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Máxima expectación a su vuelta a España. Entre un deslumbrante halo de flashes y smartphones en alto grabándola, Elsa Pataky (Madrid, 18 de julio de 1976) celebra en el hotel The Madrid Edition un matrimonio casi tan longevo como el que mantiene con su marido, el actor australiano Chris Hemsworth. "Me llena de orgullo representar a una marca española. Ya son 10 años de relación con Gioseppo y 15 campañas juntos, aunque parece que fue ayer", cuenta la actriz internacional, enfundada en unas elevadas "y comodísimas" cuñas de esparto y un vestido floral que deja su tonificado y trabajado torso al descubierto, tal y como pudo apreciarse en su característica pose, ya conocida como "hacerse un Pataky". Aunque para que salga como el suyo habría que hacer algo más que ensayar: entrenar.
Precisamente, la intérprete ha puesto las pilas en el set de rodaje a sus compañeros Juana Acosta, Miriam Giovanelli, Maxi Iglesias y Enrique Arce. "Ponía a entrenar a todo el elenco desde primera hora, la sargento Pataky", explica riendo acerca de sus vivencias en Salamanca, rodando la serie Matices, un thriller psicológico producido por SkyShowtime. "He agradecido hablar en español más de 24 horas y las sobremesas, esa costumbre tan española".
Nada más aterrizar tiene que haber un plato de jamón y una tortilla de patatas cerca, confiesa: "Yo las hago en casa pero no me salen tan bien. Aquí sabe todo mejor". Sus tres hijos se quedan con su padre, aunque reconoce que ella sigue controlando, pese a la diferencia de horario. A ellos les enseña todo lo que puede sobre el idioma y la cultura. "Les encantan nuestras tradiciones, como tomar las uvas todos a una".
- ¿Cómo es un día en la vida de Elsa Pataky?
- Como todas las mujeres, nos acostumbramos a hacer 800.000 cosas. Tienes que estar pendiente de los niños, organizar su agenda, las actividades extraescolares, el colegio, los deberes, organizar comidas y cenas, ir a la compra, trabajar... y tratar de no acabar muerta. El poder de las madres es impresionante y yo admiro mucho a todas en general, tanto las que trabajan como las que llevan una familia también. Creo que es muy difícil, pero al final acaba saliendo todo, no se sabe ni cómo.
- ¿Qué significa "estar bien"? ¿Cómo define su bienestar personal y en qué momentos encuentra la paz? ¿Cuáles son esos ratitos para una misma?
- Lo que más me apasionan son mis hobbies. Fundamentalmente son dos: montar a caballo y también pintar. Todo el mundo necesita esos momentos en los que no piensas en nada, te dedicas a lo que estás haciendo y disfrutas de ello. Eso es importante, aunque lo hago con mis hijos también. He pecado de centrarme demasiado en mi familia y olvidarme un poco de mí. Quizás podía haber dedicado más tiempo para tener un viaje sola, salir más con amigas y me hubiese encantado pasar un poco de todo algún momento, porque tener eso es fundamental para no agotarte, sobre todo, mentalmente.
- ¿Cómo maneja esa sensación de culpa que muchas mujeres experimentan al intentar hacerlo todo: ser madres, trabajadoras, cuidarse a sí mismas?
- Sí, es que además tenemos esa ese sentimiento de culpa todo el tiempo, ¿no? Pienso que es un absurdo y no sirve de nada, pero es un constante, sobre todo si eres madre. Mi cuñada acaba de tener su segundo hijo y ya está a los segundos de tenerlo con ese sentimiento de culpa. "No soy suficiente, tengo que estar a esto y a lo otro, si hago caso a uno no estoy con el otro...". Y le respondí: "Bienvenida al club de sentirte culpable". No tiene ni pies ni cabeza, nos hace luchar con nuestra propia cabeza y negarnos esos momentos de espacio personal. Tenemos que aprender a decirnos: "No, ahora necesito dedicarme a mí y no soy egoísta por eso".
- Cuando hay tanto foco público y se escriben y dicen tantas cosas. ¿Cómo se cuida un matrimonio tan duradero e idílico, al menos aparentemente, como el suyo?
- El matrimonio, igual que ser madre, es un trabajo constante. Al principio es todo muy mágico, pero cuando llevas unos años comienzas a distanciarte por el trabajo, por cómo vas creciendo como persona... Por eso tienes que buscar esos momentos para reencontrarte, para chequear cómo está tu relación y compartir cosas que os gusten a ambos. Disfrutar de la pareja igual que disfrutas de ti misma, que existan esos momentos especiales. No es nada fácil pero te da muchas satisfacciones. Como cuando consigues avanzar y cada año ves que continúa y que sigues disfrutando y admirando a la otra persona. Pero hay que invertir también tiempo en ella.
- Como abanderada y pionera en divulgar el entrenamiento de fuerza, ¿está contenta con que sea una moda?
