Le tocó a Ion Aramendi anunciar a los concursantes de GH Dúo que volvía a la casa Antonio Canales. Todos se levantaron raudos y veloces para recibir al artista —todos, menos Cristina Piaget, que hasta para esto la dejan de lado y se deja ella de lado—. Muy emocionado por el cariño de sus compañeros, Antonio Canales creyó justo y necesario explicarles la razón de su salida: "Mi hermano pequeño ha fallecido".
Muchos pensarán que volver a meterse en el reality después del fallecimiento de un ser querido es algo impensable para ellos. Pero fue el propio Antonio Canales el que dio las razones de haber regresado, razones de peso, razones que explican por qué menos de una semana después de haberse marchado "por causas de fuerza mayor", Antonio Canales está de regreso: "Yo podía elegir porque en este sitio tan prestigioso no está para andar jugando a tonterías (...) Esto me va a servir de terapia porque nosotros, la gente del arte, de la comunicación y del entretenimiento tenemos que tener un corazón de oro dulce, pero también una mente dura como el pedregal porque si no sería fácil hacer chistes cuando uno no tiene ganas de nada más". Como cantó Freddy Mercury, the show must go on.
Antonio Canales aguantó anoche el tirón como pudo. No hizo espectáculo ni drama, simplemente les contó a sus compañeros la razón de su abrupta marcha, lo que sucedió en las siguientes horas, lo que ha estado haciendo estos días y explicó por qué ha vuelto y por qué quiere seguir.
"El día que me fui hacía dos horas que había fallecido mi hermano, se fue a dormir la siesta y ya no se despertó. Un infarto fulminante, lo más duro es que se lo encontró mi madre. Es al tercer hijo que entierra. De repente, me vi en un vendaval, he estado al lado de toda mi familia, de ella", relató entre lágrimas a sus compañeros, que muy emocionados arroparon en todo momento al bailaor.
"Estábamos en casa y mi madre me dijo: 'El día que tu hermano falleció habíamos estado viéndote. ¿Tú qué haces aquí? Si me quieres hacer feliz, hazlo desde allí, quiero seguiros y me vais a dar ánimo'", explicó Antonio Canales. "Al llegar a Sevilla me he quedado con mi madre en su casa, a su lado. Ayer ya la vi mejor y me dijo que era más feliz viéndome aquí y también que mi hermano me estaba viendo. Yo quiero dedicárselo a él y a mi madre, esto me va a servir de terapia", afirmó el artista.
La actitud de Antonio Canales, el querer regresar, el sincerarse con sus compañeros, pues él podía haber elegido callar de momento y dar las explicaciones cuando él considerase, y la actitud de todos ellos fue anoche como un bálsamo en medio de la tempestad que vive la casa. De hecho, el tiempo que Antonio Canales ha estado fuera tal vez le haya servido para volver con la paz que la casa de GH Dúo necesita. Pues anoche, el único momento de calma que se vivió, pese a no ser un momento agradable para nadie, fue su regreso.
La casa de GH Dúo es como una película de Rambo, en la que se está librando una cruenta batalla de todos contra Cristina Piaget y Cristina Piaget contra todos. A la exmodelo no le queda ni un solo apoyo. El único que tenía, Carlos Lozano, también ha decidido abandonarla a su suerte. La presión del resto, la estrategia y el agotamiento han terminado por hacer que el expresentador haya decidido dejarla también de lado. Cristina Piaget está completamente sola, pero estar sola no es lo peor, lo peor es estar sola y con la diana puesta constantemente en la frente.
No le pasan ni una, no la dejan ni a sol ni a sombra, la buscan y la encuentran, la atacan, la señalan, no le pasan ni media. Ella podría elegir intentar pasar desapercibida y esperar a que se cansen, pero prefiere guerrear, pues Cristina Piaget ha aprendido muy rápido lo que es estar en un reality y lo que es dar espectáculo. Y esto les lleva por el camino de la amargura.
