"Lo que ahora se plantea judicialmente no hace sino evidenciar una doble vara de medir. Mientras la plantilla sufre años de pérdida de poder adquisitivo, algunos perfiles mediáticos están disfrutado de condiciones excepcionales, ajenas al convenio y a las tablas salariales vigentes". Así de contundente se ha mostrado el sindicato USO de RTVE en un comunicado tras desvelar EL MUNDO la demanda que Silvia Intxaurrondo ha interpuesto contra RTVE por sus actuales condiciones laborales y económicas.
Este jueves, EL MUNDO publicó que la presentadora de La Hora de La 1, a través de un bufete experto en Derecho Laboral, había interpuesto una demanda contra RTVE por "sus nuevas condiciones laborales". La demanda se interpuso hace una semana y la Corporación Pública la recibió este martes por la tarde. Será en primavera cuando se celebre la vista.
Hace más de dos años, cuando La Hora de La 1 pasó a ser un programa de producción propia de RTVE y lo dejó de producir Tesseo, RTVE quiso que Silvia Intxaurrondo siguiera, junto a Marc Sala -ahora en el Telediario de Fin de Semana-, al frente del programa. Para ello, Intxaurrondo decidió firmar un nuevo contrato como personal externo de RTVE, a través de la empresa Sukun Comunicación S.L., una empresa de representación de la que es administrador único su marido. En ese contrato, que firmó por dos años, Intxaurrondo percibiría por La Hora de La 1, según publicó el Portal de Transparencia y la propia RTVE, un máximo de 182.000 euros por cada año, a los que se sumaba otros 87.757 euros al año por su labor de presentadora. Es decir, un máximo de 269.757 euros al año.
Trabajo inició la investigación al considerar que se trataba de una falsa autónoma. Según aseguran expertos a este periódico, contratar a autónomos a través de sus sociedades mercantiles supone pagar menos impuestos a Hacienda y no abonar las cotizaciones sociales derivadas de un contrato laboral. Tras la inspección de Trabajo, RTVE se vio obligada a modificar el contrato para ajustarse a ley y dar de alta en la Seguridad Social a la presentadora.
Ante esta situación, el pasado septiembre se comunicó a la presentadora vía burofax que ya se le había dado de alta en la Seguridad Social como personal no fijo de Radio Televisión Española, que se acogía a convenio, que su salario iba a ser el que recogen las tablas salariales del mismo -la tabla más alta son unos 45.000 euros en 14 pagas más pluses-, su antigüedad -prácticamente ninguna, pues el contrato anterior era a través de una empresa- y con las mismas condiciones que el resto de empleados.
Para el sindicato "cualquier intento de retribuir por encima de esos límites, rompe la igualdad y la credibilidad de RTVE como servicio público".
"La ley, la ética y la equidad interna exigen que se acabe con la cultura del privilegio y se refuerce un modelo basado en el mérito, la transparencia y el cumplimiento estricto del convenio colectivo", asegura el sindicato.
"RTVE pertenece a todos los ciudadanos. Ningún nombre propio, por conocido que sea, está por encima de la ley, del convenio ni del respeto a los trabajadores que cada día sostienen el servicio público con profesionalidad y sin privilegios", concluye tras mostrar una lista de los rostros que tienen un contrato extero generalmente como personal artístico, con lo que no se acogen a convenio, que cobran muy por encima de la cantidad que establecen las tablas salariales de RTVE.
Según estas tablas salariales, recogidas en el convenio, el nivel más alto de salario de la Corporación corresponde al Grupo II Nivel Económico A33, cuyo salario mensual es de 3.278,75, y en el que se incluyen diferentes puestos de trabajo técnicos o por responsabilidad. Un salario que se traduce en más de 45.000 euros al año en 14 pagas a los que habría que incluir los pluses y complementos que permite el convenio, pero que en ningún caso, según explican fuentes sindicales de RTVE, llegarían a la cantidad que Intxaurrondo cobraba antes.
La pérdida de poder adquisitivo, de beneficios laborales y el tipo de contrato -personal no fijo- han sido las razones por las que Intxaurrondo ha decidido enfrentarse en los Juzgados contra la Corporación Pública, según explican fuentes jurídicas. Por su parte, fuentes sindicales de RTVE aseguran que la intención de Intxaurrondo es que su contrato sea de personal indefinido. "Lo que quiere es coger lo mejor de su anterior contrato, que es el sueldo, y lo mejor del convenio de RTVE, que tiene cosas muy buenas", afirman desde varios sindicatos.
"Resulta indecente que, en una empresa pública se esté tolerando contratos irregulares y retribuciones escandalosas, ninguneando a quienes sostienen los servicios informativos cada día", sentencia USO.

