TELEVISIÓN
Series

Amaia Salamanca, actriz: "El coordinador de intimidad está muy bien, pero mola que las escenas íntimas tengan realismo"

Amaia Salamanca encabeza el reparto de la gran apuesta en ficción de Telecinco para esta temporada, Pura sangre. La actriz da vida a Miranda, una alta ejecutiva de una consultora financiera y futura heredera del legado familiar

Amaia Salamanza
Amaia Salamanca, protagonista de Pura Sangre.MEDIASET
Actualizado

Acaban de cumplirse 20 años del estreno de la serie SMS, sin miedo a soñar en laSexta. La ficción juvenil presentó al público español a una nueva camada de actores y actrices que en la actualidad están consolidados como estrellas en el panorama del cine y la televisión nacional.

Amaia Salamanca, María Castro, Mario Casas, Yon González... fueron algunos de los miembros del reparto más destacados. Las dos primeras ficharon en 2008 por la serie Sin tetas no hay paraíso, donde la madrileña se convirtió en la protagonista absoluta y la catapultó a la fama.

Televisión

Esa ficción le abrió las puertas del cine y la televisión en diferentes canales y plataformas, protagonizando multitud de proyectos como Gran Hotel, Velvet, Muertos S.L., Fuga de cerebros o Felipe y Letizia, entre otros. Ahora, 18 años después, Salamanca ha vuelto a Telecinco para protagonizar Pura sangre dando vida a Miranda, una alta ejecutiva de una consultora financiera y futura heredera del legado familiar.

Has vuelto a Telecinco, la cadena donde te diste a conocer... ¿Sientes que vuelves a casa?
Hice el casting de Pura sangre sin saber que era para Telecinco. Luego, cuando me lo dijeron, encantada de regresar después de tanto tiempo, pero al principio no tenía ni idea. En realidad, fueron Macarena Rey y la productora (Shine Iberia) los que se pusieron en contacto.
Mucha gente piensa que a actrices tan consolidadas como tú no os hace falta hacer castings para trabajar.
A veces te llaman directamente, y es maravilloso. Pero otras veces quieren verte, probar afinidades. A mí me encanta hacer castings, llegas más segura porque ya has pasado por la prueba. Lo peor es cuando te cogen sin verte antes; piensas que quizá no era lo que esperaban. El videocasting de la pandemia no me gustaba, la luz no era la misma, nadie te guiaba... Prefiero ir, hablar con el director de casting y dejarme orientar.
Ha cambiado mucho el negocio de las series con las plataformas...
Tienen una manera distinta de trabajar, pero no creo que nos haya perjudicado. Hay muchos más proyectos; somos muchos actores y ahora hay más espacio. Antes eran más grandes y a lo mejor ahora hay muchos más chiquititos. Pero, por ejemplo, Telecinco quiere tener menos proyectos, pero más potentes, de calidad y yo creo que en Pura sangre se puede ver.

"Yo busco el personaje, nada más. No pienso en la audiencia"

Sin tetas no hay paraíso fue un fenómeno. ¿Buscas repetir ese boom?
Yo busco el personaje, nada más. No pienso en la audiencia. El boom de entonces fue posible porque solo había cinco cadenas. Ahora hay miles de proyectos y muchas veces te vas a la cama sin ver nada porque solo has hecho scroll en la plataforma buscando algo que te guste. El fenómeno de Sin tetas no hay paraíso es muy difícil de repetir, salvo casos como La casa de papel, por ejemplo.
¿Qué te atrajo del personaje de Miranda en Pura sangre?
Montar a caballo, trabajar con Ángela Molina... eso no pasa en la vida real. Miranda no es un personaje completamente nuevo para mí, pero tiene muchas cosas interesantes. Los guiones me engancharon muchísimo, terminaba uno y quería leer el siguiente.
Amaia Salamanca
Amaia Salamanca, en una escena de Pura sangre.MEDIASET

