YODONA
Vida Saludable

Antonia Sambola, cardióloga: "No podemos comer a los 50 años igual que lo hacíamos a los 30"

La doctora Sambola acaba de publicar 'El corazón de las mujeres', un libro en el que desmenuza todo lo que debemos saber para cuidar nuestra salud cardiovascular.

Actualizado
La cardióloga Antonia Sambola.
La cardióloga Antonia Sambola.

Es la primera causa de muerte en mujeres y, sin embargo, esa misma prevención en la que se incide en el caso de los varones, se pasa por alto cuando se trata de ellas. "Evidentemente, no existe una concienciación sobre el riesgo cardiovascular que tienen las mujeres. Tradicionalmente, la prevención se ha limitado a la conocida como 'medicina de bikini', es decir, a las revisiones ginecológicas y esto es una tremenda equivocación, porque la enfermedad cardiovascular es la primera causa de mortalidad en la población femenina", afirma Antonia Sambola, cardióloga y una de las mayores expertas en la prevención y tratamiento de las cardiopatías en la mujer. En su nuevo libro, El corazón de las mujeres, Sambola explica cómo influyen las hormonas en la salud cardiovascular, cómo cuidarnos en cada etapa de nuestra vida o cómo llevar un estilo de vida saludable, construido sobre los pilares de la alimentación, el ejercicio, el descanso y el manejo del estrés.

