LÍDERES
Entrevista no vista

Andrea Levy: "¿Experta en relaciones tóxicas? A veces pienso que yo era lo único que tenían en común mis parejas"

Subió al primer equipo del Partido Popular hace diez años con el objetivo de renovar las caras en Génova. La exposición mediática le pasó factura. Fue diagnosticada de fibromialgia. Lo cuenta en 'La utilidad de todo este dolor'

Andrea Levy
Andrea LevyJavier Barbancho
Actualizado

¿Quién es?
Alguien auténtico. Sincero. Que ama el servicio público, con todo lo que comporta. A mí me ha merecido la pena pagar el precio por tener personalidad propia. Es la forma que me identifica. Y de esta manera identifico también a las personas que merecen la pena. En política hay que luchar contra el aborregamiento, la homogeneización. Hay mucha gente que se cree rebelde, pero no está dispuesta a pagar el precio por estar fuera del redil. Creo en la libertad que me ha dado poder reivindicar mi manera de ser con todas las consecuencias en momentos en los que tenía responsabilidades políticas más encorsetadas.
¿Qué pudo regenerar en el Partido Popular?
En 2015, una nueva generación tuvo la oportunidad de compartir juventud y experiencia en el partido. Reivindico, además, que debes aprender. Ahora muchos utilizan la vehemencia para tapar su ignorancia. Yo aprendí mucho de Rajoy y Arenas. El PP hizo mejor la transición a la nueva política que los partidos nuevos no supieron hacer. No siguen los líderes que tuvieron una mala gestión de sus ambiciones y frustraciones. No hay nada peor en política que la ansiedad. Lo dijo Rajoy. El liderazgo no lo puedes ejercer con las bajas pasiones efervescentes. Es lo que hicieron todos los nuevos líderes. El líder debe llegar, asentarse y convencer cada vez a más gente.
Enumere tres características que le hagan ser una mala catalana.
Plantarle cara al nacionalismo. No avergonzarme por ello. Una madrileña libre como yo sería una charnega en la Barcelona de Puigdemont. Las mujeres del nacionalismo, en realidad, son muchísimo menos libres. Aquí, cuando llegué, tenía de repente una libertad para conocer gente diversa en ambientes muy diferentes que no me aceptaban en Cataluña. El nacionalismo, además de patriarcal, no quiere mujeres libres. Sánchez dice ahora que Cataluña y España son países maravilloso. Debe de decirlo por incapacidad mental.
¿Cuántas tonterías ha hecho para paliar la soledad?
R. Sobre todo, he caído en el romanticismo. Hoy día es un acto de cinismo. Creía en un concepto de amor muy concreto y no todo el mundo tiene la misma visión que yo. Así que, a la larga, debes aceptar los distintos conceptos de amor. Quedarte en la media positiva.
P. Maroto, Casado y usted. ¿Qué nombre le pondría a esta generación?
R. Es la generación que ganó unas primarias. El espíritu de las primarias duró muy poco en esa dirección de Pablo Casado. Lo que se perdió fue hacer una política interna diferente. Todos los que habíamos crecido juntos debíamos sentir orgullo los unos de los otros. Después de las primarias éramos todos enemigos de todos. Estaba en la planta quinta entre Casado y Ayuso. (¿Y quién tenía razón?). No se puede acusar sin pruebas. Asumí el expediente. Y, al día siguiente, en el Comité, tras valorarlo, dije que no se podía juzgar sin pruebas y dimití. Fue traumático porque se hizo daño personal y familiar a una compañera de partido. No te esperas el fuego amigo. Sobre todo porque durante la etapa en la vicesecretaría del partido mi compañero y amigo, quien me ayudaba y aconsejaba, era Pablo Casado. Le susurraban demasiado.
¿Es experta en relaciones tóxicas?
A veces pienso si lo que tienen en común mis parejas soy yo. No se puede culpar a los demás: igual la culpa es mía. Tengo una personalidad abonada al drama. He considerado que sufrir es una parte de la excelencia del amor. Y estaba todo el rato en esa espiral. Ahora paso de sufrir. Valoro la normalidad.
¿Qué dice de nosotros aceptar el chantaje de Puigdemont?
Sánchez pretende hipnotizarnos. Se meterán mucho con Ayuso, pero al menos gobierna. Sánchez está para hipnotizarnos. Cada día vivimos una sesión de hipnotismo, cuando lo veamos en perspectiva todo nos vamos a dar cuenta. Todo lo que está sucediendo es una reinvención de las raíces en las que se fundamenta una democracia liberal. Si no podemos confiar en que el Gobierno sea garante de la Constitución es que estamos a oscuras.

