La Guardia Urbana de Lleida detuvo la madrugada del pasado domingo en la ciudad a un hombre de 40 años por una presunta agresión sexual a su hija, de 21, en plena calle y ante la presencia cercana de otro hijo, de solo 8. Un vecino de la zona de la Llotja -el teatro de la localidad, a unos tres kilómetros del centro- fue el que alertó a la policía local de que algo ocurría en la vía pública. La policía acudió entonces hasta el lugar, procedió a la identificación y arrestó al padre tras confirmarse su vínculo con la chica.
La joven fue trasladada al hospital Arnau de Vilanova de Lleida para ser sometida a una revisión médica, tal como ordena el protocolo, y el menor de 8 años fue entregado a su madre.
Tras pasar a disposición del juzgado de violencia sobre la mujer este lunes, el individuo quedó en libertad con cargos, una orden de alejamiento de 200 metros y la prohibición de comunicarse con su hija por cualquier vía como medidas cautelares. La magistrada tomó declaración tanto al acusado como a la joven de 21 años y ahora la causa está abierta por un delito contra la libertad sexual, según confirmó el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña.
«Desde el Ayuntamiento condenamos con toda firmeza esta agresión y trasladamos nuestro apoyo y solidaridad a la víctima y a su entorno. No hay lugar para la violencia sexual en nuestra ciudad. Continuaremos trabajando para garantizar que Lérida sea un espacio seguro, respetuoso y libre de cualquier forma de violencia machista», aseguró el alcalde de la localidad, Félix Larrosa (PSC). «Habrá que preguntarse por qué pasan estas cosas. Esta es la cuestión», incidió el alcalde sobre el suceso. «Hemos dado instrucciones para que se haga un análisis puertas adentro de la situación de este núcleo familiar y ver exactamente por qué se ha llegado a este punto y de qué forma debemos actuar».
«La reflexión que hago es interpelar a todo el mundo para que estemos siempre vigilantes por lo que pasa en nuestro entorno», concluyó en un comunicado el Consistorio.
Tras el arresto la madrugada del domingo, la Guardia Urbana notificó los hechos a los Mossos, que han abierto otra investigación para conocer si la joven había sufrido anteriormente más agresiones sexuales por parte de su progenitor.

