actuación se está estrechando. Lograr resultados exigirá una ejecución más rápida, una colaboración público-privada más profunda y un liderazgo decidido. España y Portugal, con su combinación única de activos energéticos, industriales y de capital humano, están preparados para desempeñar un papel central en la construcción de un futuro europeo más competitivo, resiliente y sostenible".
Uno de los puntos es "Orientar la regulación a la competitividad, simplificando y estabilizando marcos centrados en resultados y mejorando la facilidad para hacer negocios, mediante la eliminación de barreras a la inversión, incentivos focalizados y un entorno basado en la neutralidad tecnológica para reducir los costes contextuales"
También la mejora de las infraestructuras críticas como las redes eléctricas, el almacenamiento, el transporte y la logística. "A principios de este año, más de 70 empresas industriales en España alertaron sobre la situación crítica de las redes de distribución eléctrica, donde actualmente se rechaza la mayoría de las solicitudes de conexión. La revisión de los esquemas de remuneración podría acelerar el ritmo de incorporación de capacidad y de construcción".

