ANDALUCÍA
Salud

Andalucía aplica el mismo protocolo para el cribado del cáncer de mama desde que María Jesús Montero era consejera de Salud

Ese documento, que el PSOE ha calificado como el "protocolo de la vergüenza", estableció que los casos dudosos había que resolverlos con pruebas complementarias pero sin informar a las pacientes hasta la citación

María Jesús Montero, durante su etapa como consejera de Salud en Andalucía.
María Jesús Montero, durante su etapa como consejera de Salud en Andalucía.CONCHITINA
Actualizado

Los hospitales andaluces aplican el mismo protocolo del cáncer de mama desde el año 2011, cuando María Jesús Montero era aún consejera de Salud en la Junta de Andalucía. En ese protocolo no hay establecido ningún tipo de comunicación a las pacientes desde que se detecta un resultado no concluyente (posiblemente benigno) en una mamografía hasta que se la cita para una prueba complementaria. Sólo se incluye la obligación de emitir un "informe de alta" una vez que el cáncer ha sido descartado tras la segunda prueba practicada a la paciente.

El Gobierno de Juanma Moreno analiza actualmente si los fallos detectados en el cribado del cáncer de mama se deben a una laguna en el protocolo actual o al incumplimiento reiterado de ese protocolo, que data de 2011. De momento, según fuentes del Ejecutivo andaluz, lo que se desprende de la comparación de los protocolos que se han ido actualizando en los últimos años (2002, 2005 y 2011) es que no hay obligación de informar a las mujeres cuando se le detecta una lesión "probablemente benigna" pero que necesitaba de pruebas complementarias. De hecho, y por consejo de los profesionales, en la última actualización (2011) se eliminó la comunicación con las pacientes hasta el momento de citarlas para esa segunda prueba (entre 6 y 12 meses), evitando así un estrés añadido a las mujeres durante el tiempo de espera. Igualmente, las mismas fuentes insisten en que son los profesionales los que deciden el tiempo que ha de transcurrir hasta la repetición de la mamografía para evitar radiar en exceso a la paciente.

Todo ello explicaría por qué hay muchas mujeres a las que no se informó del resultado de su mamografía hasta que fueron citadas para una segunda prueba meses después. El tiempo de espera vendría establecido por criterios médicos y no por un atasco del sistema, tal y como especificó la semana pasada la consejera de Salud, Rocío Hernández, tras estallar el escándalo por los retrasos en las citaciones y comunicaciones.

El Gobierno andaluz ha anunciado un cambio en ese protocolo para satisfacer el derecho de las pacientes a conocer en todo momento su situación clínica. Pero, lo que el diputado del PSOE Mario Jiménez ha llegado a calificar como "protocolo de la vergüenza" estaba ya implantado con el anterior gobierno socialista, siendo consejera de Salud María Jesús Montero, actual vicepresidenta primera del Gobierno y secretaria general del PSOE andaluz.

Casos que no responden al protocolo

El protocolo que aplica el SAS no acaba de explicar del todo, sin embargo, la razón por la que, según ha denunciado la Asociación de Mujeres con Cáncer de Mama (Amama), algunas mujeres fueron citadas más de dos años después pese a que su mamografía arrojó un resultado "no concluyente" que requería de estudios adicionales. Tampoco aclara lo ocurrido con Cristina Fernández, un caso publicado la semana pasada por EL MUNDO, a la que el SAS tendría que haber citado para una ecografía en diciembre de 2023, tras hallarse una lesión sospechosa en la mamografía que se le había realizado. Aquella cita nunca se tramitó ni se le comunicó a la paciente su situación. Sólo cuando ella se notó un bulto en el pecho y acudió a su médico de cabecera un año y dos meses después, supo que había sido víctima de un lamentable 'olvido' por parte del SAS. Entonces, la mujer puso una reclamación que fue respondida por la directora general de Asistencia Sanitaria y Resultados en Salud, Celia Fernández Delgado, que se limitó a contatar que estaba ya siendo atendida, sin explicar el motivo del error ni activar ningún tipo de investigación interna. En el tiempo transcurrido la paciente desarrolló dos tumores malignos con infiltración en los ganglios.