El hermano que nunca tuve es, ahora, mi perra 'Juana', la verdad

¿El congreso de los Diputados es un Erasmus?
¿En qué sentido? ¿Porque no se trabaja? No estás en el Congreso para sentarse en el escaño. Hay un trabajo parlamentario detrás que consiste en hablar con otras formaciones, alcanzar acuerdos. Hay una voluntad, hoy día, de aniquilar y arrollar. O eres vehemente y crees a pies juntillas en lo que se dice, aunque sea intragable, o no sales en la foto. Creo también en debe hacerse un ejercicio del buen escribir. Si vulgarizamos el Congreso de los Diputados, banalizamos la política. Al final, creo que el político debe estar a pie de calle, pero si tiene una responsabilidad, debe estar a la altura. El error es no tomarse en serio la soberanía que acompaña al Congreso. Estoy conmocionada con el señalamiento a medios de comunicación por parte de un ministro [Óscar Puente]. Antes no se te pasaba por la cabeza. Nos espera la batalla entre la democracia liberal o un dogmatismo de chichinabo. Si Goya pintara ahora las dos Españas haría una división entre el sentido común y la ignorancia. Hemos de pedir responsabilidades por el apagón. Y contesta el otro: "Eres carroña". ¿Lo siguiente que será, pressing catch? Puedes ser de izquierdas pero no ser un pagafantas de las tonterías de Sánchez.
¿Qué hacía una del PP como tú con un músico como Nacho Vegas?
No veíamos el mundo igual, pero me cuesta más convivir con alguien que no tiene buen paladar. Ahí soy muy intransigente. La gente come fatal y no puedo soportarlo.
¿Qué mentirijillas dijo para ser aceptada en determinados ambientes?
No he mentido, pero sí dejé de discutir. En algunas circunstancias es mejor escuchar al otro cómo se equivoca y no generar una discusión.
¿Quién es el hermano que no ha tenido?
Pues ahora mi perra Juana, la verdad.
¿Por qué se le achaca la frivolidad si la política es cada vez más frívola?
Este país piensa que la cultura es una frivolidad. Y es un asunto de Estado. Es el acervo común que nos hemos dado. Si fuese británica, ir a un festival de música o a un concierto se tomaría como una reivindicación, pero en España parece que te vas de farra. ¿Por qué no hay una marca de indie español que nos represente? Los tíos que ahora cantan en español merecen ser apoyados y no decir que es una cosa de niñatos que beben birra. Acuñé lo del Sonido Madrid. Hay bandas madrileñas como Alcalá Norte o Biznaga que tienen letras reivindicativas. Son dignas de admiración porque hacen algo con la juventud que desde hace al menos diez años no veíamos. Cantan socialmente y lo hacen de manera alegre, no como izquierda triste. Siempre dije que había un potencial de país ahí. Un tal López-Miras, presidente de Murcia, está haciendo de las bandas murcianas un referente. Es una gran política cultural, pero como yo lo hice en un PP con Mariano Rajoy era frívola y era la niña que se iba de Farra. En fin.
¿Qué le debe a Jorge Moragas?
Mucho. Sobre todo a enseñarme a rectificar cuando me equivocaba. En política hay pocas personas con bondad que te digan cuando te equivocas. Decirle alguien a algo que le duela al principio con la intención de que mejore se ve poco en política. Le debo a Moragas también el hecho de renovar el Partido Popular y concebir campañas diferentes.
¿Siente que la política le debe algo?
Diré una cosa aunque no la crea: gestionar el Presupuesto de un distrito, euro a euro, es un máster en servicio público. Aprecio estar cerca de la transformación que logra la política. ¿Qué es el éxito? Es que cuenten contigo. Tengo la sensación de haber aprendido por el camino. Me resulta curioso el caso de Inés Arrimadas. Cuando no consigues el éxito, te vas. Ahí tienes que devolver la pasta de tu sueldo a los Ciudadanos. O pienso en Pablo Iglesias. Deja de ser vicepresidente del Gobierno para luchar contra Ayuso. La izquierda cree que insultarla da rédito político. Al primer asalto, Ayuso le vapulea. Y se va. Es como si el Atleti decidiera dejar de jugar LaLiga porque pierde. La volatilidad de la política enseña que nada es estable. Creer en ti mismo te da la posibilidad de estar bien en cualquier sitio. Hay ministros que tiene menos poder transformador que yo en el Retiro. Por mi parte, he tenido un proceso de maduración para darme cuenta de que no hay tanta diferencia entre la Andrea de hace diez años y la de hoy: a las dos nos gustaba la política. Si la política no sirve para transformar, no sirve ni sirvo yo. Estoy bastante en paz.
¿Su madre es tan de izquierdas como parece?
¿Mi madre? ¿Como parece? Vengo de una familia que le ha dado importancia a la cultura. Pensemos que mucha gente de izquierdas lo era a finales de los 70 porque era una manera de ser libre dentro del conservadurismo reinante. De todas maneras es muy interesante como Pujol intentó silenciar a la izquierda catalana, muchísimo más libre e interesante, porque rompía el relato de que Pujol trae las libertades y la democracia. Antes de Pujol la gente que no era nacionalista ya rompía la opresión a favor de las libertades. Como Pujol los silencia completamente, todo el movimiento cultural acaba en Madrid.
¿Hacía dónde le lleva la enfermedad?
Soy más compasiva con los demás
Si siente dolor ahora mismo, ¿de qué color es?
Morado.
¿Cuál su insulto favorito?
Poligonera. No entiendo que desde la izquierda se use.
¿Cuál es su chiste negro favorito?
Tengo chats en Whatsapp anticonstitucionales. Me gusta bromear sobre Almeida. Me sale natural hacer chistes. Es una manera de relajarse.

Una pregunta impertinente

Pregunta. ¿Cuál es la pregunta más impertinente que le han hecho? ¿Y qué respondió?

Respuesta. Las que me han hecho sobre Nacho Vegas como usted ahora.