TELEVISIÓN
TELEVISIÓN

La lucha infinita de Carolina Marín: "Hay dos tipos de Carolina, la jugadora de bádminton y la personal"

La tres veces campeona del mundo y única jugadora de bádminton occidental en ser campeona olímpica, vuelve a unos JJOO tras ocho años y dos roturas de ligamento. Un documental muestra cómo lo arriesga todo con una preparación extrema, física y mental

Carolina Marín
Carolina Marín, en la presentación del documental sobre su vida.MOVISTAR PLUS+
Actualizado

Carolina Marín se ha convertido en toda una referencia del deporte español, logrando que una disciplina minoritaria como el bádminton tenga una gran repercusión gracias a los éxitos internacionales de la onubense, tres veces campeona del mundo y la única jugadora de bádminton occidental en ser campeona olímpica.

No obstante, a todos los aficionados españoles se les encogió el corazón cuando vieron que Marín se lesionaba en las semifinales de los Juegos Olímpicos disputados en París el pasado verano, donde su rodilla dijo basta y la dejó fuera de juego, sin posibilidades de seguir jugando en busca de la medalla.

Toda la preparación para ese evento, el sufrimiento por la lesión o todo lo que vivió la onubense al ser galardonada con el premio Princesa de Asturias de los deportes 2024 en reconocimiento por su trayectoria deportiva la pueden ver los espectadores en el documental Carolina Marín. La lucha infinita, que estrenó Movistar Plus + el pasado 2 de diciembre y que ya está disponible en la plataforma.

Marín, una de las mejores deportistas en la historia de nuestro país y embajadora de Telefónica, muestra en el documental (producido en colaboración con TBS) sus valores de dolor, sacrificio, esfuerzo y resiliencia a todo el mundo, mientras que Movistar Plus+ continúa apostando por el contenido original sobre las grandes figuras de nuestro deporte con la onubense, que coge el testigo de Ilia Topuria, Pau Gasol, Luis Enrique o Rafa Nadal.

"Volver a revivir todos estos momentos me emociona mucho. Cuando lo he visto he llorado en casa. Mi vida ha sido una lucha infinita por eso me parece que el título es perfecto para el documental", reconoce la deportista.

¿Cómo te llegó la propuesta para hacer este documental?
En una cena (risas). Ya habíamos hecho uno (en Prime Video) y como me habría gustado hacer una segunda temporada, surgió este.
¿Qué supone para ti 'Carolina Marín. La lucha infinita'?
Primero, quiero dar las gracias a Movistar Plus+ porque en este documental se va a ver un camino muy duro que me ha permitido llegar hasta donde estoy, reflejando cómo ha sido mi día a día hasta ahora.
¿Qué van a ver los espectadores?
Siempre digo que hay dos tipos de Carolina, la jugadora de bádminton y la personal. Por un lado, podrán ver mi faceta trabajadora, luchadora... pero también la Carolina que está fuera de una pista de bádminton que es totalmente diferente a la que está dentro jugando. En el documental descubrirán todo lo que hay detrás de lo que suelen ver en los partidos. Todo ese esfuerzo, trabajo y muchísimo sacrificio que hay que hacer para llegar a unos Juegos Olímpicos, que justamente es lo que no se ve y lo que nadie sabe. También, hay momentos de la preparación, justo todo lo que pasó después de la lesión o cuando me entregan el premio Princesa de Asturias de los deportes 2024.

"No soy muy maniática ni supersticiosa, más bien tengo unas rutinas"

¿Qué destacarías de ambas Carolinas?
De la jugadora destacaría la resiliencia, el esfuerzo y todo el trabajo que hay detrás. De la de casa, lo extrovertida y divertida que soy.
Muchos deportistas tienen manías o supersticiones antes de comenzar las competiciones. ¿Tú tienes alguna?
No soy muy maniática ni supersticiosa, más bien tengo unas rutinas. Sí que es cierto que suelo llevar un collar para competir que me regalaron mis padres, pero que si se me olvida ponérmelo no pasa nada. Es muy significativo porque en él llevo dos medallitas de la Virgen del Rocío, la letra inicial de mi nombre, y una medalla pequeña con una loba que me caracteriza con la palabra 'Determinación' grabada que me regalaron mis tres entrenadores.
¿Durante la grabación del documental deseaste en algún momento que no hubiera cámaras?
En un entrenamiento en Sierra Nevada, pero es que se ve en el documental porque no hay nada ficticio, ahí estaban y se grabó tal cual pasó porque es la realidad de lo que ha pasado. En ningún momento hemos tenido que hacer algo forzado.

