La Comisión de Salud Pública ha alcanzado, al fin, un acuerdo para que todas las CCAA apliquen el mismo protocolo de actuación ante las infecciones respiratorias, entre ellas, la gripe sobre la que España ya ha superado el umbral de epidemia.
El documento final, aún pendiente de redactarse con las aportaciones de alguno de los directores generales de Salud Pública presentes, como Madrid, mantiene los cuatro escenarios de riesgo ya anunciados en el pasado Consejo Interterritorial: Nivel basal o interepidémico; bajo o medio; nivel alto; y nivel de epidemia o muy alto.
Las comunidades autónomas serán las responsables de definir el ámbito de aplicación y de establecer los escenarios a partir de los niveles de transmisibilidad detectados junto con las evaluación de otros indicadores y el análisis de impacto en los recursos asistenciales y en la población vulnerable.
Elena Andradas, directora general de Salud Pública de la Comunidad de Madrid, ha acudido a la reunión con un documento alternativo al propuesto por Sanidad y que, según señalaba antes del encuentro "subsanará deficiencias".
La propuesta de Madrid "contiene un nuevo texto con las medidas de recomendación que son escalables en cada comunidad autónoma en función de su situación de riesgo, medidas que, por otra parte, están siendo aplicadas en la mayor parte ya de las comunidades autónomas", ha explicado antes del encuentro Andradas.
Para cada uno de los niveles establecidos, Madrid propone diferentes medidas relacionadas con la vacunación, vigilancia epidemiológica, prevención de la transmisión y de ámbito asistencial sanitario. "El documento especifica con claridad que el ámbito de aplicación es la comunidad autónoma y que los escenarios de riesgo son estimados por las CCAA a partir de las series históricas de infecciones respiratorias agudas generadas en el marco de la vigilancia epidemiológica", ha señalado Andradas tras la reunión.
La directora general de Salud Pública de Madrid ha agradecido que "el coordinador de la Comisión de Salud Pública haya adoptado un papel conciliador y de búsqueda de consenso y haya propuesto, directamente, a los directores generales la incorporación íntegra de las recomendaciones de actuación enviadas por Madrid". Y ha añadido: "Siempre es una buena noticia que el debate, a partir de propuestas técnicas, permita alcanzar un acuerdo como el de hoy por unanimidad".
Desde el Ministerio de Sanidad confirman que la mayoría de estas recomendaciones se han aceptado para ser incorporadas al documento final que el ministerio redactará y hará llegar a las CCAA.
El ministerio ha detallado que entre las medidas comunes se incluyen "la elaboración y difusión de recomendaciones de vacunación frente a patógenos respiratorios, el mantenimiento y fortalecimiento de los sistemas de vigilancia, la formación del personal sanitario y no sanitario, y la revisión de los planes de contingencia de centros sanitarios y sociosanitarios para garantizar la continuidad asistencial".
Además, el documento promueve la ventilación adecuada de espacios, la higiene respiratoria y de manos, el uso de mascarilla quirúrgica por parte de personas con síntomas respiratorios, especialmente si van a tener contacto con personas vulnerables, y la reducción de interacciones sociales en esos casos. "Estas medidas deben comunicarse activamente a la ciudadanía a través de materiales informativos accesibles".
En cuanto a las medidas específicas para cada escenario, el documento establece que para el primero, el escenario de situación interepidémica o basal, se mantienen las medidas preventivas generales, como la promoción de la vacunación, la vigilancia epidemiológica y la formación del personal. Se recomienda el uso de mascarilla quirúrgica por personas con síntomas respiratorios, especialmente si van a tener contacto con personas vulnerables, así como su uso continuado por parte de trabajadores sintomáticos en centros sociosanitarios.
Para el segundo escenario, el de epidemia de nivel bajo o medio, se refuerzan las actividades de coordinación interinstitucional y la comunicación activa con los ciudadanos. Se intensifica la recomendación del uso de mascarilla quirúrgica por parte de personas con síntomas y en entornos vulnerables. En hospitales, se recomienda su uso en áreas sensibles (como unidades oncológicas o de trasplantes) tanto por profesionales como por pacientes y acompañantes. En centros residenciales, se mantiene el uso continuado por trabajadores con síntomas, y se pueden adoptar medidas adicionales si se detecta transmisión.
En el escenario de epidemia de nivel alto, Sanidad explica que "se adaptarán los planes de continuidad asistencial para garantizar la capacidad de respuesta. Se recomienda el uso generalizado de mascarilla en espacios comunes de centros sanitarios, como salas de espera o urgencias. En centros residenciales se revisa la política de visitas, y se aconseja a personas vulnerables utilizar mascarilla en espacios cerrados sin ventilación adecuada".
Por último, en el escenario de epidemia de nivel muy alto, se activa la coordinación extraordinaria entre territorios, mediante reuniones del Pleno del Consejo Interterritorial. Las autoridades sanitarias podrán establecer medidas excepcionales para el control de la transmisión en determinados contextos o colectivos especialmente expuestos.
Desde su cuenta de X, la ministra de Sanidad, Mónica García, ha destacado la aprobación "con todas las comunidades autónomas de un protocolo común frente a la gripe, covid y otras infecciones respiratorias. El teletrabajo o las mascarillas en centros sanitarios salvan vidas. Dijimos que era necesario y posible. Y lo hemos logrado".
Los indicadores a los que atenderán las CCAA para el establecimiento de los distintos escenarios viene marcados por distintas fuentes que permiten monitorizar en tiempo real la transmisibilidad, la gravedad y el impacto sanitario. Entre ellas se incluyen el Sistema de Vigilancia de las Infecciones Respiratorias Agudas (Sivira), junto con la información procedente del sistema de monitorización de la mortalidad diaria (MoMo), las coberturas de vacunación del Sistema de Información de Vacunaciones (SIVAMIN) y los datos de ocupación hospitalaria y de unidades de cuidados intensivos (UCI).
Ya antes de la reunión de la Comisión de Salud Publica, algunos consejeros habían valorado positivamente el documento propuesto por el ministerio. Desde Baleares, la consejera de Salud, Manuela García, veía el documento como "bastante respetuoso" con las competencias de las CCAA a diferencia del presentado el año anterior que, según ha dicho, incluía medidas "incompatibles" con la autonomía.
También el consejero de Sanidad de Catilla y León, Alejandro Vázquez, ha comentado antes de la reunión que el documento que se ha llevado a la Comisión de Salud Pública es "verdaderamente bastante diferente a lo que se presentó el año pasado". Vázquez ha añadido que confiaba en que el acuerdo fuera posible "siempre que se den dos circunstancias, que ya las dijimos el año pasado -ha señalado-: que los argumentos sean técnicos, porque estamos hablando de infecciones respiratorias agudas y no de temas políticos, y, en segundo lugar, que no se invadan las competencias de las comunidades autónomas. Con esas dos premisas yo creo que se puede trabajar en llegar a un acuerdo".



