YODONA
Entrevista

Lara Álvarez: "Igual que se normaliza no opinar de los cuerpos de las mujeres, la maternidad debería quedar fuera del juicio"

La periodista comparte sus propósitos para 2026 y cómo se cuida física y mentalmente para mantenerse en equilibrio. "El pilates reformer me ha cambiado el cuerpo", cuenta acerca de su nueva rutina deportiva.

Actualizado
La presentadora Lara Álvarez, en una sesión de entrenamiento junto a la nutricionista Marta Verona organizada por kiwis Zespri.
La presentadora Lara Álvarez, en una sesión de entrenamiento junto a la nutricionista Marta Verona organizada por kiwis Zespri.D.R.

Lara Álvarez (Asturias, 29 de mayo de 1986) se ha calzado las deportivas, enfundado las mallas y recogido su larga melena rizada para empezar el día entrenando en Fitísimo Concept. Este pequeño estudio de entrenamiento funcional acoge una jornada dedicada al bienestar de la mano de kiwis Zespri.

Primero, una sesión de ejercicio con Raquel Monedero. Después, un taller de nutrición con la ganadora de MasterChef Marta Verona. Y, para terminar, un desayuno rico, por supuesto, con la vitamina C y la fibra como protagonistas. Nos sentamos a la mesa con la periodista y presentadora, descubriendo su actual momento vital, las herramientas que emplea para mantenerse siempre sonriente y su nueva rutina de ejercicio. "Pequeños gestos, como dedicar tiempo a la actividad física o elegir alimentos naturales, pueden cambiar cómo nos sentimos por dentro y por fuera".

Álvarez, en plena plancha, en la sesión de Fitísimo Concept.
Álvarez, en plena plancha, en la sesión de Fitísimo Concept.D.R.

