CATALUÑA
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Miedo en Junts por el tirón de Orriols: "Creen más en ella que en Puigdemont"

"Tenemos un problema de confianza en nuestros liderazgos", admiten en el partido tras la encuesta en la que Aliança ya alcanza a los neoconvergentes

El líder de Junts, Carles Puigdemont.
El líder de Junts, Carles Puigdemont.David RamirezAraba Press
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«Se expresa mayoritariamente en privado, poca gente está dispuesta a decir lo que piensa, pero el malestar es creciente». La encuesta del CIS catalán que refleja un empate a diputados en el Parlament entre Aliança Catalana y Junts ha generado una enorme inquietud en el seno de la formación neoconvergente, tal y como admiten fuentes del partido consultadas por EL MUNDO. Aunque de puertas afuera el mando de Carles Puigdemont continúa defendiéndose con vehemencia, la capacidad del ex presidente de la Generalitat para frenar el fenómeno Orriols empieza a ser cuestionada por los cuadros del partido.

«Tenemos un problema de credibilidad y de falta de confianza en nuestros liderazgos», reconocen voces de Junts a este diario, al ser preguntadas por el impacto del sondeo que refleja un aumento de 18 diputados para el partido de la alcaldesa de Ripoll y una pérdida de hasta 16 para el que dirige el prófugo.

«Aliança es un partido nuevo y virgen. La gente confía más en él y en ella que en Puigdemont, al que ya conocen», llegan a manifestar cargos del partido independentista sottovoce. La radiografía es cruda: «Hemos dicho una cosa y hemos hecho la contraria», señalan dichas fuentes. «No hemos aplicado el mandato del 1-O, como dijimos, hemos hecho presidente a Sánchez y lo de cobrar por adelantado del Gobierno...», añaden para reseñar cómo Junts invistió al líder socialista prometiendo recibir grandes prebendas para Cataluña de inmediato y, ahora, no deja de argumentar que ha tenido que romper con el PSOE «por sus incumplimientos».

Este discurso, enormemente crítico con la gestión de Puigdemont, se ha instalado entre la militancia de Junts, especialmente entre los alcaldes y representantes locales que pronostican una hecatombe en las elecciones municipales de 2027. Los mismos que ya empujaron al presidente del partido a dar por finalizada su alianza con el PSOE por temor al sorpasso de Aliança, que ya está a punto de producirse: la encuesta del Centro de Estudios de Opinión de la Generalitat (CEO) otorgaba más intención directa de voto a la formación de Orriols (8,4%) que a Junts (7,4%), pese a concederle, finalmente, los mismos escaños.

La única respuesta oficial que ha acertado a emitir la cúpula de Junts ha consistido en prometer «desmentir las encuestas en las urnas» e, incluso, alimentar la teoría de que el PSC ha inflado el crecimiento de Aliança para perjudicarles como castigo por haber roto con Sánchez, en lo que el núcleo duro de Puigdemont ha venido a bautizar como la «operación encuesta» de Salvador Illa.

«¿Todas las encuestas están manipuladas? La de EL MUNDO, la de La Vanguardia, la del CIS sobre el Congreso», rebaten las fuentes consultadas por este diario, refiriéndose a los sondeos que, desde que en septiembre arrancara el curso político, han venido indicando un crecimiento de los de Orriols en detrimento de Junts.

A «tomar decisiones» y «reaccionar», ha llamado públicamente el último líder de Convergència, un Artur Mas que ha reivindicado que él ya advertía «hace 20 años» que «no cabía todo el mundo en Cataluña» y que ahora defiende una Aliança con la que se abre a pactar.