"Lo peor de ser una deportista de élite es que es una vida muy sacrificada"

¿Qué te han dicho tus familiares y amigos al verlo?
Cada miembro de mi familia me suele dar su feedback, les mandé el trailer y les gustó, sobre todo a mis primas.
¿Qué sentiste cuando le dieron el premio Princesa de Asturias de los deportes 2024? ¿Se puede comparar a recibir una medalla olímpica?
El sentimiento es totalmente diferente, pero se parecen en que es algo que no se puede explicar con palabras.
¿Qué es lo mejor y lo peor de ser una deportista de élite?
Lo mejor son todos los valores que el deporte te aporta y te enseña. Lo peor, que al final es una vida muy sacrificada. Tienes que renunciar a muchas cosas que quizás mucha gente no está dispuesta a ello, como tiempo con tu familia, eventos importantes... Esto no significa que me arrepienta de nada, de ninguna de las decisiones que he tomado en mi vida, porque el deporte tiene sus cosas buenas y sus cosas malas.

"Quería y necesitaba hacer un paréntesis y una pausa con el bádminton, ha sido un momento muy delicado"

¿Cómo llevas la recuperación de la lesión?
Bien, con las dos anteriores lesiones tuve que correr mucho y esta me la estoy tomando desde otra perspectiva, de otra manera, creo que todo más calmado, porque para mí lo más importante eran los Juegos Olímpicos, pero de eso hace ya casi cuatro meses, y por eso mismo ahora estoy viviendo otra etapa. También quería y necesitaba hacer un paréntesis y una pausa con el bádminton, ha sido un momento muy delicado.
¿Cómo es tu día a día con la recuperación y sin entrenamientos?
¡No te creas que me aburro! (risas) Ahora mismo me siento muy afortunada porque estoy pudiendo hacer muchos eventos, numerosos actos de mis patrocinadores que antes, por los entrenamientos y las competiciones, no podía asistir. También introduciéndome en un camino que me gusta mucho, las charlas motivacionales en empresas contando mi vida e intentando ayudar a la gente.
¿Te ves haciendo eso en un futuro cuando te retires del deporte de élite?
Por supuesto, para mí es uno de los caminos que quería abrir de cara a mi futuro y también me gustaría ir a colegios, aunque todavía no he podido por temas de agenda y tiempo, pero está claro que también es una de las cosas que me apetecería hacer en un futuro.
¿Qué otras aficiones tienes que no sea jugar al bádminton?
El bádminton me ha ocupado tanto tiempo en mi día a día (hasta ocho horas de entrenamiento diarias) que nunca he podido probar otro deporte. A día de hoy, con la rehabilitación, obviamente, no puedo hacer ninguno ni tampoco quiero porque lo primero es mi rodilla y luego, todo lo demás.Fuera del deporte, me gusta mucho cocinar y ahora, que tengo un poco más de tiempo, he practicado. Eso sí, no tengo un plato estrella, me gusta cocinar un poco de todo, en ocasiones innovo porque abro el frigorífico y, según lo que vea, me imagino un plato.
¿Te veremos en 'MasterChef Celebrity'?
Lo iremos viendo... (risas).
¿Desde pequeña quisiste ser jugadora de bádminton o querías dedicarte a otra profesión?
Desde siempre me han gustado los animales. Por mi profesión no tengo, pero, en un futuro, sí que me gustaría tener perros porque me encantan, igual que los caballos, por eso, de pequeña sí que pensé en ser veterinaria. Al final, la vida te abre otros caminos... llevo jugando al bádminton desde los 8 años.