La última vez que conversamos mencionaste tu entusiasmo por el boxeo. ¿Continúas practicándolo? ¿Qué tipo de entrenamiento estás siguiendo actualmente?
Sí, ahora he retomado el entrenamiento con Iñaki García. Era mi profe hace ocho o nueve años, cuando me preparaba para Supervivientes. Creo que es interesante ir cambiando las rutinas de deporte porque una también va modificando no solo su cuerpo, sino también su mente y sus objetivos. Ahora la vida nos ha vuelto a unir para afrontar nuevos retos este año. He retomado la fuerza, pero con un entrenamiento un poquito más funcional. Trabajamos el equilibrio, la resistencia y también el aeróbico, con el boxeo.
¿Y cómo sería un ejemplo de tu rutina de ejercicios?
Los lunes estoy haciendo pilates máquina, reformer, con Vanessa Sikale, que es maravillosa. Me ha cambiado el cuerpo. Yo tengo problemas en la columna, y muchas veces entrenando no me daba cuenta de que igual cogía demasiado peso o que no estaba bien colocada en la postura. El pilates lo que ha hecho es que pueda reconocer los grupos musculares de mi cuerpo y corregir esas posiciones para no lesionarme ni provocarme daño. Luego los viernes hago yoga. Intento dos o tres veces a la semana hacer fuerza. Así, mi semana queda en que los lunes recoloco el cuerpo, y los viernes, estiro en yoga, que me reta mucho. No soy nada paciente, yo necesito acción y sentir que entreno. Todo esto que es un poquito más estático me cuesta, pero aun así lo hago.
¿Estás en un momento más espiritual?
Estoy intentando poner en equilibrio las dos Laras. Yo soy bastante dual en ese sentido. Tengo una Lara muy guerrera, muy activa, que tira todo el rato y va a por todo. Pero la otra, que la tenía un poco anulada, tapada, es la que dice: "Vamos a respirar, vamos a relajarnos, vamos a dejarnos sentir". Últimamente van de la mano. Igual un día no te apetece entrenar tanto: hazlo, pero no te exijas el cien por cien. A veces, por bajar el nivel no pasa nada. Por eso, si te fijas, entre semana me doy caña y luego llego el fin de semana y bajo revoluciones, así empiezo la semana siguiente equilibrada.
¿Qué te hace bajar a tierra siendo un perfil público que maneja altos niveles de estrés?
Me ha ayudado mucho entender la importancia real que tienen las cosas. A veces nos contamos una película. En el caso de la gente pública, muchas veces le damos más importancia de la que realmente tiene a un titular. Cuando hablan de tu vida, la gente pasa por encima, lo ve y es como si hablaran de Rita, les da igual. He aprendido a restarle importancia y a decir: "Esto no es importante. Esto es noticia hoy, mañana no lo va a ser". Poner las cosas en su peso ayuda mucho. Y cuando es un estrés más real, por cosas importantes, ir paso a paso. No querer solucionarlo todo de golpe ni adelantarte a lo que pueda pasar. Decir: "Esto está pasando ahora, ¿qué está en mi mano?, ¿qué puedo hacer o cambiar hoy?". Pues hoy hago esto. No enfrento las cinco cosas que tengo que hacer. Pasito a pasito, poco a poco. Creo que así todo es más sencillo.
¿Y cómo te manejas con tu autoexigencia?
Tengo mucho diálogo interno últimamente. Me hablo muchísimo mejor, de una manera más cariñosa, más comprensiva, más empática conmigo misma, sobre todo en momentos un poco más convulsos, de cambio o de estrés. Creo que es una reprogramación. Al final, el cerebro va creando conexiones que se vuelven hábitos, igual que comer sano o hacer deporte. La cabeza muchas veces va en nuestra contra. Hay que entender que no somos lo que pensamos. Lo que pensamos muchas veces es un programa que nos hemos descargado.
Te acabas de abrir en canal en en el pódcast A solas con... Vicky Martín Berrocal. Explicaste que no sientes prisa por ser madre y que vives este tema sin presión social ni ansiedad por "tener que" cumplir con un calendario biológico. ¿Crees que ayudas a otras mujeres explicando tu visión, cuando socialmente se presiona tanto con que a cierta edad hay que haber conseguido determinadas cosas en la vida?
Sí. Me sorprendió muchísimo la respuesta del pódcast. Fue muy emocionante ver, especialmente mujeres de 35 a 45 años, mandando un montón de mensajes muy íntimos y privados, tanto por redes como por la calle, diciendo: "Qué bien, porque es verdad" .La vida va a un ritmo diferente al de hace 40 años. Las expectativas actuales no pueden ser las mismas. No estamos desarrollando lo mismo que hacíamos entonces. Como mujeres, tenemos otros objetivos, otras prioridades, otra manera de sentirnos completas. Quien decide tener hijos es maravilloso. Quien decide no tenerlos, también. Y hay gente que no puede tenerlos. No podemos meternos en la intimidad de las personas. Igual que se normaliza no hablar del físico de las mujeres, la maternidad también debería quedar fuera del juicio, porque nunca sabemos qué hay detrás.
¿Sigues alguna pauta nutricional?
Intento buscar una alimentación que pueda sostener en el tiempo, porque comer es una de mis pasiones. Pero también me gusta sentirme fuerte y bien. He encontrado un equilibrio que me permite no entrar en dietas ni extremos, sino hacer una alimentación muy completa y equilibrarla durante el día. Si desayuno y como más, intento cenar más ligero. Si tengo un día desordenado por horarios o lo que sea, lo que no he comido durante el día intento complementarlo de manera saludable por la noche. No me vuelvo loca ni voy con el "check" de las cinco piezas de fruta. Hay veces que se puede y otras que no. Por ejemplo, en lugar de cinco piezas de fruta, me hago un zumo de naranja con zanahoria, kiwi y arándanos, lo mezclo todo y ya está. Es buscar lo que a cada uno le funcione. Para sostenerlo en el tiempo tiene que ser algo personal, algo que tenga sentido para ti.
Decías en el taller de nutrición que tu asignatura pendiente es la cocina. ¿Por qué?
Porque soy muy básica: sota, caballo y rey. Ahora con la airfryer la pongo 15 minutos, me voy a duchar y voy haciendo cosas. Y soy muy de ensaladas. Pero este año he empezado a intentarlo, todavía no estoy al nivel de Marta Verona, ni mucho menos, pero la sigo en redes y tiene recetas súper interesantes y nada complicadas. Mi propósito es encontrar ese juego que ella ha encontrado en la cocina, disfrutarlo como otro regalo para mí. Todavía no lo he conseguido, pero me gustaría.
¿Qué opinas sobre toda la información que circula en redes sociales acerca de nutrición? ¿Sientes que hay mucha polarización en el tema?
Totalmente. "Come pescado, pero cuidado con los metales pesados", "ojo con el mercurio", "cuidado con los huevos"... Las redes son un gran avance porque nos abren acceso a contenido, pero hay que tener mucho cuidado con lo que consumes. Cualquiera puede opinar de todo. El secreto está en ver qué profesional hay detrás. A veces no lo buscamos y nos quedamos con el reel que aparece. Pero no es lo mismo "Brujita76" que una nutricionista experta como Marta. Hay que saber filtrar.
¿Tienes algún propósito para este año?
Sí. Uno de mis propósitos, más allá de la cocina, es pasar el máximo tiempo posible con mi familia en Asturias. Es como mi revancha de paz, con mis perretes. Disfrutar y no querer organizar todo el tiempo, soltar un poco el control y estar más presente.
¿Cómo defines tu momento vital, tanto profesional como personal?
Te diría que ilusionante. Es un momento nuevo. Estoy haciendo convenciones para empresas, dando clases de comunicación, trabajando el autoconocimiento. También me estoy metiendo más en entender cómo funciona el cerebro. Me saqué un título en neurociencia para conectar cómo hablamos con cómo nos desarrollamos. Toda esta parte nueva me ilusiona y me hace seguir en la búsqueda. Es un momento bonito y de crecimiento.
¿Y qué es para ti el bienestar?
El bienestar es cuando eres capaz de no escuchar tanto ruido en tu cabeza todo el día. Cuando puedes mantener pequeños silencios, esos momentos de tranquilidad. No es silencio absoluto, pero sí tener cada vez más ratitos de calma.