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La destrucción económica de la DANA, un mes después: Los ERTE, cuesta abajo y a años luz del escudo prometido por Sánchez

Apenas 2.539 empresas han solicitado un expediente por fuerza mayor para 27.765 trabajadores

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El Gobierno aprobó ayer un nuevo paquete de ayudas para acelerar la recuperación de las zonas afectadas por la DANA. Un mes después de las inundaciones que arrasaron el cinturón industrial de la Comunidad Valenciana, los recursos públicos movilizados alcanzan los 16.600 millones de euros, pero las tareas de reconstrucción avanzan con una dificultad y una lentitud que ni de lejos refleja la magnitud de ese esfuerzo económico público para paliar los daños.

En cuanto al tejido productivo, el presidente Pedro Sánchez aseguró el pasado 11 de noviembre que el 'escudo económico y laboral' puesto en marcha por el Ejecutivo iba ayudar "a 400.000 trabajadores a mantener sus ingresos y a 30.000 empresas a reactivar su actividad". Pero lo cierto es que esas proyecciones están todavía a años luz de la realidad.

La medida estrella en el ámbito laboral vuelve a ser el expediente de regulación temporal de empleo (ERTE), como en la crisis pandémica. Y aquí el escudo no sólo no se está desplegando con rapidez sino que, incluso, empieza a replegarse. Con datos actualizados, 2.539 empresas han solicitado un ERTE en la Comunidad Valenciana para proteger a 27.765 trabajadores. Apenas un 8,5% de los negocios (empresas y autónomos) potencialmente beneficiarios y sólo un 7% de los puestos de trabajo a cubrir que estimó Sánchez.

"Seguimos salvando empresas y dando seguridad a miles de trabajadores y trabajadoras", aseguraba ayer la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. Pero la realidad es que los empresarios están acudiendo a los ERTE con mucha cautela e incluso la tendencia en la presentación de los expedientes ha pasado de crecer con fuerza a reflejar una senda descendente. Ayer mismo se registraron sólo 83 solicitudes, lejos de las 267 que llegaron a contabilizarse el 15 de noviembre, cuando se alcanzó el máximo de peticiones de ERTE en un solo día.

Tal y como explicó EL MUNDO, son varios los motivos que están detrás del lento goteo de solicitudes. Por un lado, muchos trabajadores están desempeñando todavía labores de limpieza de locales y aún no han ido al ERTE, dado que las empresas pueden solicitarlos con efectos retroactivos si una vez hayan rehabilitado los negocios constatan que no pueden reanudar la actividad. Por otro lado, la prohibición del despido y la obligación de devolver las ayudas públicas recibidas en caso de incumplimiento de las condiciones impuestas por el Gobierno está echando para atrás a muchos empresarios, según revelan fuentes de la patronal valenciana.

Por eso, son las empresas de mayor tamaño las que han ido de avanzadilla en la solicitud de ERTE y son estos expedientes los que acaparan las grandes cifras, mientras las pequeñas y los autónomos continúan analizando sus posibilidades y la propia viabilidad del negocio. Así se constata en la información que manejan a nivel interno las autoridades laborales de la Generalitat Valenciana, donde se refleja que son los expedientes de empresas como Ford los que acaparan el mayor número de afectados, con 4.281 trabajadores suspendidos temporalmente de empleo.

Según los datos que manejan las autoridades laborales valencianas y nacionales, el porcentaje de trabajadores afectados respecto al total de personas afiliadas a la Seguridad Social en la zona devastada se sitúa en el 6,9%. La duración media de la suspensión de los contratos de las empresas en ERTE DANA está ligeramente por encima de los 4 meses (127,1 días).