A una diva se la espera como a una diva. Más de cien periodistas acreditados, programas de otras cadenas, eurofans, un ramo de flores y de fondo el "valiente y poderosa" que ha provocado un tsunami en España. Melody fue recibida en los estudios de Prado del Rey de RTVE como una auténtica diva, como una estrella, con una expectación que pocas veces se ha vivido con un representante español en Eurovisión. Melody llegó, sonrió, mandó besos a las decenas de móviles que la grababan, se sentó y cumplió con lo prometido: habló.
Una semana es lo que pidió Melody antes incluso de salir a actuar en la final de Eurovisión. Se lo dijo a su equipo: ocurriese lo que ocurriese en el Festival, ella se iba a ir con su familia y con su hijo. Y lo hizo. Igual que dijo la misma noche de la final que hablaría y lo contaría todo, y también lo ha cumplido. Sí, según su relato, antes de subirse al escenario de Basilea ella ya avisó de que no iba a dar ruedas de prensa, ni a comparecer en los medios, ni a seguir a la delegación española de RTVE. Ella se iba a ir a su casa y así lo hizo.
Melody compareció este lunes ante la prensa en los estudios de RTVE y, pese a los intentos de la Corporación Pública por poner en valor a la artista y su trabajo, Melody, fiel a sí misma, no dejó títere con cabeza. Sin señalar, sin hacer leña del árbol caído, sin entrar en detalles y negándose a hablar de política «porque así lo pone en el contrato que firmé tras el Benidorm Fest», -en realidad el contrato que leyó se refería a las canciones, no a sus opiniones-, la sevillana expresó sin dejar ni un atisbo de duda lo que le molestó, lo que no se hizo bien y lo que le ha dolido y le ha enfadado de verdad: «Me han dolido los comentarios despectivos que se han hecho de esta cadena y de otras».
Sin nombrar a La Revuelta, lo pudo decir más alto, pero no más claro: "Un programa de televisión se ha reído de mí y de irme a mi casa. Hablan de la salud mental y después se tiran a mi cuello porque decido retirarme a descansar. No me parece bien que se rieran y se burlaran diciendo que yo estaba con las persianas bajadas. No hay que burlarse del puesto porque yo no me río de sus audiencias. ¡Se tenía que decir y se dijo!". Fue el primer golpe de otros tantos que llegarían después.
Aunque tanto ella como RTVE quisieron dejar claro que la noche de la final Melody no echó a nadie de su camerino ni tampoco hubo gritos, como se publicó en las redes sociales, -aunque la Corporación señalase durante la comparecencia a la prensa de esos rumores y especulaciones-, la tensión en el plató de Mañaneros 360, donde se llevó a cabo la rueda de prensa, se podía cortar con un cuchillo. Sin meter el dedo en la llaga, pues Melody todavía tiene contrato hasta julio con RTVE, la artista no tuvo ningún reparo en mostrar todo lo que le ha molestado durante todos estos meses, porque como recordó ella misma "Eurovisión no es sólo una noche, son muchos meses de trabajo en los que yo prioricé sólo esto".
Tan clara fue Melody que la rueda de prensa terminó con la directora de Comunicación de RTVE, María Eizaguirre, defendiendo el trabajo de toda la delegación de la televisión pública: "Quiero poner en valor el trabajo que hace RTVE y seguramente no habríamos escuchado todo lo que hemos escuchado si no hubiera sido el programa no deportivo más visto de la televisión".
Lo que no hubo fue un ápice de autocrítica por parte de RTVE sobre la propuesta llevada a Eurovisión, pese a que el resultado de Melody y Esa diva fue un desastre inesperado. Melody tampoco entró en valorar cuestiones políticas ni a hacer acto de contricción. Se limitó a responder como haría una Miss Universo si le preguntasen por la paz en el mundo: "Yo no busco la polémica. Busco el arte y me habéis visto que siempre mi talante ha sido bueno y positivo, lo que no quiere decir que no haya llorado antes (...) Referente a la política no voy a pronunciarme. Yo soy cantante. A la política que se dediquen los políticos. No me voy a meter ahí".
