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Las sartenes son un elemento imprescindible en las cocinas. Se usan con muchísima frecuencia, por lo que tienen una vida útil limitada y es muy importante saber cuándo se acerca su final para sustituirlas adecuadamente. Es cierto que puede resultar tentador alargar su utilización un poco más de la cuenta, pero lo cierto es que pueden suponer un riesgo para nuestra seguridad alimentaria.
¿Cada cuánto tiempo debemos cambiar las sartenes? Lo cierto es que no hay una respuesta única para esta cuestión. Va a depender de las condiciones en las que se encuentre el material y el uso que hayamos hecho de las mismas.
Por lo general, van a durar varios años (entre dos y cinco las antiadherentes y más las de hierro fundido o acero inoxidable), pero lo ideal es valorar individualmente cada una de ellas en función de sus características y el estado en el que esté. Afortunadamente, hay una serie de señales que nos van a indicar que nuestras queridas sartenes deberían ser reemplazadas tan pronto como sea posible.
La superficie está rayada o deteriorada
Las sartenes suelen llevar un recubrimiento antiadherente, el teflón, que evita que los alimentos se peguen. Pero con el uso y el paso del tiempo, estas superficies se empiezan a deteriorar y la capa se desprende. La ingestión de las partículas desprendidas podría ser peligrosa, por lo que mejor cambiar la sartén una vez deteriorada.
Cambios de color o manchas permanentes
Las manchas de óxido o la pérdida de los colores originales son síntomas claros de que el fin de la sarten está próximo y hay que tener cuidado, ya que puede ser perjudicial para la salud. El óxido puede transferirse a la comida o variar los sabores de los alimentos, por lo que hay que tener cuidado.
El mango está roto
Aunque la sartén siga funcionando bien, un mango en mal estado o con daños importantes es un riesgo para la seguridad y puede provocar accidentes, como quemaduras. Lo ideal es que consigas repararlo, pero si no se puede, deberías cambiar de sartén.
El fondo está abombado o deformado
Suele ocurrir en sartenes de mala calidad y va a dificultar que los alimentos se cocinen de forma uniforme, suponiendo un riesgo para la salud. Si hay productos que no se cocinan adecuadamente por los bordes, corremos el riesgo de una intoxicación alimentaria.
