Todo el mundo quiere un móvil en el que la batería no sea un problema. El OnePlus 15 lo es. He podido probarlo durante las últimas semanas y hay muchas cosas buenas en él, pero es su autonomía, sin duda, lo que llama la atención.
Para quienes sigan la cuenta, el móvil es el sucesor del OnePlus 13. La compañía ha decidido saltar un número en la serie porque el 4 se considera un número con mala suerte en China (la palabra "cuatro" suena similar a la palabra para "muerte"). Es un teléfono grande, rotundo, y en parte lo es porque tiene una batería de 7.300 mAh, bastante más de los 5.000 que suele ser habitual encontrar en los teléfonos de gama alta.
Vuelve a poner el foco en dos frentes que a OnePlus siempre le han sentado bien, rendimiento y fotografía pero la otra sorpresa está en su diseño, porque es uno de los primeros teléfonos que apuesta por una carcasa con recubrimiento cerámico increíblemente resistente. Es fácil ver marcas y arañazos cuando se lleva junto a otros objetos en el bolsillo, pero no porque se haya dañado la carcasa del teléfono, sino precisamente esos otros objetos. Una rápida pasada del dedo y vuelve a estar como nuevo. Es realmente sorprendente.
A cambio es un poco pesado. Con una pantalla de 6,7 pulgadas roza los 215 gramos de peso. En la mano se siente diferente. Más cálido que el vidrio. Los marcos de aluminio y un módulo de cámaras más sobrio que en generaciones previas rematan un conjunto muy equilibrado visualmente.
La pantalla es buena y tiene una velocidad de refresco adaptativa de hasta 165 Hz en juegos. Es brillante, también. Puede llegar a 1.800 nits que, sin ser lo más alto del mercado, es suficiente para una buena visión en exteriores.
Dentro, utiliza un Snapdragon 8 Elite Gen 5 con opciones de 12 o 16 GB de RAM y un almacenamiento que va desde 256 GB a 512 GB. Es el procesador más potente que se puede poner en un móvil Android ahora mismo y se nota tanto en juegos como en aplicaciones con alta demanda de potencia, como editores de vídeo. En esta semana no he conseguido que se caliente de forma molesta ni que tropiece con cambios bruscos dentro de las apps. Que incluya lector de huellas ultrasónico bajo la pantalla y altavoces estéreo refuerza la sensación de un conjunto completo.
Mi mayor interés era la cámara. Hasta este año, OnePlus ha tenido un acuerdo con Hasselblad para desarrollar el procesador de las fotos. Este es el primer OnePlus de gama alta que apuesta por un procesador propio, DetailMax Engine, que me ha sorprendido en la mayoría de los casos pero que aún tiene margen de mejora en otros. El módulo de cámara tiene un triple sensor de 50 MP. Hay un sensor principal con estabilización y óptica luminosa, un ultra gran angular y un tele de 50 MP con zoom óptico 3,5x y también estabilizado.
Es un buen rango, casi mejor que la opción del iPhone de apostar por un 4x porque hace que los saltos entre diferentes ópticas sea menos extremo entre el 2x y ese 3,5x. En general las fotos tienen un buen nivel de detalle y exposición. El mayor problema que he encontrado en la cámara es en el zoom digital extremo, de más de 15x. Llegado ese nivel, el teléfono tiende a generar esas imágenes con efecto acuarela y aberraciones para suplir la falta de detalle.
La app de cámara funciona como debe y me ha hecho seguir apreciando la intención de OxygenOS 16, el sistema operativo, de inspirarse lo máximo posible en iOS. Es fácil hacer la transición desde un iPhone (mi teléfono habitual) y todo se siente natural y que debe estar donde está. Los guiños son evidentes incluso más allá de la interfaz. El OnePlus 15, por ejemplo, incluye ahora un botón lateral programable, la Plus Key, que puede programarse como el botón de acción de los iPhone.
En el día a día hay un puñado de detalles que acaban importando más de lo que parece. El lector ultrasónico es notablemente más rápido y tolerante a dedos húmedos que los ópticos; el motor háptico transmite una vibración limpia; es resistente y la carga rápida hace honor a su nombre, llegando hasta 120W con cable o 50W inalámbricos. El modo Bypass Charging evita calentar la batería cuando juegas enchufado, y se agradece. Es, honestamente, la mejor experiencia de batería que he tenido en recientemente y en estas dos semana de uso intenso he tenido que cargar el teléfono como mucho dos veces por semana y en un suspiro. En un móvil que además sorprende en potencia y cámara, es toda una sorpresa.
El OnePlus 15 está ya a la venta a un precio que arranca en 979 euros y disponible en tres colores diferentes: negro infinito, tormenta de arena y ultravioleta. la compañía regala además un reloj inteligente OnePlus Watch 3 o un estabilizador DJI Osmo Mobile 7 con la compra.


