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Entrenar al cerebro para ayudar al sistema inmunitario a través del pensamiento positivo

Un nuevo estudio explora la conexión entre el sistema nervioso y el sistema inmunitario. Entender este nexo podría ser útil para conseguir vacunas más efectivas y entender por qué se produce el efecto placebo

Un hombre recibe una vacuna contra el Covid en EEUU.
Un hombre recibe una vacuna contra el Covid en EEUU.MELISSA MELVINAP
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Entrenar la parte del cerebro relacionada con la recompensa y las expectativas positivas podría servir para aumentar la respuesta inmunitaria tras una vacuna. Eso es al menos lo que sugiere un estudio publicado en Nature Medicine.

Los autores del trabajo, un equipo internacional de científicos, ha entrenado a 85 personas para que activen una parte del cerebro relacionada con la recompensa y las expectativas positivas, tras lo cual recibieron una vacuna frente a la hepatitis B. En global, las personas que aprendieron a mantener una mayor actividad en dicha zona presentaron un mayor aumento en los niveles de anticuerpos tras la inmunización. Según los autores, los resultados "sugieren que el pensamiento positivo podría ayudar al cerebro a fortalecer el sistema inmunitario de forma no invasiva".

El área tegmental ventral es una parte del cerebro que se asocia con el sistema de recompensa, que controla la motivación y las expectativas. Diferentes estudios en animales han mostrado que este sistema puede afectar a la inmunidad, si bien no había evidencias de que esta relación se diese también en humanos.

Conocer más sobre esta asociación puede ser muy útil para, por un lado, conseguir vacunas más efectivas, y, por otro, entender por qué se produce el efecto placebo. Con ese objetivo en mente, el equipo dirigido por Nitzan Lubianiker desarrollo una estrategia para incrementar de forma intencionada la actividad de una vía cerebral relacionada con la recompensa y localizada en la citada área. Mediante resonancia magnética, los investigadores estudiaron los detalles del entrenamiento y tras cuatro sesiones, administraron a los participantes una vacuna frente a la hepatitis B. Una semana después de la administración, los investigadores comprobaron los efectos del 'pinchazo' sobre las defensas.

Tras analizar los datos del conjunto de la intervención, los investigadores comprobaron que aquellos que habían logrado un mayor incremento en la actividad en la citada área cerebral también presentaban mayores niveles de anticuerpos protectores frente a la hepatitis B en sangre. Estos resultados, señalan los científicos, sugieren que el pensamiento positivo podría ayudar al cerebro a fortalecer el sistema inmunitario de forma no invasiva.

De cualquier manera, los investigadores reclaman más estudios antes de sacar conclusiones definitivas y en su trabajo advierten que el trabajo no ha podido averiguar la efectividad de la vacuna en cada individuo, ya que solo comprobó los niveles de anticuerpos presentes una semana después de la inmunización.

"La conexión entre sistema inmunitario y sistema nervioso central es conocida, aunque poco entendida, desde hace tiempo. En este sentido, la psiconeuroinmunología, un campo reciente de investigación, pretende avanzar en este conocimiento", recuerda Ignacio J. Molina Pineda, catedrático de Inmunología en la Universidad de Granada en declaraciones a SMC.

Según explica el especialista, el trabajo de Lubianiker "aporta datos encaminados a explicar el muy conocido efecto placebo, es decir, el efecto beneficioso basado en expectativas que obtenemos al recibir una sustancia inactiva".

"Han podido demostrar en humanos que los circuitos de recompensa modulan positivamente la potencia de la respuesta a la vacuna frente a la hepatitis B. Así, el aumento de actividad de una determinada zona cerebral conlleva una mayor producción de anticuerpos frente a la hepatitis B, estableciendo una conexión directa entre cerebro y sistema inmunitario"

En este sentido, continúa el especialista, además del efecto placebo, "está recientemente ganando relevancia el efecto nocebo, que es justamente el contrario. Esto quedó ilustrado en los ensayos de vacunaciones frente al Covid, en las que muchos voluntarios que recibieron una sustancia inerte referían efectos secundarios parecidos a los derivados de la vacuna. Es un importante trabajo que comienza a aclarar las bases moleculares que conectan cerebro y sistema inmunitario".