Israel critica a España y otros países que pedían su retirada de Eurovisión: "Que la desgracia recaiga sobre ellos"
La Asamblea General de la Unión Europea de Radiodifusión (UER) ha provocado una profunda división en Eurovisión 2026 al decidir este jueves mantener la participación de Israel en la próxima edición del certamen, lo que ha llevado a España, Eslovenia, Países Bajos e Irlanda a confirmar su retirada. Estos países habían condicionado previamente su presencia en el concurso a la expulsión de Israel.
Tras la votación, la UER afirmó que una "gran mayoría de miembros" estuvo de acuerdo en que no era necesario realizar una nueva votación sobre la participación, permitiendo que el Festival de la Canción de Eurovisión 2026 siga adelante. La UER precisó que, a los asistentes, solo se les solicitó votar si estaban "suficientemente satisfechos con las nuevas medidas y garantías" anunciadas el mes pasado.
La postura ética y política ha sido el motor de la retirada de varios miembros. La presidenta de la cadena eslovena (RTVSLO), Natalija Gorscak, lamentó que la pregunta planteada durante la Asamblea se hizo "de forma muy inteligente y probablemente engañó a muchos que querían votar". Gorscak confirmó que "Eslovenia definitivamente no participará", argumentando que la actuación israelí del año pasado tuvo un "carácter político" y haciendo un llamado a la no participación en nombre de los "20.000 niños que murieron en Gaza".
De manera similar, la cadena neerlandesa (AVROTROS) concluyó que su participación en las circunstancias actuales es "incompatible con los valores públicos", señalando que valores universales como "la humanidad y la libertad de prensa se han visto gravemente vulnerados" y que la interferencia política del año pasado afectó el carácter unificador del Festival. La emisora irlandesa (RTÉ) también consideró "inadmisible" su presencia, citando la "terrible pérdida de vidas en Gaza y la crisis humanitaria".
Por su parte, RTVE también anunció la retirada de España. El presidente de RTVE, José Pablo López, señaló que lo sucedido confirma que Eurovisión no es un concurso de canciones, sino un "festival dominado por intereses geopolíticos y fracturado". La salida de España implica que RTVE no emitirá ni la final ni las semifinales del concurso.
En respuesta al boicot, el ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, declaró que se "avergüenza" de los países que se han retirado, diciendo "Que la desgracia recaiga sobre ellos". En contraste, el presidente israelí, Isaac Herzog, dio la bienvenida a la decisión, afirmando que demuestra "solidaridad, compañerismo y cooperación". Mientras tanto, el resto del conocido como 'Big Five' —Reino Unido, Alemania, Italia y Francia— mantiene su participación, apoyando la "decisión colectiva". Islandia (RÚV) aún debe reunirse la próxima semana para tomar una decisión.