- Trucos El truco definitivo para quitar las etiquetas de los frascos de cristal: sin rascar y quedan como nuevos
- Trucos Ni vinagre ni productos químicos: el truco definitivo para ahuyentar a las palomas de tu jardín o terraza
- Trucos Ni bicarbonato ni vinagre: el desconocido truco para dejar los trapos de la cocina o las toallas como nuevos
No hay duda de que las cucarachas son uno de los grandes enemigos de la cocina. Además de su aspecto desagradable, estos insectos son portadores de enfermedades y pueden contaminar la comida, por lo que tenerlas en la vivienda nunca es plato de buen gusto.
Aunque suelen proliferar con el calor, lo cierto es que son muy resistentes y capaces de adaptarse a múltiples situaciones, por lo que puede ser difícil eliminarlas completamente una vez que llegan a un entorno determinado.
Es por eso que resulta fundamental mantener la cocina limpia y ordenada en todo momento y, sobre todo, no dejar restos de comida que pueden servir como polo de atracción para estos insectos. Aunque los insecticidas son particularmente efectivos, es posible incorporar un remedio casero en casa capaz de ahuyentar a las temidas cucarachas.
Se trata de la planta de laurel. Pese a que para humanos y mascotas es segura e incluso agradable, lo cierto es que su aroma para este tipo de insectos es repulsivo. El laurel contiene un compuesto llamado eugenol que resulta muy intenso y desagradable para estos molestos intrusos en nuestras casas.
Por tanto, es un remedio natural y respetuoso con el medio ambiente que puede resultar de gran ayuda para mantener a raya a las cucarachas. Lo ideal es distribuir algunas hojas secas en distintos puntos de la cocina, como pueden ser los rincones o detrás de los electrodomésticos.
Además, triturar las hojas potenciará el olor y podemos introducirlas en pequeños recipientes que se distribuirán por toda la estancia. Una solución perfecta para no tener que recurrir a los químicos, que pueden llegar a ser muy invasivos.
Hay otras opciones
Más allá del laurel, hay otras plantas que también pueden servir de repelente natural para estos insectos. Curiosamente, la mayoría de ellas destacan por su buen aroma, como es el caso de la albahaca, la lavanda, la menta o el eucalipto. Olores fuertes de los que, por lo general, las cucarachas van a huir.
