Una década después de intentar colarse en el salón, y animado por el éxito de su consola portátil, Steam Deck, Valve quiere volver a plantar cara a PlayStation y Xbox. El próximo año lanzará una pequeña caja pensada para conectar a cualquier monitor o televisión y con la que jugar a buena parte de los títulos que ofrece dentro de la plataforma Steam, convertida ya en el mayor sistema de distribución de juegos.
No es la única sorpresa. Valve también lanzará al mercado un casco de realidad virtual y una nueva generación de mandos de control. Un ataque a tres bandas que podría cambiar el equilibrio actual del mundo del ocio electrónico.
Steam Machine: el regreso del PC de salón
Hace una década, Valve trató de desembarcar en los hogares con una estrategia fragmentada, apoyándose en varios fabricantes para crear pequeños PCs compartiendo un mismo sistema operativo, SteamOS. El catálogo de juegos compatible era entonces pequeño y la idea no terminó de despegar. El éxito en los últimos años de la consola portátil Steam Deck ha cambiado las cosas y ahora Valve prepara una única Steam Machine oficial, que está diseñada y vendida por la propia empresa.
Este nuevo dispositivo, que competirá directamente con la PlayStation 5 y la Xbox Series X, estará impulsado por un potente procesador de AMD Zen4 y una tarjeta gráfica AMD RDNA3. Sin llegar a la potencia de un PC de gaming convencional, es una versión más robusta y de mayor consumo que la plataforma que da vida a la Steam Deck. Ofrecerá una experiencia de juego de alta fidelidad en televisores 4K a 60 frames por segundo, ejecutando una versión optimizada de SteamOS que, al igual que en la Steam Deck, arrancará directamente en una interfaz de consola.
Con esta máquina, Valve aspira a ofrecer a los jugadores la facilidad de uso de una consola de salón pero con el acceso a la gigantesca biblioteca de juegos de Steam, que incluye miles de títulos que nunca llegan a las plataformas de Sony o Microsoft. De momento no hay precio pero la máquina estará disponible a principios de 2026.
Steam Frame: VR ligera y por streaming
Quizás el anuncio más sorprendente del día ha sido el de Steam Frame, la nueva apuesta de Valve por la realidad virtual. Es un visor de VR increíblemente ligero y delgado diseñado más bien como dispositivo de streaming para juegos desde un PC o una Steam machine, aunque con potencia suficiente para funcionar también de forma autónoma.
El dispositivo funcionará con un procesador ARM de bajo consumo. Es suficientemente potente para ejecutar localmente algunos títulos convencionales en una pantalla virtual, aunque sin grandes alardes. Pero gracias a un sistema de streaming de vídeo de baja latencia, Steam Frame está diseñado también para retransmitir juegos de forma inalámbrica desde un PC más potente, tanto títulos convencionales como de realidad virtual.
Frame pesa 440 gramos, aproximadamente la mitad que el Valve Index, un casco de realidad virtual que necesitaba estar conectado a un PC. Son también más ligeras que las Meta Quest 3 de 515 gramos. Tienen una resolución de 2.160 x 2.160 pixeles por ojo y un campo de visión de unos 110 grados.
La estrategia elegida permitirá a Valve sortear los mayores problemas de la VR actual: peso y, presumiblemente, coste (Valve aún no ha indicado el precio que tendrá). Al descargar el procesamiento, el Frame puede ser más cómodo de llevar durante largos periodos y, presumiblemente, más asequible. Ejecutará una versión de SteamOS optimizada para la realidad virtual, ofreciendo una forma sencilla de jugar a títulos de PC VR de alta gama, como Half-Life: Alyx, con la libertad de un dispositivo inalámbrico.
Steam Controller: ecosistema unificado
Para controlar este nuevo ecosistema, Valve está resucitando otro producto de culto: el mando de control Steam Controller. La primera versión fue revolucionaria pero divisiva, con dos trackpads hápticos que intentaban replicar la precisión de un ratón.
El nuevo modelo parece ser una evolución directa que toma buena nota del éxito de los controles de la Steam Deck. Será un accesorio importante (aunque no imprescindible) de la apuesta de Valve. No solo será el controlador de la nueva Steam Machine, sino que también será compatible con la Steam Deck y con el Steam Frame para juegos de VR que requieran un mando tradicional.
Uno de las características más interesantes es que integra un módulo de comunicación inalámbrica que permitirá jugar con menor latencia que con una conexión Bluetooth usando el soporte de carga magnético incluido como receptor. Al igual que ocurre con Steam Machine y Steam Frame, de momento no hay precio pero la empresa confirma que estarán disponibles a principios del próximo año.
