- Nutrición Tomar más de tres raciones de estos alimentos ultraprocesados al día hará que envejezcas más rápido
Si nuestros abuelos se dieran hoy una vuelta por los supermercados seguramente no reconocerían muchos de los alimentos que están a la venta. Sin darnos cuenta, nuestro estilo de vida, tan moderno y avanzado nos ha hecho rehenes de la comida ultraprocesada. La 'excusa' es que no tenemos tiempo para cocinar aunque, probablemente, tampoco sabemos ni ocupa un lugar destacado en nuestra escala de prioridades. Llamémoslo 'x', pero el caso es que los ultraprocesados conquistan cada vez más espacio en los 'súper' y, entre todos ellos, hay uno del que tiramos con frecuencia: las pizzas.
¿Cómo va a ser mala una pizza refrigerada si solo lleva una masa de harina, queso, tomate y algo de jamón o bacon? Pues bien, según un demoledor estudio que acaba de hacer público la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) nueve de cada 10 pizzas refrigeradas de supermercado son una mala elección nutricional.
Para llegar a esta conclusión, la OCU ha analizado la composición nutricional de 62 pizzas refrigeradas de jamón y queso, queso, barbacoa y vegetarianas de venta en supermercados con un resultado desolador: solo cinco pizzas alcanzan una valoración aceptable en Nutriscore y, únicamente dos de ellas son una elección aceptable según la Escala Saludable de OCU, una calificación si cabe más exigente.
¿Qué tienen estas pizzas para obtener una valoración tan mala? Pues un exceso brutal de sal, grasas saturadas, aditivos e ingredientes ultraprocesados. ¿Exageración? Aquí están los datos de la OCU:
-La sal, que ronda los 6,4 g para una ración de pizza de 400 g (la habitual para un adulto) y que representa el 128% de la ración diaria recomendada. Un problema especialmente habitual en las pizzas de jamón y queso.
-Las grasas saturadas, que suponen alrededor del 5% de la pizza; casi siempre por encima del límite recomendado del 3,5%. Un exceso más común en las pizzas de queso y las vegetarianas.
-Los aditivos, siete de media y que en algún caso llegan a 17. Algunos de ellos a evitar, como los colorantes E-150c y E-150d y los conservantes E-211, E-250, E-251, E-252 y E-341.
-Los ingredientes ultraprocesados, como los aromas, jarabes y dextrosas. En una de cada cuatro pizzas se contabilizan más de 10, el doble del límite aceptable. Está previsto que el aroma de humo, el más utilizado, se prohíba en productos no tradicionalmente ahumados a partir de julio.
Con toda esta información sobre la mesa, solo cinco pizzas obtienen una calificación C en Nutriscore (un aprobado justo): Pizza jamón y queso de Eroski, Prosciutto de Hacendado (Mercadona), Pizza jamón y queso de El Corte Inglés Selection, Pizza barbacoa de Mamma Mancini de Aldi y Pizza&Salsa Pollo BBQ de Campofrío. Y únicamente las dos primeras son elecciones aceptables en la Escala Saludable de OCU, que además penaliza un excesivo grado de transformación.
En conclusión, el uso de aditivos, jarabes, dextrosas almidones y aromas de humo, acompañado de gran cantidad de grasas saturadas, sal y una ingesta calórica muy alta aconsejan reservar este tipo de pizzas solo para un consumo ocasional. Lo ideal es tomar un trozo, no consumirlas como ración única (sobre todo, si superan los 400 g) y acompañarlas con una ensalada o verduras.
