Durante años, conseguir un nombre de usuario corto, memorable o relevante en las redes sociales ha sido una de las mayores preocupaciones de quienes se unen a ellas, sobre todo si lo hacen con la expectativa de convertirse en usuarios activos y generar audiencia. Un nombre corto o fácil de recordar puede ser la clave que traiga a miles de seguidores a un perfil en Instagram, TikTok o X.
Esta última será la primera en abrir un mercado oficial para nombres de usuario inactivos. La compañía lo ha llamado X Handle Marketplace y, según los primeros detalles facilitados, permitirá a ciertos suscriptores buscar y solicitar nombres de usuario que llevan tiempo sin uso. No es una subasta puntual sino un servicio con el que X aspira a captar y retener más clientes de pago.
La iniciativa nace con dos grandes categorías: los Priority handles, gratuitos y orientados a nombres comunes o frases, y los Rare handles, considerados escasos y valiosos, que se venderán desde 2.500 dólares hasta cifras de siete dígitos en función de su demanda y singularidad. Por ahora, el acceso se reserva a clientes suscritos a Premium Plus y Premium Business, los tramos más caros del servicio de suscripción a la plataforma.
El funcionamiento incorpora además varias condiciones poco habituales en el mundo de las redes sociales. Si un usuario consigue un alias "deseado", el anterior quedará congelado, es decir, no podrá reasignarse de inmediato a terceros. X estudia además crear un servicio de redirección de pago para que quien cambie de nombre no pierda tráfico hacia su perfil, aunque esa función llegaría más adelante.
Quizá lo más relevante es que si el cliente rebaja su suscripción a un plan inferior, pierde el nuevo alias y su cuenta vuelve al nombre original. Es, en la práctica, una cláusula de permanencia blanda que liga el valor del nombre al nivel de pago.
La idea no surge de la nada. Desde 2023, Musk ha fantaseado con la idea de monetizar los nombres de usuario abandonados en la plataforma. Aquel año ya exploró la posibilidad de ofrecer a posibles compradores nombres de usuarios por unos 50.000 dólares, una cifra que suena exagerada pero que refleja un mercado paralelo que existe desde hace años y donde los nombres de usuarios de una sola letra o muy cortos se trafican a precios elevados. El propio Musk llegó a quedarse con el nombre de usuario @e tras convertirse en gran accionista de Twitter, aunque nunca lo ha utilizado.
Para X, el movimiento encaja con una estrategia más amplia: diversificar ingresos y empujar a la suscripción en un contexto en el que la publicidad ya no cubre todas las ambiciones de la plataforma. Convertir el alias en beneficio premium tiene lógica comercial porque hay startups, creadores de contenido y marcas que pagarían por un nombre limpio, corto y memorable, especialmente si el anterior propietario abandonó la cuenta. También reduce la fricción con usuarios que llevan años pidiendo liberar alias dormidos, petición que Musk prometió abordar cuando anunció la limpieza de cuentas inactivas tras su llegada, pero que nunca llegó a realizar.
El precedente en otras plataformas es escaso. TikTok, Instagram o YouTube han recuperado alias abandonados de forma puntual, pero no han montado mercados formales en los que un usuario paga por un nombre histórico. Hay dudas también de cómo se puede implementar y qué es lo que X considera un nombre de usuario o alias "abandonado". Muchos usuarios de la red social no participan activamente en ella pero sí leen lo que otros usuarios publican.
X no ha publicado nunca el número de cuentas registradas en el servicio, pero tiene unos 600 millones de usuarios activos al mes o unos 230 millones de usuarios activos al día, una cifra que se ha mantenido estable en los últimos años pese a los intentos de Musk de hacer crecer la plataforma.