Ni siquiera cuando la prensa preguntó a RTVE por Israel, por los pasos que se van a dar cuando España dirija el grupo de referencia de Eurovisión -en unos 15 días-, ni por la politización del Festival. RTVE se refirió a las cartas ya enviadas a la UER para abrir un debate sobre la participación de Israel y para abrir una auditoría por el televoto. "El presidente y el director de RTVE saben que si estás dentro tienes más fuerza que si estás fuera. En cualquier caso, el grupo de referencia está formado por más personas, pero siempre tendremos más fuerza estando dentro para presionar en este sentido", afirmó Ana María Bordás, jefa de la delegación de RTVE en Eurovisión y quien presidirá el grupo de referencia a partir de mediados de junio.
Sin embargo, lo que empezó intentando ser una rueda de prensa en la que tenía que quedar claro que RTVE estaba con Melody y Melody con RTVE -estuvo en primera fila prácticamente toda la dirección de la televisión pública-, se tornó en un ambiente de tensión cuando Melody pidió permiso para leer un escrito de su puño y letra, y, especialmente, cuando llegaron las preguntas de la prensa. El ambiente festivo, propio de Eurovisión con vídeos de Melody y de artistas mostrándole su apoyo, se convirtió en un desfile de caras largas y de sorpresa a cada frase y declaración de Melody, la cual mantuvo en todo momento ese talante del que siempre ha hecho gala, pero demostrando de nuevo que por delante está la sinceridad.
Tanto fue así, que la rueda de prensa terminó con Melody intentando relajar el ambiente con los miembros de RTVE presentes y bromeando sobre una inexistente llamada de Lady Gaga en la que la artista estadounidense le dijo a Melody, "pásate los puntos por el ñoco". Y RTVE desmintiendo a Melody a posteriori a través de las redes sociales: "RTVE aclara, ante las afirmaciones de la cantante Melody, que en ningún momento se ha prohibido por contrato a ningún representante de España en Eurovisión hacer comentarios políticos. Son las normas de la UER las que establecen que las canciones, y sólo las canciones, no deben incluir contenido político.
La realidad es que Melody, aunque no señaló directamente a RTVE y terminó la comparecencia poniendo el valor de la delegación, no dejó pasar la oportunidad de expresar su descontento con todo lo que ha vivido estos meses atrás: «Todavía me queda mucho por delante, esto es sólo un punto en mi carrera", dijo refiriéndose a Eurovisión. "Obviamente, han pasado cosas que yo no quiero debatir porque no estoy aquí para arreglar nada, pero, por ejemplo, las pantallas no las vi hasta el día de antes. A mí me llena el trabajo que he hecho. No vengo a criticar a nadie porque no soy nadie. Yo no voy a ser quien desate una polémica. Que no estoy de acuerdo con determinadas cosas, por supuesto. Sólo puedo decir que yo he hecho lo que tenía que hacer. Di mi palabra y la he cumplido».
Durante la esperada rueda de prensa, la diva agradeció el apoyo del público, puso en valor que pese al resultado -quedó antepenúltima-, su éxito va más allá de una posición. «Uní a España», afirmó contundente. Se mostró orgullosa de su trabajo y expresó lo que le había molestado, lo que no le había gustado, lo que «dije desde el principio, comenté en su momento con RTVE y que son las mismas críticas que tengo ahora».
«Hubo planos en los que se perdió mucho la actuación, el momento de la bata de cola no se apreció, el momento del telón, que fue un sufrimiento... Luché muchas de ellas, pero hasta donde pude(...). A mi candidatura se la ha juzgado mucho, que si soy demasiado española, no hagas esto, no hagas lo otro, la coreografía se cambió un montón de veces y no era necesario. Lo que más me ha molestado es que no he podido ser yo ni hacer lo que yo quería porque no era sólo mío, porque era también de RTVE. Aún así eso no justifica la posición».
Melody no se plantea volver a Eurovisión de momento. Ahora está a otra cosa, a su Diva Tour, pero si volviera «pondría condiciones que no se tienen que hablar aquí».


