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Escribía Miguel de Cervantes que "más vale buen callar que mal hablar". Es decir, vales más por lo que callas que por lo que hablas. Y eso es lo que anoche Pablo Motos y Jorge Martín decidieron poner en práctica en El Hormiguero durante la entrevista que debería poner fin al mayor enfrentamiento vivido en la televisión en las últimas décadas.
Sí, al fin Jorge Martín estuvo en El Hormiguero, y solo una velada indirecta de Pablo Motos al inicio de la entrevista rompió, llamémosle, el pacto entre caballeros. Ni Pablo Motos ni Jorge Martín hicieron ninguna referencia a lo sucedido durante toda la entrevista: no se le preguntó por la polémica con David Broncano, ni se le pidió que diera alguna explicación, ni se le planteó que explicase qué ocurrió el pasado jueves en La Revuelta. Únicamente, Pablo Motos y Jorge Martín se sentaron en la mesa de El Hormiguero, el presentador dijo un "gracias por estar aquí" y, a continuación, lanzó la indirecta: lo único que se escucharía en toda la noche sobre el terremoto que ha sido protagonista del mundo televisivo desde hace una semana.
El Hormiguero recibió a Jorge Martín con We Are the Champions de Queen. No podía ser menos. Se abrazaron, Jorge Martín saludó a la grada, se fueron a la mesa y, ya sentados, el campeón de MotoGP arrancó con un "buena canción". La respuesta de Pablo Motos, que Jorge Martín no se esperaba, fue un "hombre, para recibirte, que últimamente estás muy solicitado". Jorge Martín, muy rápido, que para eso es campeón de MotoGP, contestó tirando de humor: "Estoy más cotizado que el bitcoin". Y sanseacabó. Aquí terminó todo, al menos para El Hormiguero y, por lo que pareció, también para Jorge Martín.
Uno es dueño de sus silencios, pero esclavo de sus palabras. Cualquier cosa más que tanto Pablo Motos como Jorge Martín hubieran dicho anoche con respecto a la polémica hubiera sido peor para cualquiera de los dos. Para Pablo Motos, porque si hubiera preguntado a Jorge Martín qué es lo que sucedió y cómo se desarrollaron los acontecimientos, a los pocos minutos hubiera tenido hordas cuestionándole el haber dedicado una entrevista tan cotizada a aclarar lo ocurrido en lugar de centrarse en lo verdaderamente importante, al menos para el invitado: su triunfo. Segundo, porque se le hubiese achacado poner a Jorge Martín entre la espada y la pared y obligarlo a tomar partido por él o por David Broncano. Y tercero, porque, de no haberlo hecho como lo hicieron ambos anoche, el volcán nunca dejaría de escupir lava.
El pacto de silencio de Jorge Martín y Pablo Motos
De hecho, las explicaciones que Jorge Martín tuviera que dar, las dio precisamente horas antes de la entrevista en El Hormiguero, pero en el Telediario de La 1. Fue en una breve entrevista en los informativos cuando le preguntaron, además de por su triunfo, por la polémica en cuestión. Jorge Martín tiró de galantería, cual Salomón, y aseguró que se lleva bien tanto con Pablo Motos como con David Broncano. E intentó centrarse en lo que de verdad le importa al piloto: su campeonato. "Quiero disfrutar de este título; siempre había soñado con ser campeón de MotoGP".
Si Pablo Motos hubiera abierto el melón de interrogar a Jorge Martín sobre cómo sucedieron los acontecimientos el pasado jueves, tal vez se hubiera aclarado por fin el desaguisado y, tal vez, los espectadores hubieran sabido por la tercera pata de esta historia qué pasó realmente. Sin embargo, de haberse hecho así, se hubiera dejado, de nuevo, de hacer televisión y entretenimiento, y se hubiera caído otra vez en un "y tú más" que empieza a ser agotador para todos, por mucho que nos guste algún que otro salseo.
Pablo Motos y El Hormiguero hicieron lo que hacen siempre, a excepción del lunes, cuando Pablo Motos rompió su regla de no responder. El lunes, el presentador de El Hormiguero quería "restablecer la verdad". Contó su versión, soltó hostias como panes y, para él, en ese preciso momento, se terminó. Hubiera sido muy mala estrategia volver a encender una llama que todavía no se ha apagado y que cada vez que se le da oxígeno se prende todavía más.
