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Las armas de Kamala Harris hacia la presidencia: un look híbrido entre encanto y dureza; el apoyo de celebrities jóvenes y un discurso muy diferente al de Hillary Clinton

Cantantes con millones de seguidores en las redes, presentadoras legendarias, actores con mucho poder en Hollywood..., el star system ha entrado en la campaña presidencial de Estados Unidos en apoyo a la vicepresidenta Kamala Harris. ¿Será suficiente para auparla a la Casa Blanca el próximo Supermartes?

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Kamala Harris fotografiada por sus fans en un mitin en Atlanta.
Kamala Harris fotografiada por sus fans en un mitin en Atlanta.GETTY IMAGES

A pesar de estar en las antípodas, el fantasma de Margaret Thatcher planea sobre Kamala Harris. Donald Trump se burla de la comparación con la primera ministra británica y sugiere que debería empezar emulando su seriedad. ¿Todavía estamos así? Han pasado 45 años desde que asumió el cargo y los referentes presidenciales femeninos siguen siendo escasos, nulos en Estados Unidos.

Ahora lo que de verdad nos atañe es si Kamala Harris está cualificada para gobernar Estados Unidos. Al menos, si pierde el 5 de noviembre, los demócratas no podrán culpar a la misoginia, como hicieron con Hillary Clinton en 2016, dado que hay mayor número de mujeres registradas para votar que hombres. También la separa de su predecesora el haberse ahorrado la retórica del techo de cristal. "Kamala está explotando una vertiente diferente a Hillary, más de fuerza, de libertad, de poder, de estoy aquí y puedo hacerlo. Hillary fomentó demasiado el mensaje de que ya es hora de que gobierne una mujer y eso no convenció y sigue sin hacerlo", explica Carolina San Miguel, consultora política y experta en marca personal y márketing político.

Este giro es otro gesto que comparte con Thatcher, Merkel y Meloni, aparte de ese obligado híbrido de encanto femenino y dureza, de momento sólo visible en su atuendo o en su gusto por contar anécdotas familiares.

Kamala Harris recibe el apoyo público de Jennifer Lopez en Las Vegas el pasado 31 de octubre.
Kamala Harris recibe el apoyo público de Jennifer Lopez en Las Vegas el pasado 31 de octubre.GETTY IMAGES

La política de la moda y el apoyo del star system

Estilísticamente, Harris ha encontrado su armadura en el traje pantalón de tono sobrio, perfectamente entallado y potente. Un clásico ya probado con éxito por Angela Merkel. Su característico collar de perlas de dos hilos pone el contrapunto femenino que las élites del poder exigen a una líder alfa. Debe prodigarse en fortaleza, resiliencia y una pizca de malicia, pero sin perder atractivo y esos otros atributos estereotípicamente femeninos, como la emocionalidad y el encanto.

Su gran puntal es el apoyo incondicional de las celebridades y la rapidez con la que el star system hollywoodiense engrasó su maquinaria. Esta industria, fábrica de sueños y la más hábil difusora de la narrativa de izquierdas, sigue siendo poderosa e inmensamente rica. Personalidades de la cultura, la política, el espectáculo y las redes sociales se han hermanado para propulsar a Kamala con la energía de un cohete.

Entre ellas, George Clooney, que usó sus tretas seductoras para dejar a Biden sentado en un taburete y desviar su capacidad recaudatoria de fondos hacia la vicepresidenta; o Barbra Streisand, atraída por su promesa de luchar por los derechos reproductivos, el eufemismo demócrata para referirse al aborto.

Beyoncé, después de permitirle usar el tema 'Freedom' en su campaña, apoyó por fin en público a Harris el 25 de octubre en Houston.
Beyoncé, después de permitirle usar el tema 'Freedom' en su campaña, apoyó por fin en público a Harris el 25 de octubre en Houston.GTRES

La lista es interminable e incluye a personalidades tan dispares como Oprah Winfrey, Spike Lee, Jamie Lee Curtis, Robert de Niro, el chef español José Andrés, Shonda Rhimes, los Obama, los Clinton, Jane Fonda, Matt Damon, Anna Wintour o Cynthia Nixon. Beyoncé no había hecho un respaldo público hasta última hora, pero dio la sorpresa el pasado 25 de octubre cuando se subió a la tarima en el mitin de Houston:"No estoy aquí como una celebridad, estoy como una madre", dijo. Mucho antes, sin embargo, había autorizado su canción Freedom para un vídeo de campaña.

La juventud (famosa) quiere a Kamala Harris

También los artistas más jóvenes, como la rapera Cardi B, se han ocupado de acercar a Harris a sus rediles. La primera fue la artista pop británica Charli XCX, que tuiteó "Kamala es una mocosa", un guiño que el equipo de Harris aprovechó para cambiar la foto de fondo en su cuenta X al color "verde mocosa". La estrella del pop Billie Eilish y su hermano Finneas han grabado un vídeo en el que anuncian su voto por la candidata demócrata "porque está luchando para proteger nuestra libertad reproductiva, nuestro planeta y nuestra democracia".

