- Salud Andalucía aplica el mismo protocolo para el cribado del cáncer de mama desde que María Jesús Montero era consejera de Salud
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El presidente de la Junta, Juanma Moreno, ha anunciado este miércoles el cese en sus funciones de la consejera de Salud, Rocío Hernandez, tras el escándalo político derivado de los fallos detectados en el cribado del cáncer de mama, que han provocado la peor crisis del ejecutivo andaluz en lo que va de legislatura. Moreno se comprometió la semana pasada a poner todos los recursos que fueran necesarios para averiguar qué estaba ocurriendo y atender a las afectadas. Pero también a depurar responsabilidades.
Moreno ha explicado que ha aceptado la dimisión de la consejera esta misma tarde y ha vuelto a pedir disculpas a las mujeres afectadas. El presidente de la Junta ha justificado el cese de Rocío Hernández por el hecho de que la Consejería no haya sido capaz de detectar los errores del sistema y hayan sido las pacientes las que han tenido que denunciar lo que estaba ocurriendo en un programa tan relevante para la salud de los andaluces. "Lo difícil de entender es que hayan tenido que ser las afectadas las que adviertan del problema. No hay excusas. Otros quizás las pondrían; nosotros no lo vamos a hacer", ha precisado al respecto. Juanma Moreno ha defendido, en cualquier caso, la labor de Rocío Hernández, de la que ha dicho que ha desarrollado sus funciones "con una entrega y una honestidad fuera de duda".
Posteriormente, ha anunciado una completa "renovación de la sanidad pública andaluza": "Auditaremos y cambiaremos todo lo que no funcione en esa estructura organizativa". Ha defendido que su gobierno "ha apostado por la sanidad pública como nunca". "Jamás ha habido más medios ni más inversión que ahora, casi, 16.000 millones de euros sólo para la sanidad, lo que supone casi todo el presupuesto de la Xunta de Galicia". "Con un 55% más de presupuesto y un 27% más de plantilla que cuando llegamos al gobierno", ha recordado, "Andalucía ha superado por primera vez en su historia la media del gasto sanitario por habitante en España.
Plan de choque
Por la mañana, la portavoz del ejecutivo, Carolina España, anunció los detalles de un plan de choque para someter a revisión a unas 2.000 mujeres cuyas mamografías dieron un resultado «no concluyente» pero siguen a la espera de una prueba complementaria para descartar la enfermedad. La estadística dice que casi un 2% de esas mujeres tienen un tumor maligno del que todavía no saben nada.
Carolina España explicó que, tras la investigación interna abierta, se ha comprobado que el 90% de las incidencias registradas en el programa de detección precoz del cáncer de mama se han dado en un solo hospital, el Virgen del Rocío de Sevilla, que es el de mayor dimensión del Servicio Andaluz de Salud (SAS). Es decir, de los 2.000 expedientes que se han revisado, 1.800 dependen de este hospital sevillano. Otros casos se han registrado en hospitales de Málaga y de Jerez.
Para resolver y agilizar las nuevas citas a las pacientes se ha puesto en marcha un plan de choque dotado con 12 millones de euros en el que trabajarán 119 profesionales: 35 radiólogos, 20 enfermeros, 18 técnicos en radiodiagnóstico y 16 auxililares sanitarios. Ese equipo trabajará los siete días de la semana y citará a las pacientes para realizar las pruebas complementarias que requieran, con idea de que las revisiones estén completadas en 7 u 8 semanas.
Por otro lado, a partir de ahora, cuando los resultados de una mamografía del cribado no sean concluyentes y necesiten un seguimiento, se notificará a la mujer. De esta manera se garantiza que las pacientes estarán en todo momento informadas de su situación y de las pruebas a las que tiene que someterse, cosa que no ocurría hasta la fecha según se ha comprobado.
Mientras el Consejo de Gobierno debatía en su reunión semanal las medidas a incorporar a ese plan de choque, los grupos de la oposición presentaban en el registro del Parlamento andaluz sendas peticiones de comisión de investigación: una firmada por el PSOE, Por Andalucía y Adelante Andalucía; y la segunda, planteada por Vox. En esta última se pide que la investigación no se limite a la gestión del Gobierno del PP sino también a la aplicación de los protocolos durante los anteriores gobiernos socialistas.
EL MUNDO publicó este miércoles que el documento que establece cómo y cuándo se contacta con las pacientes cuando se obtiene un resultado dudoso tras una mamografía lo aprobó la Consejería de Salud en tiempos de la hoy ministra y vicepresidenta primera, María Jesús Montero, con el gobierno socialista de José Antonio Griñán.
Montero tachó ayer de "lamentable" que el Gobierno de Juanma Moreno intente echarle encima la responsabilidad de lo que está sucediendo en la sanidad andaluza cuando ella dejó la Consejería de Salud hace 13 años.
La Junta se agarra, en cualquier caso, a ese protocolo para explicar por qué no se contactó con las pacientes, pero no ha aclarado por qué se tardó tanto (hasta dos años, según algunos casos denunciados) en citarlas para completar el estudio.
Es decir, las denuncias de las mujeres dejan en evidencia no sólo las lagunas del protocolo sino también un posible incumplimiento del mismo, lo que habría permitido que el tumor haya avanzado en aquellos casos en los que la lesión hallada sí ha resultado cancerígena, pese a lo cual la paciente ni ha sido informada ni ha recibido tratamiento. Miles de personas se concentraron ayer ante las puertas del Servicio Andaluz de Salud en Sevilla para denunciar lo ocurrido y exigir responsabilidades políticas.
El reguero de casos que ha disparado las alarmas
Luisa tiene cáncer de mama y metástasis en el hígado. A Fali le tuvieron que apuntar un pecho. Cristina tiene dos tumores en la mama con infiltración en los ganglios. Las tres piensan que los retrasos sufridos por el mal funcionamiento del programa para la detección precoz del cáncer de mama en Andalucía han agravado su situación. Porque las tres se sometieron a una mamografía cuyos resultados, que no eran incialmente «concluyentes», tardaron meses e incluso más de un año en ser confirmados por una prueba complementaria. Hay muchos otros testimonios parecidos recogidos en las dos últimas semanas por la Asociación de Mujeres con Cáncer de Mama (Amama), que dio la voz de alarma.


