Desde que el pasado 3 de febrero Ana Rosa Quintana regresara a las mañanas de Telecinco El programa de Ana Rosa tras su periplo por las tardes, los nervios en las audiencias matinales están a flor de piel. La presentadora de Mediaset ha levantado de nuevo las mañanas de la cadena, siendo líder de audiencia la mayoría de los días, lo que ha provocado cierto nerviosismo en la competencia, especialmente en RTVE.
Hace unas semanas, era el presidente de RTVE, José Pablo López, el que a través de unas publicaciones en X acusaba de "bulos" a los datos de audiencia poniendo en valor los conseguidos por La hora de La 1 y recibiendo el zasca de Aruseros, el programa de laSexta de Alfonso Arús, líder de las mañanas, al que López no tuvo en cuento a la hora de asegurar que los líderes eran Silvia Intxaurrondo y Marc Sala. Efectivamente, el líder indiscutible es Alfonso Arús, pero al ser un programa de entretenimiento y no un programa de actualidad no se le suele comparar con las otras ofertas matinales. Además, da más morbo una batalla de reinas en la mañana, que un rey que las gane a todas.
En medio de este nerviosismo, Ana Rosa Quintana concedió una entrevista a The Objective en la que recriminó las críticas que ella recibe por sus editoriales, mientras Silvia Intxaurrondo es aplaudida cada día. "¿Por qué si lo dice ella es lícito, y si lo hago yo no?", afirmó la presentadora de El programa de Ana Rosa.
Ana Rosa Quintana también se manifestó por la situación de la Corporación, afirmando que "sabemos que TVE tiene su línea editorial, y en este momento está muy cercana al PSOE". Y aunque consideró que "todos los gobiernos han intentado controlar RTVE", en su opinión "la diferencia es que ahora es más obvio".
No hablo de audiencias, ni de victorias, ni de reinas de la mañana. Pocos días después, Intxaurrondo respondió a esas palabras asegurando que le encanta que Ana Rosa Quintana "vea nuestro programa". Sin embargo, ha sido este viernes en una entrevista en Aquí Catalunya, en la Cadena Ser, donde se ha mostrado más contundente.
La presentadora de La hora de la 1 se ha querido desmarcar del duelo con Ana Rosa Quintana, aunque a su modo ha entrado de lleno: "Este enfrentamiento es ficticio, pero yo no colaboro en él. A mí no me vas a encontrar en un enfrentamiento con un profesional. Pero claro si hay otros que colaboran".
Aunque ha asegurado que ella no va a colaborar en ese "enfrentamiento", ha vuelto a insistir en que le encanta que Ana Rosa Quintana vea su programa, como ya dijo hace unos semanas, pero esta vez añadiendo un punto de ironía y de reproche: "Para que yo vea su programa tengo que salir del programa y verlo, que es lo que al parecer hace ella para opinar; pero yo no me voy a meter, sinceramente, me parece que no es de nivel".
Silvia Intxaurrondo no ha querido pronunciarse más sobre lo que ella considera un "enfrentamiento", aunque en realidad es la misma batalla por las audiencias que se repite en casi todas las franjas y en la que entran más que los presentadores, las propias cadenas. Cierto que ni Intxaurrondo ni Ana Rosa Quintana, al igual que no lo hace Susanna Griso se suelen pronunciar sobre sus datos de audiencia, menospreciando lo que hace su competencia. De hecho, en la entrevista a The ObjectiveAna Rosa Quintana no se pronunció sobre los datos de El programa de Ana Rosa ni tampoco sobre Intxaurrondo o Griso, cosa que cuando estaba en la tarde sí hicieron tanto ella como Sonsoles Ónega, pues la realidad es que la prensa siempre pregunta por estas batallas sobre todo cuando se producen entre pesos pesados.
Aun así, Intxaurrondo ha querido responder a la presentadora de Telecinco lazando un mensaje que está más cerca de abrir un nuevo cisma que en evitar no entrar en el "enfrentamiento".
La entrevista a la presentadora de La hora de La 1 ha continuado hablando de la actualidad, de su primera firma de libros en Sant Jordi, de la polémica entrevista a Alberto Núñez Feijóo y de la guerra en Gaza, donde Intxaurrondo, como ya ha hecho muchas veces en el programa de La 1, ha reiterado que para ella "es un genocidio y lo digo".
El silencio que Intxaurrondo denuncia en su novela con la violencia machista también lo ve en "un ataque brutal en un genocidio como el de Gaza" y "nadie podrá decir que no tenía un genocidio retransmitido en directo ante sus ojos.

