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PREGUNTA. ¿Qué has aprendido de ti mismo durante el rodaje de El Turco?
RESPUESTA. Mis límites. Fue un desafío total a nivel físico y emocional y en cuanto a las condiciones del país. Me fui a Italia a vivir como un nómada, sin una base fija, y para la serie me tuve que ir a otro país que es Hungría y vivir solo ahí.
P. ¿Cómo fue la experiencia?
R. Hacía muchísimo frío y los horarios y la mentalidad eran distintos. Teníamos que rodar una semana por la mañana y otra por la noche, así que me despertaba a las dos de la madrugada para entrenar y, a las tres, desayunaba.
P. ¿Son duras las escenas de lucha?
R. Había días en los que sólo rodábamos acción y el director me decía: «Desde el principio». Y te estás moviendo todo el tiempo, lo que es agotador a nivel físico. Había que aguantar los golpes y el frío. Y era mi primer trabajo totalmente en inglés.
P. Además, es una ficción muy intensa.
R. Son seis capítulos, así que insertaron todo de manera compacta. No teníamos ninguna secuencia vacía. Hay muchas escenas donde pierdo a alguien querido, a un amigo o a un niño, así que es algo que te desgasta. Cuando lloras 10 horas para una escena es muy agotador. Así que después de haber rodado esta serie pensé que podía hacer todo como actor.
P. Estás rodando en España una nueva serie y has aprendido algunas palabrotas. ¿Cuál es tu expresión favorita?
R. Me ruedo encima.
P. ¿Cómo? ¿Me ruedo encima?
R. ¿No lo sabes? Es como «Me meo encima», pero cuando el director tiene que rodar con mucha prisa, decimos: «Me ruedo encima». Me encanta. No es una palabrota, pero es una broma que hacemos en el set.
P. Afirma Harvey Keitel que un actor siempre está desnudo en la pantalla, aunque esté vestido.
R. Para actuar necesito acercarme al personaje y pensar qué haría realmente Can Yaman si fuera él. Si yo hubiera crecido con las mismas dinámicas, ¿cómo habría reaccionado? Intento encontrar las cosas que se parecen a mi vida. Puedes tomar una emoción e interpretarla de 1.000 maneras distintas, pero tienes que elegir la versión correcta.
P. ¿Y de qué forma la eliges?
R. Te tienes que comunicar para ver qué quiere el director, el guionista y la productora. No me cierro con un método ni me emperro en algo. Cuando llego al set hago una cosa y, si al director no le gusta, intento entender qué quiere. Estoy preparado para muchas versiones. Tienes que ser multifacético.
P. ¿De qué manera trabajas con tus compañeros de rodaje?
R. Tienes que escuchar cómo interpretan otros actores. Eso también te da la capacidad de poder improvisar y modificar enseguida dependiendo de la petición del director. Es importante estar abierto y rendirse.
P. Muchas actrices han criticado que sólo se las valorase por su físico. ¿Cómo vive un hombre cuando le toca el papel de 'sex symbol'?
R. Cuando haces muchísimas comedias románticas y telenovelas, la gente te adjudica el mismo papel. Por eso decidí drásticamente irme de Turquía para instalarme en Italia. Conozco otros idiomas y quería ponerme a prueba con otros géneros. No fue una decisión fácil porque las productoras te ofrecen siempre las mismas cosas. Así que tienes que esperar y aguantar.
P. ¿Es difícil hacerlo?
R. Me acuerdo de una entrevista con el actor Matthew McConaughey, que también rodó muchas comedias románticas y contó que estuvo un año entero rechazando esos papeles. Un día le llegó una oferta de 14 millones de dólares y también dijo que no. Así que empezó a hacer otras cosas mágicas en su carrera. Es importante rechazar y tener el coraje de salir de esa zona de confort. Yo también he hecho lo mismo.
P. Tienes una legión de fans. ¿En ocasiones te has podido sentir intimidado con tantas admiradoras?
R. Nunca. Soy turco y soy guerrero.
P. En tus papeles encarnas el papel de galán moderno que es fuerte, pero también sensible. ¿Cómo es para ti la nueva masculinidad?
R. Sí, no sé si es una coincidencia o las productoras quieren verme con esa parte humana en particular. En mis personajes tengo un rasgo que gusta también a las mujeres. Intentamos crear algunos héroes que gustan a todos los públicos: a los niños, a los hombres y a las mujeres de todas las edades. Para mí es enseñar la parte humana de un héroe, su fragilidad y su vulnerabilidad. Hacerlo más humano es importante para mí.
P. Es interesante ver la fragilidad del personaje.
R. Como actor me da la oportunidad de poder interpretar de manera más profunda y enseñar de manera más tridimensional. Cuando un personaje evoluciona, me gusta muchísimo y las series me dan esa oportunidad. Si fuera una película, tienes dos horas para poder enseñar todo. Pero las series te permiten como actor profundizar en el personaje. Eso me gusta muchísimo. Cuando el personaje empieza de una manera y acaba siendo otra cosa.
P. ¿De qué fracaso has aprendido más a lo largo de tu trayectoria?
R. Yo adoro y amo los errores y los fracasos. Si alguien no vive los fracasos, no aprende. Quiere decir que no ha vivido ni ha crecido. Así que los fracasos son muy importantes en la vida de una persona. Hay que ser inteligentes para poder corregirlos y aprender de ellos.
P. ¿Cuál ha sido el momento más duro de tu vida?
R. Irme de Turquía y empezar a vivir en Italia fue la decisión más drástica de mi vida porque cambié totalmente el rumbo. Así que acostumbrarse se ha convertido en algo mío. Ahora siento que puedo adaptarme a todo y eso me da muchísima libertad, pero al principio fue un sufrimiento.
P. ¿Cuál es la pregunta más impertinente que te han hecho? ¿Y qué respondiste?
R. Todo el rato me preguntan cosas impertinentes. Cuando contestas, te conviertes en algo vulnerable porque tus palabras se pueden retorcer y descontextualizar.
