Ha vuelto a laSexta uno de sus programas históricos y que más tiempo lleva en emisión: Salvados. Sus comienzos, en 2008 con Jordi Évole al frente, fueron una serie de entregas de especiales con diferentes temáticas de Salvados por... pero el formato caló entre los espectadores, Atresmedia decidió darle continuidad, y ya lleva 16 años...
En 2019, tras entrevistar al papa Francisco, Évole decidió dejar el programa para afrontar nuevos retos, por lo que la cadena le buscó un sustituto en la casa, Fernando González González, más conocido como Gonzo, uno de los reporteros más destacados de otro de los espacios estrella de laSexta, El Intermedio.
De esa forma, el gallego se puso al frente de Salvados (producido por Producciones del Barrio), que volvió a la programación el pasado 15 de septiembre (a las 21:25 horas) con un reportaje sobre el acoso en alta mar. Este es el primero de los muchos que abordarán esta temporada como el caso del grupo Supersubmarina, la vida de los ex escoltas en Euskadi tras el fin de ETA o el día a día de personas que ayudan a migrantes en Irún, entre otros.
Carmen Ferreiro, directora de Entretenimiento de Atresmedia, adelantó que también se emitirán dos reportajes especiales que servirán para "desentrañar las cuestiones que nos afectan a todos como miembros de una sociedad, las consecuencias nocivas de las redes sociales. Será un gran evento de cadena".
En esos especiales habrá testimonios de ex trabajadores y moderadores de contenidos de redes sociales a los que Gonzo ha entrevistado, sufriendo algo que no le había pasado nunca en su extensa carrera profesional: "Por primera vez en 20 años que llevo dedicándome a esto, viendo las entrevistas previas y documentándome con el trabajo de mis compañeros, tuve que parar la grabación porque generaba reacción física".
"Son las personas a las que Meta, TikTok y Twitter ponen a ver ocho horas al día los contenidos que la gente cuelga con la intención de que lleguen a todo el mundo. El problema de esta gente es lo que ve y la poca preparación que tiene para verlo, pero nuestro problema común es lo que nos contarán en esos dos programas", explicó el presentador.
No obstante, él no fue el único que quiso dejar la producción del reportaje; uno de sus protagonistas, Arturo Béjar, también lo hizo. "Fue la persona a la que Mark Zuckerberg contrató para que fabricara herramientas para la protección y el cuidado del usuario. Durante la entrevista le mostramos la realidad de lo que ahora es Instagram, la empresa en la que trabajó, y pidió que, por favor, le dejáramos de enseñar el vídeo", recuerda Gonzo.
"El nombre de Salvados obliga a mucho, sobre todo a respetar al espectador"
Y es que, reportajes como ese y otros que están por venir representan "el valor de Salvados", admite el gallego. "Le dedicamos muchas horas con mucha ambición. ¿Qué tenemos que hacer para hacer lo que no hacen los demás? Esto no nos lleva a hacer las cosas a lo loco, sino que tenemos que hacerlas siendo Salvados. El nombre obliga a mucho, sobre todo a respetar al espectador. Trabajamos para conseguir algo que no tenga nadie y que sea ilustrativo", añade.
Ferreiro quiso destacar que "Salvados es todo un símbolo de laSexta. Simboliza todos los atributos del canal. Denuncia temas que pueden parecer menores y a los que los medios muchas veces no hacen mucho caso. Además, no se quedan en ese caso concreto, sino que buscan una visión general y de denuncia social".
EL MUNDO ha podido hablar con Gonzo para conocer más detalles sobre la nueva temporada de Salvados, desde que la concepción de las ideas para los reportajes hasta su realización, pasando por las entrevistas y preparativos para que, meses después, los espectadores los puedan ver en sus televisores.
- ¿Cómo es el primer día de una nueva temporada de Salvados?
- El primer día de la nueva temporada lo empezamos a pensar en los últimos 20 días de la anterior. Es decir, cuando nos tomamos el descanso entre temporada y temporada no nos vamos a un vacío, sino con una idea de lo que queremos que sea siguiente.
