TOROS
Temporada 2026

La Infanta Elena recoge en Sevilla el premio de Pablo Aguado rodeada de amigos como Luis Astolfi, El Litri con su mujer, Casilda Ybarra, o Espartaco

El acto, celebrado en el hotel Cristine Bedfor, contó con unos 200 invitados. Entre ellos, El Tato con su pareja, Kate Lapekas, Carmen Tello o Vicente Amigo, y contó con la actuación del cantaor Arcángel

El torero Pablo Aguado, Pedro García (Círculo Cultural Taurino 'Pablo Aguado'), Álvaro de Juan (Hotel Cristine Bedfor) y la Infanta Doña Elena a su llegada
El torero Pablo Aguado, Pedro García (Círculo Cultural Taurino 'Pablo Aguado'), Álvaro de Juan (Hotel Cristine Bedfor) y la Infanta Doña Elena a su llegadaAna García Romero
Actualizado

Tan sólo dos días después de que S.M. el Rey Felipe VI visitara Sevilla para, entre otros actos, inaugurar la exposición dedicada a Cayetana de Alba, su hermana S.A.R. la Infanta Doña Elena acudía también a la capital andaluza para recibir el premio que le iba a entregar el Círculo Cultural Taurino 'Pablo Aguado' en su tercera edición, y que se otorga por la difusión de los valores de la Tauromaquia.

A su llegada al acto, que se celebraba en el hotel Cristine Bedfor, Doña Elena fue recibida por el propio Pablo Aguado junto al presidente del Círculo, Pedro García, y al responsable de Comunicación y PR del hotel, Álvaro de Juan.

Sonriente y contenta, firmó en el libro de visitas del establecimiento, posó ante las cámaras y accedió al patio principal del establecimiento, de inspiración neomudéjar y que, en su origen, desde 1922, fue un teatro y centro de la vida artística de la ciudad.

Nada más entrar, sonó el Himno de España, interpretado por Proms Orquesta de Cámara, recibió un aplauso y comenzó el acto, conducido por el periodista José Enrique Moreno. También se tocaron dos pasodobles, lo propio de los toros, Suspiros de España y Ópera flamenca. Y hubo más música en directo, ya que, como colofón, se contó con la actuación de Arcángel.

Fue el propio Aguado quien hizo entrega del premio a Doña Elena, quien, además, recibió un gran ramo de flores que le entregó un niño.

La Infanta, durante su breve intervención, recordó a su abuela, de quien dijo que "era la primera aficionada de la Familia Real, no le llego ni a los talones". Agradeció el premio, "que recibo con una enorme emoción, desde personas que aman y defienden con tanta pasión la Tauromaquia, que forma parte de nuestras tradiciones más profundas. Es arte, historia, una escuela de valores, como el valor, el respeto, el sacrificio y la belleza, los cuales han acompañado durante generaciones a España y siguen muy presentes en la vida y en el corazón de tantos españoles. Me hace especial ilusión que este reconocimiento venga de un círculo que lleva el nombre del gran torero sevillano Pablo Aguado, cuya forma de entender el toreo representa la pureza, la elegancia y la verdad de este arte".

Por su parte, Aguado dijo que el apoyo a la Tauromaquia por parte de la Familia Real ha sido "histórico, digno de alabar y reconocer". Recordó que sí tuvo "la suerte de poder brindar un toro en Valladolid a S.M. el Rey Don Juan Carlos, y fue uno de los momentos más bonitos de mi carrera".

Añadió que será "un día señalado" el próximo 4 de junio, cuando se celebre la corrida del Corpus Christi, en la que compartirá cartel con Morante de la Puebla y Juan Ortega. "Es muy bonito que se haya recuperado esta fecha tan emblemática y tan sevillana, y con un cartel que, a mí, como torero y como aficionado, me gusta mucho poder compartir en una tarde con toreros de esa categoría".

Recordó un día en el que, siendo aún novillero, le dijeron que Curro Romero estaba en uno de los tendidos de la plaza. "Te da un miedo especial por no estar mal ese día, y también por respeto a lo que el maestro supone, fue un día muy bonito. Me aconsejó que siguiera mis sentimientos y que nunca me traicionara a mí mismo".

Hubo numerosos invitados que quisieron acompañar a la Infanta. Entre ellos, el jinete Luis Astolfi, gran amigo de Doña Elena, quien se mantuvo muy discreto en todo momento, como es habitual en él.

El jinete Luis Astolfi, gran amigo de Doña Elena, entre los invitados al acto.
El jinete Luis Astolfi, gran amigo de Doña Elena, entre los invitados al acto.Ana García Romero

El torero Miguel Báez SpínolaEl Litri llegó junto a su mujer, Casilda Ybarra Fontcuberta, aunque, también habitual en ellos cuando hay cámaras cerca, entraron por separado. Aunque luego ya se les pudo ver juntos, sentados durante el acto, muy cerca del padre de ella, Antonio Ybarra Llosent, y de la propia Doña Elena.

Carmen Tello acudió acompañada por la ganadera Rocío de la Cámara, y comentó que "Curro (Romero) tiene sus días, pero está bien, gracias a Dios".

No quiso faltar el gran Vicente Amigo, premiado en la anterior edición de este galardón, así como otros diestros, entre ellos, Juan Antonio Ruiz Espartaco; Eduardo Dávila Miura con su mujer, Carmen Escudero, o Raúl Gracia El Tato con su pareja, la empresaria norteamericana Kate Lapekas.

Miguel Báez Spínola 'El Litri' con su mujer, Casilda Ybarra Fontcuberta.
Miguel Báez Spínola 'El Litri' con su mujer, Casilda Ybarra Fontcuberta.Ana García Romero

Hubo también autoridades por parte del Ayuntamiento de la ciudad y de la Junta de Andalucía, además del teniente de Hermano Mayor de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, Marcelo Maestre, y otros miembros de la sociedad sevillana o del periodismo, como Alberto García Reyes, quien también intervino durante el acto. Por ejemplo, los propietarios de la Real Venta de Antequera, Daniel de la Fuente y Lola Rojas, lugar que, tras 40 años, volverá a acoger este año los toros que se lidiarán en la Feria de Sevilla 2026.

También se vio al CEO de Globalia, Pablo Ferre, con su mujer, Cristina Espinosa; al empresario Pedro Trapote; a Mayte Parejo y Nacho Sabater, del grupo Siempre Así; a Carmen Cobo, gran aficionada, o la diseñadora Carmen de la Puerta con su marido, Nacho Pascual, entre muchos otros, un total de unos 200 invitados.

Tras el acto, tuvo lugar un cóctel servido por Alda&Terry que se prolongó hasta casi las once de la noche, siendo el cantaor Arcángel uno de los primeros en abandonar el establecimiento.