La Revuelta tuvo anoche como invitado al que se ha convertido, sin ninguna duda, en el mejor invitado que ha tenido David Broncano y su equipo desde que llegaron a La 1: Marc Cucurella. Lo del jugador de la selección española anoche fue todo un recital de ironía, humor, osadía y poderío que transformó La Revuelta en un festival de toma y daca del que no se salvó nadie, ni siquiera el propio David Broncano, quien se encontró anoche en más de una ocasión con momentos de "tierra, trágame".
Sabían en La Revuelta que tener a Marc Cucurella no era moco de pavo. Si la noche anterior el programa de David Broncano arrastró la fantasía de la selección española invitando a Maldini, 24 horas después sentaron (o lo intentaron) al jugador que se ha convertido en la gran estrella de la selección española tras la Eurocopa. Cucurella rompió con el prototipo de jugador de fútbol que concede una entrevista en la que hay que sacarle las palabras con sacacorchos.
Cucurella, que ya demostró tras la victoria de la selección en la Eurocopa que escondía a un cómico bajo sus dotes futbolísticas, fue todo lo contrario. Llegó a La Revuelta y lo dio todo, se desinhibió por completo, como si no estuviera en un programa de televisión, sino en la celebración de la Eurocopa, como si el programa fuera una noche de colegas, como si no importasen ni los focos, ni las cámaras, ni los dos millones que le iban a ver. Sin miedo a nada. Tanto, que hubo momentos de la entrevista en los que Cucurella era quien presentaba y David Broncano quien venía de invitado.
Tan conscientes eran en La Revuelta de lo que podía llegar a dar el futbolista que, pese a que los invitados no se anuncian nunca y el espectador tiene que esperar a que suban al escenario, anoche la cuenta de X de La Revuelta se saltó la norma y anunció cinco minutos antes que era Cucurella quien venía a darlo todo.
Cucurella, a diestro y siniestro en La Revuelta
Por no parecerse a nada ni a nadie de los que han estado en La Revuelta hasta ahora, Cucurella irrumpió en el escenario del Teatro Gran Vía descolgándose de una tirolina. Era un aviso para navegantes de que lo que iba a llegar sería tremendo. "¿Te han explicado cómo va esto?", arrancó Broncano. "Sí, pero ya se me ha olvidado", respondió Cucurella, avisando.
Le contó Broncano, precisamente, que cuando le preguntó la noche anterior qué jugador de la selección podía ir a La Revuelta antes de marcharse y, ya fuera de cámaras, le confesó que tenía que haber dicho Cucurella, "un tío cachondo", pero que, sin embargo, dio nombres como el de Pepe Reina. "¿Sigue en activo?", le preguntó David Broncano al lateral de la selección. "Sí", respondió Cucurella. "¿En dónde? Tipo Qatar", continuó el presentador queriendo ser irónico. "Creo que en Italia. Como medio portero...", contestó el jugador como si nada. "¿Por qué esa faltada a Pepe Reina?", siguió Broncano entre risas. "No, hombre, porque ya está ahí, apurando sus últimos añitos... Para tener más patrimonio. Estará forrado el hijo de puta". Y el irónico y osado quería ser David Broncano. Cucurella sólo estaba calentando.
Broncano esquivó el primer golpe preguntando a Cucurella si entre los jugadores hablaban de este tema, de los que siguen jugando para seguir ganando pasta, aunque no lo necesiten. "Me han dicho que es que tiene muchos hijos y necesita el dinero", respondió Cucurella. "Lo que os gustan los hijos a los futbolistas...", siguió Broncano. "Yo tengo tres", interrumpió Cucurella. "¡25 años, tres hijos! Un señor antiguo", señaló Broncano, mientras Grison intervenía desde su cubículo: "Le vienen de penalti todos". El número de hijos le vino de perlas a Broncano. El presentador siguió insistiendo en la cantidad de hijos que tienen los futbolistas, una generación que no tiene hijos tan pronto, pero que, tal vez, "como tenéis más pasta...". "Y mucho tiempo libre, también", contestó Cucurella. El lateral se estaba preparando para lanzar su pepinazo. ¡Ojo, no iba a ser el único!
"Lo bueno es que entrenamos por la mañana y por la tarde podemos estar con ellos", explicó el futbolista, mientras Broncano le preguntaba si se consideraba buen padre. El tema de los niños dio mucho juego. Cucurella reveló que los dos pequeños se habían criado en Londres, pero que el mayor nació en Madrid cuando él jugaba en el Getafe. "Intenté hacer uno en el País Vasco, a ver si podía jugar en el Athletic de Bilbao, pero nació en Madrid y salió mal el 'timing'". "Es que son muy exigentes en el Athletic...", señaló Broncano refiriéndose a que en el equipo vasco sólo fichan a los que tienen orígenes vascos. "En el Athletic de Bilbao sólo juegan los nacidos allí o criados allí, ¿no?", preguntó Broncano. Y sin que se le moviera ni un solo rizo, Cucurella respondió: "Bueno, y si no, le buscan una prima, una abuela o algo así". ¡Zas! Con Cucurella no se veían ni por dónde venían. "Ha venido fullero Marc hoy...". ¡Ya te digo!
