- Unión Europea Europa mantiene su apuesta por los aranceles al coche eléctrico chino a pesar de que Sánchez, Alemania y Hungría
Los aranceles por parte de la Unión Europea a los coches eléctricos chinos siguen adelante. Bruselas los ha ratificado en una votación que se ha celebrado este viernes, y en la que España, además de otros 11 países, se ha abstenido. Cinco más, incluyendo a Alemania y Hungría, han votado en contra, y los restantes 10 han apoyado la imposición de las medidas comerciales. En este último grupo se incluyen Francia, Italia y Países Bajos, entre otros.
La posición de España, según ha explicado el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, es "coherente" con el espíruto "negociador" por el que apuesta el Gobierno. "Hay que ser capaces de encontrar una solución negociada y acordada. Hay que evitar una escalada de medidas comerciales que puedan ser perjudiciales para todos", ha señalado tras intervenir en el Foro La Toja que se celebra estos días en el municipio gallego.
Esa posición negociadora ha incluido una visita a China del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la que pidió que se reconsiderasen los aranceles o la carta que ayer por al tarde remitió el propio Cuerpo al vicepresidente ejecutivo y comisario de Comercio, Valdis Dombrosvkis, en la que pedía que se mantuvieran las negociaciones. Y estas manifestaciones públicas del Ejecutivo, muy especialmente la del presidente del Gobierno, no han sentado bien en Bruselas, en donde se entiende que se ha socavado la posición negociadora de Europa en plenas conversaciones con China. "Debilitan" y "no ayudan" fueron las reacciones de fuentes de la Comisión al ser consultadas por las peticiones españolas.
"Sólo hay que seguir el dinero", añadían, en Bruselas, apuntando así que las posiciones contrarias y presiones procedían de países que tenían intereses particulares con China. En el caso de España son evidentes: el gigantes asiático ha amenazado con imponer restricciones al cerdo, lo que supondría un duro golpe para el sector español. Además, España está pujando por atraer una planta de la china MG, concretamente a Zaragoza. Algo similar ocurre en Hungría, por ejemplo, que ya cuenta con una fábrica de BYD y pugnan por conseguir otra más.
Las cifras concretas de los aranceles serán del serán del 35,3% al fabricante SAIC, del 18,8% a Geely y del 17% a la mencionada compañía BYD. Además, a las compañías occidentales que producen en China, como es el caso de Tesla, se les aplicará un tributo adicional del 7,8%.
La decisión de Bruselas se fundamenta en una investigación realizada por las autoridades europeas, y en la que existían ayudas ilegales por parte del Gobierno chino. Y la aplicación de los aranceles comenzarán el próximo 31 de octubre, aunque en la Comisión insisten que en, efectivamente, seguirán negociando con China. Es más, fuentes comunitarias apuntan que es posible llegar a acuerdos bilaterales con las compañías, lo que conllevaría la no aplicación de las medidas arancelarias.
"Profunda insatisfacción" de China
Tras conocerse el resultado de la votación, un portavoz del Ministerio de Comercio de China aseguró que Pekín "tomará las medidas que sean necesarias para salvaguardar los intereses", al tiempo que apostó por mantener las negociaciones con Europa.
"China se opone firmemente a las prácticas proteccionistas injustas, incompatibles e irrazonables de la UE en este caso, y se opone firmemente a las medidas compensatorias de la UE contra los vehículos eléctricos de China. Se aplicarán derechos a los automóviles", afirmaron desde el Gobierno chino, según recoge Europa Press. En este misma línea, la Cámara de Comercio de China en la Unión Europea ha expresado su "profunda insatisfacción" por las "medidas proteccionistas" e insistió en la necesidad de seguir con las "intensas negociaciones".