En tres días, los que van desde la gala del jueves hasta el domingo, Cristina Piaget y Carlos Lozano han roto, el expresentador se ha unido a la mayoría, se ha besado con Belén Rodríguez y ha hecho nuevas alianzas. Dice, y así se lo explicó anoche a Cristina Piaget en el estreno de la sala de la verdad, que el haberse separado de ella responde a que no está bien y que cree que lo mejor que le puede pasar es que la echen. Esto se puede traducir de dos maneras: o Carlos Lozano la ve como posible ganadora y la quiere ya fuera, o bien es que realmente está preocupado por ella.
Si es lo primero, Carlos Lozano se está equivocando. Con todo lo que sabe él de televisión y de realities, tendría que ser consciente de que cuanto más apartada está una persona en GH Dúo, más la quiere la audiencia. Y más a una persona como Cristina Piaget, que no para de dar contenido y de regalar momentazos. Si es lo segundo, tiene una explicación. No es otra que el ver a Cristina Piaget perder constantemente los nervios. Pero, ¿por qué los pierde? Porque no la dejan ni respirar. Si pudieran, le quitaban hasta el oxígeno que respira.
Todo lo que hace, lo que dice, los gestos, las palabras, todo está sometido a la santa inquisición de la casa de GH Dúo. Si coge un peine, mal; si coge una lima de uñas, mal; si dice que ella quiere hacer la salsa de tomate para la comida, mal; si se confiesa con Carlos Lozano y le dice que Raquel Salazar es una chivata, mal; si la señalan, apuntan, disparan y decide marcharse de la conexión en directo, mal. Todo, todo, todo está mal. Imagina vivir así 24 horas al día.
Porque sí, aguantar a Cristina Piaget en una convivencia de 24 horas no debe ser nada fácil, pero dale la vuelta: aguantar 24 horas ser el saco de todos los golpes... Pues esa es Cristina Piaget, inaguantable, pero el saco de todos los golpes, constantemente. Es que hasta cuando está a su bola, la buscan y, por supuesto, la encuentran.
La tachan de "loca", "desequilibrada", "demonia", y ella les tacha a ellos de auténticas barbaridades que rellenarían un diccionario de exabruptos. La historia es que ella reparte. Es decir, cuando es Belén Rodríguez, Belén; cuando es Anita Williams, Anita; cuando es Raquel Salazar, Raquel; cuando es Carlos Lozano, Carlos. Es decir, ella no la ha tomado con uno en particular y le machaca constantemente, cosa que con ella sí sucede porque todos van a por ella. Y cuidado, porque son muchos los que han ganado GH Dúo así. Muy tontos están siendo si no se han dado cuenta todavía de que la audiencia está con ella. Claro que ahí juega sus cartas GH Dúo y sabe cómo jugar al despiste para que sus estrategias no estén condicionadas por si la votan más o menos.
Huele a que van a ir cayendo como moscas, uno detrás de otro, mientras a Cristina Piaget la va a seguir salvando la audiencia. Anoche, de hecho, ya se mostró un claro intento de ir destruyendo la imagen que se puede tener de ella fuera. La dirección de GH Dúo mostró las imágenes del supuesto codazo que Cristina Piaget le había dado a Carlos Lozano mientras se encontraban en la caja de la prueba semanal. Cierto es que Cristina Piaget perdió por completo los papeles cuando Carlos Lozano, sin venir mucho a cuento, saca a la palestra que cinco minutos antes Cristina Piaget le estaba diciendo que Raquel Salazar era una "chivata" y que tenía que estar con mil ojos porque no sabía por dónde le iba a venir el siguiente golpe.
En ese momento Raquel Salazar comunica que de comer hay espaguetis con salsa boloñesa. Cristina Piaget le dice que ella quiere hacer la salsa de tomate con su sofrito. Raquel Salazar, por supuesto, le contesta que verdes las han segao y Carlos Lozano de repente casca lo de la "chivata". Cristina Piaget pierde los nervios, se pone como una hidra, le grita, le gesticula y en un arrebato hace un gesto que parece que da un codazo a Carlos Lozano. Hasta cinco veces repitió la organización el momento para demostrar que no hubo ninguna clase de codazo, pero eso daba igual porque para la casa Cristina Piaget fue una "agresiva", una "loca", una "desquiciada".
Están jugando al juego de desestabilizar a Cristina Piaget a ver si es ella la que coge la puerta y abandona, y no se están dando cuenta de que están haciendo más fuerte a su principal enemiga.