Cuenta el periodista y presentador que tanto Laura Gimeno como él, "que somos los directores de programa", van dando ciertas indicaciones o haciendo ver al equipo "lo que hemos hecho esa temporada y lo que queremos conseguir la siguiente". "Si hay que tirar, por un lado, y evitar algunas cuestiones... Para mí, lo primero es no dar por sentado que porque nos llamemos Salvados tenemos el trabajo hecho. Todo lo contrario, que por llamarnos Salvados tenemos más trabajo que otros programas porque no podemos anclarnos, no podemos no sorprender, no podemos no hacer cosas distintas y mejores a la temporada pasada. Y ese es el espíritu", señala Gonzo.
Pero hay también una "segunda fase", en la que ambos "le decimos al equipo que hay que hacer los reportajes disfrutando, que es un poco lo que hemos conseguido esta temporada". "Hemos visto qué fue lo que nos funcionó más la temporada pasada, esos programas que más valoraba el público, no solo por el dato de audiencia, sino por el final, por la repercusión, porque se volvía a hablar del tema en otros medios de comunicación e intentar replicarlo este año, en otros temas y en otras cuestiones. Somos un equipo donde el reporterismo nos motiva mucho, salir a la calle, ir a contar historias, conocer gente y trabajar con esas personas. Ir a grabar es algo que nos gusta mucho y, cuando disfrutas, es mucho más fácil hacer disfrutar a los que te ven. Así que diría que son las dos normas. Por ser Salvados, estamos obligados a hacerlo mejor que el año pasado, pero también estamos obligados a disfrutar haciendo el trabajo", explica.
"Lo primero que hacemos es no dar por sentado que, porque nos llamemos Salvados, tenemos el trabajo hecho"
- De los reportajes de este año, ¿cuál te ha impactado más?
- El de Supersubmarina, he convivido cinco días con los cuatro miembros del grupo, con sus familias, con Fernando Navarro, el autor del libro Algo que sirva como Luz y con Ernesto Muñoz, que es su mánager. Todos ellos son los protagonistas de nuestro reportaje. Es la primera vez que dan entrevistas individualizadas desde el accidente, porque siempre las hacían como grupo. Conseguimos crear ese ambiente necesario para que personas que se acababan de conocer pareciese que teníamos confianza de toda la vida. Y ahí surgió una verdad. Respecto a sus historias personales, a su proyecto como grupo... fue de los programas que, cuando acabas de hacerlos, llegas a tu casa, apagas la luz esa noche, cierras los ojos y piensas que eso ha sido un punto de inflexión en tu vida, tanto profesional como personal. Ha sido el programa que, como equipo de personas, más nos ha removido por dentro y más ganas tenemos de que también se vea, porque nosotros hemos disfrutado mucho haciéndolo y hemos sentido muchas cosas mientras estábamos grabando.
- ¿Cada vez es más complicado hacer periodismo de investigación? ¿Hay más miedo al qué dirán que al qué decir?
- El mundo de las redes sociales ha dificultado mucho todo esto. Igual sales en un programa de televisión y lo que has dicho se sigue viendo durante meses, por lo que ese miedo lo hay. Nosotros les explicamos que lo que digan y lo que nosotros pondremos representará lo que ellos han dicho, que no manipulamos las declaraciones, que no cortamos cosas para que no se quede solo medio sentido, a nosotros nos interesa. Salvados tiene una gran ventaja, que los protagonistas de los reportajes ven el programa y saben que lo que les decimos es cierto.
- ¿Te has planteado hacer otro formato o dejar Salvados?
- A día de hoy, me parece dificilísimo hacer un formato que me pueda resultar más interesante que Salvados. Es un formato muy completo, muy moldeable, donde podemos hacer lo que nos apetezca, con el que disfrutamos. Tenemos un equipazo de gente que lleva muchos años haciéndolo, periodistas y realizadores con experiencia y muchísimo talento. Con Salvados me pasaba, yo lo veía y pensaba que sería muy guay hacer ese programa; y desde que estoy en él, no veo ningún programa que me haga pensar eso.


