VIDEOJUEGOS
Videojuegos

Malos tiempos para los más jugones, Game Pass sube un 50% el precio y estudia poner publicidad

El actual sistema de juegos por suscripción no es sostenible a los precios actuales. Microsoft sube el precio de Game Pass Ultimate casi un 50% tras la debacle económica del estreno de Call of Duty: Black Ops 6

Uno de los videojuegos del Gam Pass
Uno de los videojuegos del Gam Pass
Actualizado

Los suscriptores de Xbox Game Pass llevan una semana tratando de digerir una muy mala noticia, una que ha sacudido la línea de flotación del que muchos consideran como "el Netflix de los videojuegos". El servicio se ha renovado con nuevas funciones pero también ha subido de precio, y no poco. Game Pass Ultimate, por ejemplo pasará a costar 26,99 euros al mes en España, frente a los 17,99 euros anteriores.

El salto es casi un incremento del 50% y rompe la ilusión de que el acceso ilimitado a superproducciones el mismo día de lanzamiento podía sostenerse con cuotas moderadas. Microsoft, que ya había reajustado precios en 2024, lo ha dejado claro con la reordenación del servicio que añade algunas funciones pero que, sobre todo, aleja los juegos de estreno para los usuarios que no estén dispuestos a pagar.

Todos los niveles de suscripción incluyen ahora bibliotecas de juegos ampliadas, incluidos títulos de PC, y juego en la nube ilimitado pero el viejo Game Pass Core pasa ahora a llamarse Essential, con un catálogo de 50 títulos, el "estándar" se convierte en Premium y dará acceso a unos 200 juegos. Por último, Game Pass Ultimate queda como el servicio sin restricciones, con más de 400 juegos, juego en la nube con prioridad y, sobre todo, la promesa de jugar a los títulos de los estudios propios (que con la compra de Activision son bastantes) en cuanto salen a la venta.

No es poca cosa. En la modalidad Premium, por ejemplo, estos juegos pueden tardar hasta 12 meses en incorporarse al catálogo. El mensaje para los más jugones es cristalino. si quieres los juegos más importantes del año y desde el primer minuto, o pagas la suscripción más alta o los compras directamente.

De momento, los únicos países que se han salvado de la subida son aquellos donde por ley un cambio en las condiciones de suscripción debe avisarse con más de 60 días, como Irlanda o Alemania.

Detrás del volantazo hay una dura lección que Microsoft aprendió el año pasado. El estreno de Call of Duty: Black Ops 6 en Game Pass el mismo día que el título salió a la venta fue todo símbolo del poder adquirido por Xbox tras la compra de Activision Blizzard, pero ha resultado económicamente doloroso. Bloomberg cifra en 300 millones de dólares el coste de oportunidad por las ventas no realizadas.

Y no es la primera señal de los problemas que tenía hasta ahora el negocio de Xbox con Game Pass. En mayo de 2024, la publicación The Verge apuntaba ya a una extrema turbulencia interna, con cierres de estudios (Arkane Austin, Tango Gameworks y Alpha Dog) e inquietud entre los diferentes equipos de desarrollo.

La comparación con las plataformas de vídeo es inevitable. Igual que Netflix o Disney+ quemaron capital para ganar suscriptores y comprar tiempo, Game Pass ha sido el gran anzuelo para los gamers. Pero los presupuestos de los videojuegos más ambiciosos han seguido inflándose y no hay suscripción que lo aguante, sobre todo con los números de suscriptores actuales. Game Pass tiene en torno a 35 millones de usuarios en todo el mundo, no crece al ritmo de antes y Microsoft ha descubierto que el lanzamiento de juegos de estreno en la plataforma no viene acompañado de un aumento de suscripciones.

El servicio, en cualquier caso, sigue siendo una ventaja competitiva para Microsoft en una generación donde las ventas de consolas han perdido gas y donde Sony, todavía, conserva mucho músculo a pesar de las compras de estudios que Microsoft ha realizado en los últimos años.

Para los jugadores, toca hacer números. Pasar de 17,99 a 26,99 euros mensuales lleva la cuota anual por encima de los 320 euros. Si uno es de los que juegan cada gran estreno, la cuenta quizá siga saliendo. Tres o cuatro lanzamientos al año pueden costar cerca de 300 euros y estarían "incluidos" en la tarifa. Para el jugador que alterna juegos indies y compras puntuales, tal vez ya no cuadren las cifras.