Pequeñas acciones para grandes cambios. Esa es la propuesta que nos hace Beatriz Crespo, doctora en Medicina y Alto Rendimiento Deportivo, en 'Microhábitos saludables', una guía práctica para transformar nuestra vida sin apenas esfuerzo y de una manera sostenida en el tiempo. ¿Y cómo se obra semejante 'milagro'? Con pequeños gestos cotidianos que apenas nos 'robarán' unos minutos y con los que impactaremos de forma efectiva y directa en los pilares de un estilo de vida saludable: la actividad física, la alimentación, el descanso, la gestión de las emociones y la sexualidad.
Uno de los 100 'microhábitos' que recoge en su libro nos viene que ni pintado en esta época del año en la que solemos 'relajar' nuestras costumbres, descuidando nuestra dieta y reduciendo la frecuencia e intensidad de nuestros entrenamientos. "¿Tienes el abdomen hinchado todo el día? ¿Te gustaría reducir la inflamación abdominal y mejorar tu microbiota sin dietas raras ni suplementos caros?", plantea esta especialista.
Y esta es su recomendación: "Cuando cocinamos arroz -también vale para las patatas o la pasta- y lo comemos recién hecho, gran parte del almidón se digiere rápido. Pero, si lo dejamos enfriar entre seis y 12 horas en el frigorífico y lo comemos, después, frío o recalentado, ocurre algo muy interesante: el tiempo de enfriado hace que el almidón que contiene cambie su estructura y se convierta en almidón resistente, una fibra que no se digiere en el intestino delgado y llega intacta al colon".
¿Qué hace ese almidón resistente? "Alimenta nuestras 'bacterias buenas'; produce compuestos antiinflamatorios, como el butirato -ácido graso de acción antiinflamatoria, antioxidante, inmunomoduladora y que destaca por su capacidad para mejorar la integridad de la mucosa intestinal-; y nos ayuda a estabilizar nuestros niveles de glucosa en sangre y a reducir las calorías absorbidas".
Según explica Beatriz Crespo, "este consejo es perfecto si buscas: cómo regenerar la flora intestinal de forma natural; qué comer para tener una buena microbiota; una dieta para reducir inflamación intestinal y, en resumidas cuentas, hábitos para una microbiota sana y un vientre plano".
Gracias a él, conseguiremos: "Mejorar la microbiota intestinal; reducir la inflamación abdominal de forma natural; deshinchar la barriga sin esfuerzo; alimentar la flora intestinal; reforzar el sistema inmune y mejorar la digestión, ayudándonos a sentir más ligeros". ¡Habrá que probarlo!