- Sí, siempre he sido muy pro de la fuerza, además que me ha gustado retarme a mí misma. Y no he tenido miedo de lo que la gente pueda pensar o al mito ese de que te vas a poner muy musculosa si trabajas con pesas. Yo creo que ya se va derribando y la gente se da cuenta de que entrenar fuerza es el nuevo antiaging. O sea, la única manera de envejecer saludable es manteniendo el músculo, porque con la edad todo se derrite. Para que tu cuerpo se vea saludable y bien hay que trabajar la fuerza. El músculo es clave para quemar grasa, especialmente si tu objetivo es adelgazar. La evidencia ya ha demostrado que crear músculo es sanísimo para el cuerpo y rejuvenece.
- Es conocida por su disciplina física. ¿Cómo construye su rutina de entrenamiento semanal?
- Además de ser una defensora de la fuerza lo combino con otras actividades también muy necesarias, como estiramientos para la movilidad, yoga y pilates.
- También tienen una aplicación de bienestar, Centr, diseñada para ofrecer rutinas de ejercicio, planes de alimentación y consejos de mindfulness. A veces también los muestra en redes sociales. Cuénteme.
- Tenemos un gimnasio en casa y entrenamos juntos. Sobre todo con pesas e intento mostrar que hay que seguir retándote subiendo de peso para no quedarte estancado, porque tu cuerpo se acostumbra a los estímulos. Necesita cambiar de esfuerzo cada día. Yo se lo explico a la gente que no se ve capacitada para dar el siguiente paso. A veces te dicen que es un peso enorme, que menudo esfuerzo. Pero es la manera de ponerse en forma, si no, no llegamos ni mejoramos. Te vas a dormir, tu musculatura empieza a crecer y es cuando te haces más fuerte. Al día siguiente, tu cuerpo se va adaptando. Y día tras día vas viendo que ese pesito que no levantabas y decías que no podías más, ahora lo mueves bien. Cada vez puedes un poquito más y esa sensación a mí me encanta.
- ¿Ha probado algo nuevo últimamente?
- Me gusta muchísimo cambiar de estímulos y apuntarme a las cosas que van saliendo. Después de hacer muchos años yoga, he descubierto que a mis articulaciones no le viene tan bien, que con la edad se complica. Y me he enganchado al pilates en máquinas, que me permite una elongación tras trabajar la fuerza.
- En Madrid está muy de moda y los centros de Pilates Reformer proliferan como setas.
- Yo creo que el éxito se debe a que trabajas músculos alternativos que normalmente no tocas. Pero hay que hacerlo con buenos instructores y mucha consciencia. Porque yo, que por ejemplo tengo una gran fuerza en los hombros, puedo tirar de ahí para ciertos ejercicios y ahí está el instructor diciéndome que este ejercicio no es para fortalecer los hombros, sino la espalda, y que no estoy tirando correctamente. Te hace tener una atención plena en todas las partes de tu cuerpo y eso es buenísimo.
- Llega la operación bikini y regresa la cultura de la dieta, si es que alguna vez se ha ido.
- Siempre he estado en contra de dietas extremas: son muy rápidas, pero tienen un efecto boomerang y enseguida lo vas a recuperar. Cambiar tus hábitos es lo más importante, en lugar de eliminar un macronutriente, de comer solo proteína, beber líquidos detox... La dieta mediterránea de toda la vida es increíblemente sana: comer de todo y personalizarlo conociendo los alimentos que te sientan bien. Cada uno somos diferentes, y uno puede necesitar más carbohidratos que otro. Los productos que tenemos aquí en España son maravillosos, simplemente hay que dejar de ser tan excesivos. Yo creo que hay que reducir la ingesta de comida.
- Antes nos decían que había que comer cinco veces al día y ahora que hagamos ayuno intermitente. ¿Está la nutrición muy polarizada?
- A mí me viene muy bien el ayuno intermitente, pero personalmente, eso no quiere decir que alguien que me vea lo tenga que hacer igual, porque a lo mejor no le viene bien o no le funciona. Es fundamental estudiar y ver en un test los alimentos que te sientan mal de forma personalizada, porque teorías hay cada dos por tres, y a veces se contradicen. Al final lo fundamental es conocerte y observar cómo te sientes, no seguir una dieta de moda o la opinión de la gente.
- ¿Qué deporte extremo le falta por hacer?
- Yo siempre he sido muy chico y me han encantado las motos, los caballos, la nieve y todo aquel deporte que tenga adrenalina.
- Menudo equipo en familia entre el snowboard y el freestyle skiing. Los vídeos de sus hijos que comparten en redes sociales son increíbles...
- Sí, nos encanta y además ellos no tienen nada de miedo. A mí ya me han sobrepasado totalmente. Les he inculcado el deporte y he empezado con ellos, pero nos vamos a la montaña y van cruzando por delante mío. Mi hija igual, empezamos a montar a caballo cuando tenía dos años y ahora lo lleva mucho mejor que yo.
- Una familia activa, con buena genética y disciplinada. Lo tienen todo.
- [Ríe]. Bueno, es que uno de mis hijos quería hacer un backflip, que no sé si se dice voltereta hacia atrás en español. Se empeñó y no paró una y otra vez esperando a que hubiese más nieve en polvo para poder hacerlo. Se ponen muchas metas y hasta que no lo consiguen, no paran. Así en todos los deportes.