La sorpresa la dio Taylor Swift, que escenificó su respaldo a Harris después del debate con Trump posando para sus 283 millones de seguidores en Instagram. "La forma más sencilla de combatir la desinformación es con la verdad. Voy a emitir mi voto por Kamala Harris y Tim Walz", escribió junto a una foto en la que sostenía un gato. Y añadía la puya felina que ha dado la vuelta al mundo: "Con amor y esperanza, Taylor Swift, la mujer de los gatos sin hijos". Sólo una hora más tarde, el equipo de la candidata demócrata ponía a la venta pulseras de la amistad, sello distintivo de la gira Eras Tour de la cantante, en el sitio web de la campaña de Harris. ¿Premeditado? Sus asistentes quieren hacer creer que no.

En Estados Unidos es algo común que las estrellas tomen partido sin que esto suponga un riesgo para sus marcas. Podría ser incluso una merma no hacerlo. Swift ya había apoyado al presidente Biden en 2020 y antes también se había expresado abiertamente sobre los problemas de las mujeres, el aborto y los derechos LGBTQ, quizá con menos fuerza de la que algunos de sus fans habrían esperado. La defensa ha vuelto a ser discreta, pero puede que decisiva.

Apoyo vip al voto: pros y contras

Las celebridades son tomadas como una extensión de los valores morales, sociales y políticos de un fan. "No es nada nuevo", indica San Miguel, "generalmente la balanza suele caer más en favor de los demócratas. En España también suele favorecer más a la izquierda, pero eso no tiene por qué traducirse en un apoyo mayoritario de los ciudadanos. Quiero pensar que son lo suficientemente inteligentes para votar a quien más les convence y no al que convence a su cantante favorito".

Además, si bien generan entusiasmo político, no son especialistas en campañas y depender de ellas puede convertirse en un arma de doble filo a la hora de cortejar a todos con un mismo mensaje. "Si las celebridades fueran tan persuasivas como suponían los demócratas que ansiaban que Taylor Swift apoyara a Harris, un porcentaje sustancial de la población ya sería cienciólogo vegano incondicional", ironiza un ciudadano americano en sus redes.

Miguel Candelas, politólogo y experto en propaganda y geopolítica, da su versión: "En el campo de la propaganda política, manejamos la regla de la unanimidad. Es decir, la conveniencia de proyectar siempre que nuestro mensaje se está volviendo mayoritario, que está a la moda y que quien no lo abrace se quedará marginado (y los seres humanos tenemos terror al aislamiento social)".

De ahí la necesidad de recurrir al empuje de líderes de opinión. "Las celebridades como Taylor Swift son en el fondo equivalentes al atleta o al filósofo que ya en el mundo grecorromano se posicionaba a favor de determinados liderazgos para beneficiarlos. Y siempre resulta muy efectivo", advierte Candelas. Sin embargo, el politólogo no pasa por alto qué ocurrió con Hillary Clinton. "Al contar con el apoyo del establishment, sufrió el efecto bumerán. Parte del electorado terminó percibiéndola como una especie de villana polìtica, a lo House of Cards. Es decir, la política fría, maquiavélica y todopoderosa que lleva décadas manejando los hilos del país junto a su marido y que es capaz de llevar a cabo cualquier maldad con tal de conservar sus privilegios".

Oprah Winfrey no duda en mostrar el respaldo a Kamala Harris públicamente.
Oprah Winfrey no duda en mostrar el respaldo a Kamala Harris públicamente.GETTY IMAGES

Harry versus Trump

En contraste, Trump aparecía como un outsider, casi sin apoyos mediáticos. "Fue percibido como el pequeño David contra la Goliat de la élite", indica Candelas, "pero ocho años después, la situación es distinta. Trump ya ha sido presidente y Harris es vicepresidenta. Ambos están más parejos en cuanto a su background".

Trump se muestra optimista y deja que Harris se arrogue el manto del cambio. Pero quizá no estaba preparado para la nueva dinámica de la carrera electoral, y por eso se limita a burlas de patio de colegio. ¿Favorece esto a su contrincante? Los expertos lo tienen claro. "Trump", responde San Miguel, "es excesivo por naturaleza, pero Kamala no muestra una versión frágil o sensible, sino potente. Por citar un detalle, su vestimenta difiere mucho de la de su antecesora. Suele ir de oscuro y en contadas ocasiones de blanco. Quiere mostrar que está porque sabe y porque puede, y no por su sexo".

Candelas cree que la actitud incendiaria del candidato republicano logra polarizar. "O se lo ama o se lo odia. Trump posee todos los elementos del perfecto liderazgo populista. Se identifica con el país que aspira a presidir, tiene legiones de fans y de haters por igual, es políticamente incorrecto y denuncia, desprecia y ridiculiza todo aquello que considera que pertenece a la élite globalista. Ello lo convierte en un héroe del pueblo para mucha gente, una especie de Che Guevara de derechas".