Por la atención que se le presta a la prevención en el caso de unos y de otras, nadie diría que mueren más mujeres que hombres por problemas de corazón...
Mueren más mujeres al año por enfermedad cardiovascular que hombres tanto en Europa como en Estados Unidos. ¿Qué ocurre? Que hay más hombres que padecen enfermedades cardiovasculares que mujeres. Es decir, la incidencia es mayor en los hombres, pero el riesgo es más grave en las mujeres.
Tampoco se habla de las diferencias entre los corazones de los hombres y de las mujeres...
Efectivamente. Nuestro corazón no solo es más pequeño, sino que también es menor el calibre de las arterias coronarias que son las que llevan la sangre al músculo cardíaco. También hay una serie de características que lo hacen diferente. Por ejemplo, el corazón de las mujeres responde de forma distinta al de los hombres en casos de hipertensión o de infartos. Y, a todo esto, habría que añadir un dato importantísimo: tampoco es igual la manera en la que se metabolizan los fármacos. La absorción y la eliminación varían y, por lo tanto, las dosis de los medicamentos también deberían de ser diferentes. De hecho, por este motivo, las mujeres presentan un número mucho más importante de efectos adversos a los medicamentos que los hombres. El gran problema aquí es que los ensayos clínicos se llevan a cabo, sobre todo, con hombres. En la mayoría de los casos (incluídos los de las enfermedades cardiovasculares), las mujeres no llegan ni al 30% de los sujetos estudiados. Sin embargo, los resultados se extrapolan a las féminas con las mismas dosis y esto no debería ser así.
Y, puestos a no hablar, hasta ahora, también se había tocado poco o nada la influencia de las hormonas en la salud de nuestro corazón. ¿No es así?
Eso es. Pero, más allá del ciclo vital, yo diría algo más: la influencia hormonal es distinta en cada mujer. Tampoco se debería pasar por alto el hecho de que las hormonas no solo tienen efectos a nivel reproductivo, sino que tambien desempeñan un papel clave a nivel sistémico. ¿Y eso cómo lo vemos? Esto lo vemos muy claramente, por ejemplo, en las mujeres que tienen menopausia que, más allá de la retirada de la regla, experimentan alteraciones de sudoración, mayor tendencia a acumular grasa o a retener líquidos, aumento del colesterol, presión arterial...
Hablando de hormonas, ¿cómo interpretas todo este 'boom' de la menopausia?
Pues creo que las hormonas han generado un negocio brutal. Hay mucho dinero detrás. La terapia homornal ha pasado de ser algo prohibido a prescribirse a todo el mundo y esto no puede ser. Sus beneficios en pacientes seleccionadas son innegables, pero hay que ir con cuidado. En mayores de 60 años, está contraindicada, al igual que en personas con antedecentes de cáncer de mama o riesgo cardiovascular. Tampoco supone beneficio alguno en mujeres que tienen la menopausia desde hace más de una década.
En tu libro aseguras el embarazo es una prueba de esfuerzo para nuestro corazón...
Sí, es cierto. El embarazo no es una enfermedad. Es una cuestión fisiológica, pero es una prueba de esfuerzo. ¿Por qué? Porque aumenta la frecuencia cardíaca, aumenta la presión arterial, en general.
Tabaco, alcohol, estrés... ¿Cuál es el mayor enemigo de nuestro corazón?
Todos son grandes enemigos de nuestro corazón. El tabaco es el número uno, porque está absolutamente contrastado científicamente que se asocia al desarrollo de múltiples enfermedades: cáncer y patologías cardiovasculares. Además, tiene un efecto perjudicial mucho mayor en las mujeres, por mecanismos todavía desconocidos. Resulta muy preocupante saber que España se sitúa entre los países con más fumadores de la UE, especialmente, en el consumo de menos de 20 cigarrillos al día. El tabaquismo entres las mujeres españolas ha aumentado, sobre todo, en chicas de entre 14 y 18 años y en mujeres de mediana edad (45-54 años). El consumo excesivo de alcohol en las mujeres es una realidad desconocida; es un tema tabú. El estrés es inherente a nuestro ritmo de vida cotidiano, pero lo importante es cómo se gestiona, cómo ponemos límites para que no nos invada
Haces hincapié en el poder benefactor del estilo de vida. ¿Nos podrías dar algunas pautas de alimentación?
En mi libro doy pautas para cada edad, desde la pubertad hasta la senectud. La alimentación es diferente para cada etapa vital en la mujer. No podemos comer igual cuando teníamos 30, 40 años que a los 50 o 60 años. Los patrones alimentarios deben de cambiar, porque la actividad física no es la misma y además el metabolismo también sufre cambios. En general, estos consejos se basan en la dieta mediterránea que, según la evidencia científica, es la que otorga más beneficios a la salud. Desgraciadamente, en nuestro país, se ha abandonado progresivamente en las familias jóvenes debido, entre otras causas, a la carestía de los alimentos frescos, la falta de tiempo para cocinar y la influencia mediática de otras culturas alimentarias menos beneficiosas.
¿Qué hacemos con la actividad física? Algunos cardiólogos siguen diciendo que bastaría solo con caminar... ¿Qué opinas? ¿Cuáles son tus recomendaciones?
La actividad fisica ha estado absolutamente relegada en la vida cotidiana de la mujer. A partir de la educación secundaria, muchas mujeres dejan de hacer ejercicio. Después, cuando forman una familia, hacer deporte no es una prioridad y suele 'aparcarse' por cuestiones económicas o falta de tiempo. Es una terrible equivocación. Caminar no es suficiente, hay que hacer ejercicio de fuerza y de tonificación para mantenerse en forma y generar endorfinas. La elección de la actividad física depende de los gustos de cada mujer. Existen muchas aplicaciones en internet para realizar ejercicio físico de forma gratuita.
¿Qué es peor para el corazón: el ejercicio extenuante o el sedentarismo?
Como siempre, en los extremos no reside lo mejor. Lo ideal es recomendar ejercicio regular de acuerdo con los gustos de cada mujer.
¿Dormir poco es tan malo como dicen?
Depende de las necesidades de cada uno. Este tema está muy polarizado, pero, en general se recomienda dormir entre siete y ocho horas diarias para estar bien, pero hay personas que necesitan menos tiempo de sueño y no por eso son menos sanas.
Hablemos de suplementación. ¿Cómo le sienta a nuestro corazón este 'bombardeo' de suplementos?
El 'bombardeo' de suplementos para la mujer no protege al corazón. La mayoría no tiene evidencia cardiovascular y algunos, incluso, pueden ser perjudiciales. No todo lo natural es inocuo para el sistema cardiovascular. Calcio, hierro o vitaminas en exceso aumentan el riesgo vascular. Los suplementos 'hormonales naturales' no son neutros ni seguros. El colágeno no se absorbe y la vitamina C, mínimamente. El magnesio, si se lleva una alimentación equilibrada, no tiene sentido. En todo esto, hay un efecto placebo muy importante. El corazón femenino necesita ciencia, personalización y hábitos saludables, no marketing.
Y, para terminar ¿qué nos puedes contar sobre la melatonina y su posible efecto —en grandes dosis— en el corazón?
La melatonina no es cardiotóxica en dosis habituales (0,5-5 mg). En dosis altas, puede bajar la presión arterial y la frecuencia cardíaca, con riesgo de mareo o síncope. Puede interferir con el control de la tensión y con fármacos antihipertensivos. La evidencia sobre beneficios cardiovasculares es limitada y no concluyente. No hay datos sólidos de seguridad a largo plazo con megadosis. Los datos presentados en el Congreso de la Asociación Americana del Corazón 2025 sobre la posible cardiotoxicidad de la melatonina, por el momento, no se han confirmado en un artículo científico.