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Miguel Navarro, autor de 'Manifiesto para la calma': "No deberías tomarte las vacaciones como una huida de la realidad, sino como una oportunidad para saber por qué quieres huir"

Mentor, escritor, formador en hábitos, productividad y 'biohacking', y fundador de Productividad Feroz, Navarro sostiene que "se puede tener una vida extraordinaria sin renunciar a vivir en calma; la cuestión es que hay que aprender a hacerlo".

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Miguel Navarro es fundador de Productividad Feroz.
Miguel Navarro es fundador de Productividad Feroz.

Reconectar con uno mismo. Dejar de aspirar la hiperproductividad y aprender a elegir mejor, priorizando las opciones más interesantes. Restar importancia a la necesidad de validación externa. Desmontar mitos como el 'multitasking' y el éxito constante. Diseñar objetivos personales vitales, desde la calma y la introspección. Tomar decisiones con calidad, intención y sentido. Aceptar el miedo y la incertidumbre como parte del crecimiento personal... No cabe duda de que el 'menú' que nos propone Miguel Navarro es su nuevo libro, 'Manifiesto para la calma', resulta más que sugerente (y necesario), pero ¿hasta qué punto su propuesta difiere de lo que ya nos habían dicho otro y, lo que es más importante, cómo puede materializarse?

"No sé exactamente lo dicen los demás, la verdad, pero creo que el mensaje que yo quiero transmitir es diferente. Hay dos caminos. Uno, el de la búsqueda de la máxima productividad: haz muchas cosas; ponte objetivos elevados; motívate... Otro, el de la resignación: no hay que pensar tan a lo grande; tienes que disfrutar de las cosas pequeñas de la vida... Yo creo que ambos mensajes son válidos, pero hay que saber cómo compatibilizarlos".

Mentor, escritor, formador en hábitos, productividad y 'biohacking', y fundador de Productividad Feroz, Navarro sostiene que "se puede pensar a lo grande, se puede tener una vida extraordinaria sin renunciar a ser tú, a vivir en calma. En resumidas cuentas, manteniendo tu propia esencia. La cuestión es que hay que aprender a hacerlo".

En esta senda que nos lleva hacia una vida más plena sin presiones, cada 'gesto', por pequeño que parezca, suma. "Recomiendo que todo el mundo tenga una rutina matutina cortita, de unos 10 minutos, para que resulte más sencillo hacerla todos los días y consigas tener adherencia. Y abogo por que cada cual diseñe su propia rutina en función de sus necesidades personales, profesionales, objetivos, valores, biorritmos, etc".

Diez minutos no son nada, pero, a pesar de ello, nos excusamos diciendo que estamos tan ocupados que ni siquiera podemos arañar ese ínfimo espacio de tiempo al reloj para dedicárnoslo a nosotros mismo. ¿Cómo lo hacemos? "Lo primero que te diría es que dejes de ponerte excusas. Si te dices que no tienes 10 minutos en todo el día para ti es que te estás mintiendo a ti mismo. Una de las cosas de las que siempre hablo en mis libros y en las formaciones que imparto es que debes asumir el 100% de la responsabilidad de tus acciones. ¿Acaso no dedicas ese tiempo, y mucho más, a las redes sociales o a quedarte atrapada en la rumiación de pensamientos que te quitan el control sobre tu vida? Yo te animo a a que te atrevas a intentarlo. Puede que, al principio, te cueste, pero te va a llevar a un lugar mejor".

¿Cuáles serían, entonces, las claves de esa rutina? "Para mí, lo fundamental es empezar el día dedicándote un tiempo precioso a ti mismo, aunque, como he dicho antes, solo sean 10 minutos. Sin contestar mensajes, meterte en el correo o escudriñando las redes sociales. A mí, por ejemplo, me gusta escribir un ratito, tomar el control de mi mente, ponerme una canción y disfrutar del ritual de tomarte mi café con matutino. Son pequeños momentos que me ayudan a a conectar conmigo y me sirven para arrancar el día con energía".

Sumergir la cara en agua helada o recitar frases de autoafirmación frente al espejo... Por muy 'atractivas' que nos puedan parecer -o por mucho que así nos las intenten vender-, Miguel Navarro advierte que "no es necesario replicar todas esas acciones que vemos en las redes sociales, sino buscar las que te ayuden a poner el foco en ti, a conectar contigo mismo durante unos minutos para, luego, ya meterte en la vorágine del día a día".

Pareja, hijos, padres, trabajo... ¿Cómo hacemos para poner el foco en nosotros mismos sin sentirnos culpables por 'desatender' lo de 'fuera'? "La culpa es una de las emociones más destructivas que hay, porque es un auto ataque. La pregunta es: ¿qué hacemos con ella? Creo que lo primero que deberías hacer es permitir sentirla para averiguar qué información te da y, posteriormente, desactivarla. ¿Por qué? Porque sentir culpa significa que hay algo en tu vida que no está bien, que hay algo que no está en orden. Y las cosas no se cambian solas. Entonces, debes utilizar esa culpa para mejorar tu vida, no para jodértela".

Para librar esa 'batalla interna' contra la culpa, prosigue, "hace falta valentía, hace falta coraje, hace falta introspección y hace falta un entorno que te ayude a sostener esa decisión, porque esto no es cosa de un día".

Y, hablando de 'batallas internas', ¿cómo hacemos para vencer la que nos impide disfrutar a tope de nuestras vacaciones? "Yo creo que lo más importante es no tomarte las vacaciones para desconectar de tu vida, que es lo que hace casi todo el mundo. La mayor parte de la gente vive de lunes a viernes esperando a que llegue el fin de semana; de mes en mes esperando que lleguen las vacaciones de verano y luego las de Navidad. Es decir, vive esperando desconectar de lo único real que es el presente. Yo creo que no deberías tomarte las vacaciones como una huida de la realidad, sino como una oportunidad para saber por qué quieres huir. Porque, si sientes eso, la mejor manera de aprovechar tus vacaciones es preguntarte qué está fallando, averiguar qué distancia hay entre el sitio en el que estás y en el que quieres estar. Al final, la felicidad se reduce a que esa brecha se haga más pequeña. A estar en nuestro sitio", concluye.