Así que Jorge Martín sonrió durante toda la noche, disfrutó, se divirtió y habló de lo que tenía que hablar: su campeonato. "¿Te has acostumbrado a ser el campeón de MotoGP?", le preguntó Pablo Motos nada más arrancar. "Aún me cuesta. Ha sido un año de mucho sacrificio y mucho esfuerzo", respondió el piloto. Un año de mucho sacrificio, una victoria, un triunfo histórico, pues Jorge Martín es el primer piloto en ganar un mundial de MotoGP con una moto satélite, y él solo quería disfrutarlo con todos y hacer que quien no le conocía lo conociese. Eso sí, por su triunfo, no por la movida entre dos programas.
Y aunque en esta historia el equipo de Jorge Martín ha jugado un papel clave, el protagonista, a fin de cuentas, es él, su trofeo y su casco de campeón. Por supuesto, llevó el casco y, por supuesto, aunque algo acojonado, llevó el trofeo. "Es muy difícil explicar el sentimiento que tuve en el momento del pódium, pero era un sentimiento de que era un premio más por la gente que me ha estado ayudando. Sí que te puedo decir que, a falta de siete vueltas, mi carrera profesional se me pasó toda por mi cabeza. Los madrugones de mis padres, mi madre cocinando en el karting, las veces que llegaron tarde a un entrenamiento porque salían corriendo de trabajar", relató Jorge Martín.
¿Se acaba aquí el enfrentamiento David Broncano vs Pablo Motos?
La entrevista continuó hablando de los puros que se fumó durante la celebración, de sus competidores, de la peineta que le sacó durante el Mundial a Bastianini, del trabajo y el esfuerzo que hay detrás... Es decir, de lo que va a hablar un invitado cuando va a El Hormiguero: de lo suyo y no de las batallas de los demás, que bastantes batallas libra ya a lo largo del campeonato.
Tal fue la intención de Pablo Motos de que se viera que aquí no iba a haber mal rollo, que iba a hacer una entrevista como las que hace siempre, y que el protagonista era Jorge Martín, que El Hormiguero quiso emocionar y sorprender a su invitado con una visita inesperada. ¿Te imaginas que en ese momento hubiese aparecido David Broncano? Pues ni tan mal. Pero no, la sorpresa fue Albert Espinosa, pues el libro Un mundo amarillo del escritor ha marcado mucho la vida de Jorge Martín. "Ese libro me enseñó a superarme", afirmó el piloto antes de que Albert Espinosa apareciera por sorpresa para poner un poco de paz y de sentido común, no, a la entrevista, pero sí a todo lo demás.
Porque la entrevista a Jorge Martín no solo fue una entrevista para que hiciera gala de su victoria, sino también para que mostrase lo que cuesta llegar hasta donde él ha llegado y la ayuda que todo el mundo necesita para alcanzar la cima. Jorge Martín no tuvo reparo en revelar que, tras quedar subcampeón la temporada pasada, tuvo que pedir ayuda a un psicólogo "porque no disfrutaba de las motos". "No dormía, tenía ansiedad. Tuve un punto de inflexión en enero porque pensé: ¿y si no vuelvo a ser rápido? El psicólogo me ha ayudado a manejar las presiones", explicó Jorge Martín.
"Al final, lo que más me ha marcado es que yo soy muy rumiativo. Mi mente predice el futuro. He trabajado para aprender a vivir el presente y olvidar el dolor del pasado. Y el futuro, pues ya veremos". Jorge Martín hablaba de lo suyo: de los miedos a no llegar a lo que quieres llegar, del peso mental que eso supone, del castigo que nosotros mismos nos ponemos. Sí, hablaba de lo suyo, pero esto podría servir también para lo ocurrido esta semana. Podría servirle a los dos protagonistas del enfrentamiento, a Pablo Motos y a David Broncano. Pero también podría servir para todos nosotros: "Aprender a vivir el presente y olvidar el dolor del pasado", por mucho que ese dolor haya sido insoportable. Para Jorge Martín lo fue.



