TOROS
Corridas Generales

Golpe de máxima figura del toreo de Roca Rey en Bilbao

Corta tres orejas gracias a una comprometida actuación guiada por una sólida ambición con un lote de extraordinaria importancia de Victoriano del Río

Roca Rey sale a hombros de Vista Alegre.
Roca Rey sale a hombros de Vista Alegre.EFE
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Roca Rey enseñó galones en Bilbao. Una tarde rotunda. De reafirmación tras los impactos de una generación que se abre paso pese a la resistencia de las empresas y la necesidad que tiene la tauromaquia de nuevos valores en los carteles. Una comprometida actuación guiada por una sólida ambición con un lote de extraordinaria importancia de Victoriano del Río -otra corrida de nota en 2025, con el quinto premiado con la vuelta al ruedo-.

Cuando el peruano se fue a la puerta de chiqueros a recibir a aquel Cantaor los jóvenes de la galería que colmaban el gallinero estallaron en un grito de júbilo, de ánimo. Ese quinto toro pasó por encima de Roca con un taconeo sobre sus piernas que le dejó cojo al instante. Renqueante se volvió a echar de rodillas muy cerca de las tablas para interpretar otra larga y seguir después por delantales hasta los medios. Precisamente ahí, en la boca de riego, inició la faena de rodillas con pases cambiados por la espalda después de dos intentos previos en las tablas que saldó con estatuarios a modo de arriesgado trámite. El encastado toro de la sierra madrileña se comía los vuelos que siempre se encontraba colocados. Y Roca Rey sacó el mandón que lleva dentro en una faena sin grietas, que mantuvo la intensidad, de soberano ajuste. De toreo. La estocada quedó con contundencia en lo alto. Los dos pañuelos afloraron del palco justo antes del azul que premió con justica al bravo Cantaor.

Ya había enseñado los dientes con el amplio primero que no regaló nada. La explosividad del inicio hizo aparentar una nobleza del toro que no fue tal. Exigencia en cuanto al sitio, precisión en cuanto a la autoridad. Labor tapada que completó por bernadinas para convencer a la parroquia. La estocada en el hoyo de las agujas. Y el enfado general ante la no concesión del segundo trofeo. Quizá vino a espolear al peruano en su tarde más completa de 2025, se dejó la piel con el citado Cantaor que fue completo hasta en el caballo.

En aquel quinto, Pablo Aguado le hizo un arrebatado quite por chicuelinas con gallardía. Siguió la buena línea de su temporada en el puerto de montaña que supone Bilbao a estas alturas del año. Suelto, con gusto y mucha armonía hilvanó faena con el tercero. Y no perdió el compás con la descompuesta embestida del sexto.

La tarde de Juan Ortega fue de contrastes. Con las luces y sombras de su toreo, de su carrera: de la disposición torera mostrada con el enclasado y suelto primero a la brevedad incomprendida ante la prenda que hizo cuarto. Broncazo.

La juventud se tiró sin reservas al ceniciento ruedo bilbaíno para acompañar en volandas al ídolo peruano que pegó un golpe de máxima figura en Bilbao.

Ficha del festejo

Plaza de toros de Vista Alegre. Jueves 21 de agosto de 2025. Más de tres cuartos de entrada.

Toros de Victoriano del Río. El quinto, de nombre Cantaor, fue premiado con la vuelta al ruedo.

Juan Ortega, silencio y bronca.

Roca Rey, oreja con fuerte petición de la segunda y dos orejas tras aviso.

Pablo Aguado, vuelta al ruedo tras petición y silencio tras aviso.