Contra viento y marea, del rey Carlos se ha descolgado con un documental de 90 minutos en Amazon Prime titulado Finding Harmony (Encontrando la armonía), haciendo un repaso a su medio siglo de activismo ambiental y recogiendo decenas de iniciativas en los cinco continentes. El documental se estrena el 6 de febrero en la plataforma y llegará a 240 países con subtítulos en 70 idiomas.
"En la la lucha para salvar el planeta, todo está yendo rápidamente hacia atrás", advierte el monarca británico, en una referencia velada a la "involución" ecológica auspiciada por Donald Trump. "Puede que cuando me aleje de este cuerpo mortal haya un poco más de conciencia para volver a unir los puntos otra vez".
"La gente no acaba de entender que el problema no es solo el cambio climático, es también la pérdida de biodiversidad", sostiene Carlos. "Estamos destruyendo nuestro soporte vital todo el tiempo... Funcionando con otros principios, en armonía con la naturaleza, podemos aún garantizar que este pobre y viejo planeta soporte a tantos humanos. Es muy improbable que exista otro lugar donde podamos vivir".
"Al final todo se reduce a que somos la naturaleza en sí misma, que formamos parte de ella y no podemos vivir aparte", advierte Carlos III en el documental, que fue presentado esta semana en el castillo de Windsor con la presencia estelar de Judie Dench, Rod Stewart, Kenneth Branagh, Benedict Cumberbatch y Kate Winslet, que hace de narradora en la película.
Winslet se remonta a otro documental, rodado en 1986, donde se reveló que el entonces príncipe Carlos "hablaba" con las plantas. Aquella noticia provocó las primeras y mordaces críticas contra el aprendiz de monarca por sus veleidades ecologistas y sus inclinaciones "hippies".
"Entonces sentí que era la aproximación que debía tomar y he procurado no desviarme", reconoce Carlos, que reafirma sus convicciones con el peso de la corona. "Aquel fue el camino que me marqué y he procurado no desviarme".
Los jardines de Highgrove, su laboratorio
El documental recrea la labor del propio Carlos en los jardines de Highgrove, el auténtico laboratorio de pruebas de su visión "armónica" en la relación del hombre y la naturaleza. "Cuando creamos aquí la granja orgánica de Home Farm, mucha gente creyó que me había vuelto completamente loco", recalca el monarca, que puso en marcha su propia marca, Duchy Organic, cuyos productos se venden en los supermercados Waitrose.
"Hace 45 años, cuando llegué a Highgrove, se oía con toda nitidez el canto de los cucos y el zumbido de las cigarras", recuerda. "Aquellos maravillosos sonidos ya no se oyen tanto, por más empeño que he puesto".
Ian Skelly y Tony Juniper, coautores del libro original titulado también Armonía y de un primer documental rodado hace más de una década, asisten al monarca y exploran junto a él conceptos como "la geometría sagrada" o las "matemáticas de la naturaleza". La Kings Foundation, una ONG fundada por Carlos para promover iniciativas de sostenibilidad en todo el mundo, ha participado en la producción del documental que tiende un puente entre las colmenas de Bristol a los bosques tropicales de Guayana, pasando por el desierto de Rajashtan en India a las montañas de Kabul.

