ANDALUCÍA
Málaga

La presa 'fantasma' de Montejaque desembalsa por primera vez en un siglo

Los aliviaderos originales del embalse, que no se habían probado nunca, funcionan y vierten agua a razón de 200 metros cúbicos por segundo

Impresionante alivio de agua en la presa fantasma de MontejaqueE.M
Actualizado

La presa 'fantasma' de los Caballeros, también conocida como la presa del Hundidero, ubicada en el término municipal de Montejaque (Málaga), mantiene en vilo a los residentes en la zona desde hace días ya que el nivel del agua se encuentra a escasos 30 centímetros de alcanzar la corona de la presa y con ello, de desbordarse.

A las puertas de una nueva borrasca, los vecinos del Valle del Genal han podido respirar aliviados al comprobar que los rebosaderos originales de este embalse, que se construyó en 1924 y que no se había probado nunca, han funcionado a la perfección.

Las fuertes rachas de viento de hasta 80 kilómetros por hora que se han registrado en la provincia durante las últimas horas y el intenso oleaje en el interior del embalse han provocado que haya comenzado a desaguar por los aliviaderos originales por primera vez en más de 100 años.

La presa ha empezado a verter agua al exterior, a razón de unos 200 metros cúbicos por segundo, a través de los rebosaderos superiores de la construcción y del sistema inferior de cavidades de la montaña, que conecta la popular Cueva del Hundidero con la del Gato, en una imagen única que quedará para la historia.

El desembalse comenzó unos minutos después de las 9.00 horas de la mañana merced a un mecanismo de sifones que se han activado cuando éstos han entrado en carga, lo que se ha producido tras haber llegado el agua al sistema de aliviaderos, unos veinte minutos antes de las 9:00 horas. En ese momento el nivel se encontraba aproximadamente a 22 centímetros de coronación.

"La presa ya está vertiendo por el aliviadero superior, lo que demuestra que los sifones y el mecanismo -sin probar desde hace más de un siglo- funcionan correctamente, ha dicho a primera hora de la mañana de este viernes el alcalde de Jimera de Líbar, Francisco Javier Lobo, uno de los municipios que podría haberse visto más afectado por un eventual desbordamiento. Mientras desde Montejaque también transmitían un mensaje de tranquilidad a través de sus redes sociales.

Desde la Junta de Andalucía insisten en que no hay riesgo para la población. "Hoy, más que nunca, los vecinos de la zona pueden estar tranquilos", ha dicho la delegada del Gobierno andaluz en Málaga, Patricia Navarro.

No obstante, "las familias que pueden verse afectadas por la eventual crecida del río Guadiaro, debido a este aporte adicional de agua, están desde hace días desalojadas y no corren peligro", ha asegurado Navarro, que se ha mostrado satisfecha por el trabajo que se ha hecho para mantener la seguridad. Un trabajo que ha calificado de "minucioso" y en el que han participado decenas de profesionales estos días, entre ellos, agentes de la Comandancia de la Guardia Civil en Málaga.

"La fallida presa funciona, para sorpresa de algunos", ha comentado la delegada del Ejecutivo andaluz. "Después de días vigilantes y de más de un siglo de estar construida y sin haberse probado nunca, los mecanismos de sifones que tiene en el aliviadero superior están haciendo su trabajo", ha indicado Navarro.

El agua que la presa está desaguando recorrerá los casi ocho kilómetros de galerías que hay entre la Cueva del Hundidero, que laminará el caudal entrante, y la Cueva del Gato, por la que saldrá -eso sí, con menos fuerza y cantidad- y continuará hasta desembocar río abajo en el Guadiaro. "La laminación del sistema de cuevas está siendo aún mejor de lo previsto", han destacado especialistas de la Junta de Andalucía.

Desde este último tren de borrascas, la presa de Montejaque, así como los sistemas de cuevas Hundidero-Gato, está siendo monitorizada y vigilada veinticuatro horas del día por parte de Endesa, la propietaria de la presa, la Consejería de Agricultura, Agua y Desarrollo Rural, la Delegación Territorial en Málaga, la Guardia Fluvial de Aguas y los Agentes de Medio Ambiente de la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente; así como por la Guardia Civil y la UME.

Esta vigilancia continua se ha mantenido en la Estación de Benaoján, Estación de Jimera de Líbar y Estación de Cortes de la Frontera, así como desde la junta de los ríos donde confluye el río Guadiaro con el río Genal a su paso por el municipio de Secadero y San Martín del Tesorillo, hasta su desembocadura.

Ante la posible crecida del río Guadiaro tras la apertura de los aliviaderos de la presa de Montejaque, se llevó a cabo hace varios días un desalojo preventivo de unas 180 personas de la Estación Benaoján, por decisión de la Dirección de las Emergencias en Andalucía, para evitar riesgos.