SALUD
Bulos redes sociales (II)

No, no sirve de nada taparse la boca (o el ombligo) para dormir y sí puede ponerte en riesgo

No te fíes. El llamado ‘mouth taping’ no mejora la calidad del sueño ni los ronquidos y, en cambio, sí puede poner tu salud en peligro

Una mujer duerme con la boca tapada o mouth taping
Ilustración deMarina Bonilla
Actualizado

Circulan distintas versiones de este bulo que abordamos hoy en la serie No te creas todo lo que ves en las redes. A veces, las imágenes van acompañadas de una retahíla de supuestas explicaciones médicas. En otras, solo se hace referencia a que la práctica forma parte de la rutina nocturna de alguna celebrity. Todas ellas, no obstante, comparten una infundada –y peligrosa– recomendación: la de dormir toda la noche con la boca tapada con una cinta adhesiva.

El denominado mouth taping «es una recomendación muy extendida en redes sociales pese a que no tiene ninguna base científica y conlleva importantes riesgos», explica Guillermo Plaza, coordinador del grupo de trabajo de ORL de la Sociedad Española del Sueño (SES) y especialista en Otorrinolaringología en el Hospital de Fuenlabrada (Madrid).

«El uso continuado durante la noche de una cinta que ocluya la boca no es beneficiosa ni para mejorar la calidad del sueño, ni contra los ronquidos ni para nada. Y puede ser muy perjudicial», subraya con vehemencia.

De la misma opinión es María José Abenza, neuróloga experta en Medicina del Sueño de la Unidad Multidisciplinar de Trastornos del Sueño del Hospital Infanta Sofía de San Sebastián de los Reyes (Madrid). «No hay evidencia científica que lo sostenga, pero se ha extendido mucho por redes», señala.

Para saber más

El nivel de desinformación ha llegado hasta tal punto «que ha suscitado la respuesta de un grupo de expertos internacionales, que acaban de publicar un trabajo que no solo desmonta esta recomendación sino que advierte de los peligros de esta moda, que tiene riesgos reales», recuerda. La especialista subraya uno fundamental: «En pacientes que además de roncar tienen apneas –un problema que muchos pacientes desconocen– la privación de aire tapándose la boca con cinta adhesiva solo va a agravar su problema y puede provocar daños a nivel cerebral por la hipoxia, la falta de aire nocturna mantenida», señala.

«Inhalar del exterior oxígeno y expulsar anhídrido carbónico con cada respiración es una función no consciente que realizamos por las fosas nasales y por la boca. Privar o disminuir este intercambio gaseoso puede suponer consecuencias graves para el organismo, como bajar los niveles de oxígeno en sangre y aumentar los de anhídrido carbónico, especialmente en aquellas personas que presentan dificultad respiratoria nasal, problemas respiratorios y apnea obstructiva o central durante el sueño. Hay que recordar que se trata de patologías que pueden estar presentes aunque no siempre hayan sido diagnosticadas», coincide también Isabel Villalibre, jefa del servicio de Neurofisiología Clínica del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, quien recuerda que esta práctica también puede resultar peligrosa ante problemas como reflujo gástrico, regurgitación o vómito, «una circunstancia que le puede suceder a cualquier persona sana en un momento dado».

Esta maniobra, subraya, «aumenta el riesgo de asfixia y de aspiración o derivación de fluidos a los pulmones». Además, añade, también puede acarrear problemas de salud bucodental.

La importancia de consultar con un profesional

La recomendación para cualquier persona que tenga problemas de exceso de ronquidos, mala calidad del sueño o alteraciones respiratorias durante la noche es que «acuda a un especialista médico», señalan los expertos consultados, quienes también coinciden en indicar que reciben a menudo en sus consultas a pacientes con dudas por cuestiones que han visto en internet.
«Todos los médicos recibimos a diario en nuestra consulta a pacientes con dudas del doctor Google sobre cualquier tema», expone Abenza.

En algunas ocasiones, los bulos y la desinformación pueden tener alguna conexión con alguna práctica médica avalada, que se ha sacado de contexto y desvirtuado con distintos fines. Pero en otras ocasiones, el bulo es una invención completa. Es el caso de la recomendación de taparse el ombligo, «una creencia sin ninguna base científica posible», subraya Villalibre.

De esta práctica se dice a menudo en redes que «aporta buenas energías y aleja las malas», pero es una completa falacia. «El ombligo es una reminiscencia de nuestro periodo fetal, que posteriormente se cierra y no mantiene ninguna solución de continuidad con el exterior», añade.

También se ha asociado esta práctica con un mejor rendimiento deportivo, e incluso hemos visto en las retransmisiones atletas corriendo con el ombligo tapado. Pero tampoco en este caso hay ningún aval científico que sostenga la recomendación. «No hay ninguna evidencia científica que respalde que taparse el ombligo tiene beneficios para la salud o el rendimiento», zanja Sixto González Villora, doctor en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte y catedrático de la Universidad de Castilla-La Mancha.