El regalo de Cucurella que puso en un brete a David Broncano
"Cucurella, de Alella... Es como de El señor de los anillos", pero Sauron todavía no había aparecido. Cucurella venía con todo el equipo completo. No se lo iba a poner fácil a Broncano, pues por primera vez Broncano (y mira que se lo advirtió Maldini) iba a ser un rival al mismo nivel que el presentador. Tanto, que cuando le entregó los regalos que habitualmente los invitados le tienen que traer a Broncano, algo había en la camiseta que le trajo que hasta el propio Broncano se negó a mostrar. Las teorías tuiteras hablan de hormigas...
"No se puede porque me mete en un conflicto", espetó el presentador. No, no la enseñó. De hecho, Broncano simuló que sólo le había traído la segunda camiseta, la que no le metía en ningún conflicto, para salir de un atolladero en el que Cucurella le había metido con nocturnidad y alevosía. "Habla sólo cuando digas jaque mate", es la frase de la camiseta suave, la no conflictiva. Dejen volar su imaginación para saber qué ponía la otra. "Hemos invitado a un buen fullero...", volvió a repetir Broncano, consciente de que quien tenía enfrente era un hueso duro de roer.
No es que Cucurella hablara mucho, no lo necesitaba. Frases breves y golpes letales. "Este muchacho es un auténtico peligro, es un troll". Mejor descripción no podía haber dado Broncano del invitado. Por cada tema que ponía encima de la mesa el presentador de La Revuelta, Cucurella tenía un zasca. Si hablaba de su equipo, el Chelsea, y de cómo le recibieron tras ganar a Inglaterra la final de la Eurocopa, Cucurella soltaba un: "Hemos pedido una réplica de la copa y he dicho que me la lleven donde entrenamos". Pim, pam, pum, uno detrás de otro.
David Broncano, tras recibir los regalos, que incluían también una bufanda con el nombre del jugador y una copia de los anillos que se hicieron los jugadores de la selección tras ganar la Eurocopa, señaló la mala reputación que a menudo los futbolistas tienen entre el resto de deportistas. "Sabes que a ellos no les gusta lo que hacéis vosotros. ¿Qué os dicen?", preguntó el de Jaén, refiriéndose al resto de disciplinas. "Pues, hijo de puta", señaló el catalán entre risas, antes de corregirse a sí mismo, consciente de que igual se había pasado de frenada. "No, no, qué va... se respeta", confesó el futbolista.
"Tú también", señaló Cucurella dejando a Broncano algo descolocado. "¿Yo también qué?", preguntó David Broncano. "Tú también trabajas poco y cobras mucho", le soltó Cucurella entre risas y aplausos. Y los golpes siguen cayendo... El humorista intentaba reponerse del golpe que acababa de recibir. Fue Grison el que le echó el capote necesario. ¿Qué se hace con la ironía? Pues tirar de más ironía. "Tú eres el Cucurella de la televisión, cabrón, te faltan los hijos". Broncano, salvado por Grison.
"Voy a dejar de vacilarle porque este chaval es un mapache, te salta al cuello", apuntó el presentador entre risas antes de pasar a las esperadas preguntas clásicas. De nuevo, Cucurella se puede llevar a casa que ha sido el invitado que mejor ha respondido a las preguntas clásicas. "Sueldo bueno, bastante bien, no me quejo", confesó el jugador del Chelsea, aunque intentó desviar la atención sobre su patrimonio. "Pone que ganas 10 millones por año, Marc... ¿Qué me estás contando? No veas si comen los niños", espetó Broncano después de que asegurase que acumulaba entre 5 y 10 millones en total.
Y sobre la segunda pregunta, la del sexo, Cucurella... ¡Ay, Cucurella! "Me han dicho que si contesto... el próximo mes, sequía". Pues para no querer responder, Cucurella acabó rompiendo ya del todo La Revuelta: "Venga, me la juego. Tengo tres hijos, los suegros en casa, que nos están molestando o ayudando, según el día". ¡Boom! Seguro que Cucurella esta noche duerme en el sillón, pero ¿y lo que nos hizo disfrutar anoche en La Revuelta? ¡Que le den una sección de colaborador, ¿o no?