Tu personaje tiene muchas capas. ¿Cómo ha sido descubrirlas?
En esta primera temporada se expone un poco cómo es Miranda y se ve lo que tiene alrededor, pero ella siempre intenta ser íntegra, pero tiene capas por descubrir. Todavía está tranquila, cuadriculada y organizando un poco a la familia. La serie apuesta por el protagonismo de las mujeres, con Ángela Molina, Blanca Romero, Maru Valdivieso... lo que combate la escasez de roles para actrices a partir de cierta edad. Este proyecto está muy bien rodeado de mujeres con mayor cabida y de una edad mayor. Pero sí, yo antes tenía los papeles románticos de los jóvenes y, justamente, en ésta, no, pero ya notas que te toca ser la madre. Por eso estoy muy agradecida a Pura sangre, por unir a estas mujeres. Y ojalá más proyectos den esa magnitud a los personajes de mujeres.
En otras ocasiones has hablado de ese prejuicio que, en ocasiones, arrastran las actrices de tele, como ya le ocurrió a Belén Rueda. ¿Sientes que se te haya encasillado?
Encasillado tampoco, porque he seguido todo tipo de proyectos y géneros. Pero la gente se sorprende porque tuve una época que se me vio muchísimo, con Sin tetas no hay paraíso, Gran Hotel o incluso Felipe y Letizia. A lo mejor por eso me vinculan más con la tele.
¿Cómo es la relación de Miranda con su marido en la serie, Jacobo Valverde (interpretado por Jaime Zatarain)?
Esta pareja tiene mucho apoyo el uno del otro, son una piña. Tienen buena relación y buena conexión. Lo que pasa es que él tiene otras cosas por detrás, aunque no hace que sea un mal marido.

En la serie también hay diversidad sexual, por ejemplo, tu personaje siente atracción por el de Blanca Romero...
Cada vez hay más visibilidad. Se están haciendo proyectos muy abiertos en cuanto a sexualidad, reflejando lo que vive la gente joven. No creo que seamos especialmente retrógrados en eso. Cuando he hecho papeles de bisexual o lesbiana siempre he explicado: está muy bien dar visibilidad a todo tipo sexualidades. Cuanta más visibilidad se le pueda dar a todo, mejor, porque mucha gente se puede sentir representada.
En la serie hay coordinador de intimidad. ¿Cómo ha cambiado esa parte de los rodajes?
Es una figura que era necesaria, porque, al final, son escenas muy íntimas, hay un equipo y tú estás medio desnuda y te tienes que besar o tiene que haber conexión... Está muy bien que se ensaye antes. Pero, por otro lado, creo que no tiene que estar todo superpactado, que parezca una coreografía, porque no queda natural. Mola que tenga realismo (risas).

"A la Amaia de SMS le diría que las críticas negativas no le pesen y no le importen tanto"

¿Pero tú crees que ha cambiado para bien o queda algo por hacer?
Sí, ha cambiado para bien. Hay muchas personas, y sobre todo actrices, que se sentirán más seguras de esta manera, sin contacto incómodo. Antes no había nada de eso, grababas sin nada. Por eso a mí me parece que es una figura que está muy bien para quitar tensión. Lo retratan muy bien, de manera cómica, en la película Competencia oficial con Antonio Banderas y Penélope Cruz.
¿Qué le dirías a la Amaia que debutaba en SMS?
Que no le importara tanto lo que piensen o digan los demás: "Haz lo tuyo, haz como creas que tienes que hacerlo. Que las críticas negativas no te pesen y no te importen tanto. Mientras hagas lo que tú quieres hacer y no seas mala con nadie, pues a por todas".
¿Te han influido mucho esas críticas?
No es que hayan tenido mucho peso, pero como ser humano, en la época de las redes sociales, tienes cien mensajes y hay uno que es malo y te quedas obsesionado por ese. Tampoco hay que hacer caso a los otros 99 que te dicen que eres estupendo, pero duelen un poco más. No obstante, también es el intentar agradar a todo el mundo. Tienes que entender que habrá gente que le caigas bien y gente que no, y no pasa nada, no es determinante.
¿Te sientes más expuesta ahora, como le pasa a tu personaje en Pura sangre?
Al principio me impactaba más y era más joven. Creo que con el paso de los años, que ya estás como con tu familia, ya no generas tanto interés como una Ester Expósito, por ejemplo, que es joven y exitosa. Con el tiempo y la edad todo se va calmando.