Tanta es la impronta del Corriere della Sera en la historia de Italia que hasta el edificio donde se elabora el periódico desde 1904 (via Solferino 28, Milán) es un símbolo del periodismo en el país. El periódico, sin embargo, se fundó tres décadas antes, en 1876, cinco años después de que finalizara el proceso de reunificación italiana. Un periódico nacido prácticamente al mismo tiempo que el Estado que lo alberga.
Entonces situado en la Galleria Vittorio Emanuele, el primer número, con una tirada de 15.000 ejemplares -hoy supera las 200.000 copias-, salió el 5 de marzo de aquel año, costaba cinco céntimos (de lira) en Milán y siete fuera de la ciudad. En una Italia en transformación, aquella primera edición trasladaba las palabras del entonces director, Eugenio Torelli Viollier, que llevaban por título «Al pubblico» (a los lectores). Y aquella misiva, cuando se cumplen los 150 años de historia del periódico (cuyo grupo editor, RCS, edita también EL MUNDO) es lo primero que le viene a la cabeza a Luciano Fontana, director del Corriere desde 2015, cuando se le pregunta por hitos históricos de su país que estén estrechamente ligados al diario.
«El primer editorial identifica inmediatamente el papel del periódico: 'Lectores, quiero hablarles con claridad', escribió Torelli, lo cual no es poca cosa en el panorama periodístico de la época. Y muchas otras de sus reflexiones han sido fundamentales en la historia del Corriere y lo siguen siendo hoy: 'Queremos que los hechos se informen con objetividad, sin interpretaciones que los distorsionen. Nos reservamos el derecho a criticar, incluso o especialmente, a nuestros amigos'. En un panorama completamente distinto como ahora, esos mismos valores son los que consiguen buen periodismo», argumentaba ayer Fontana en una videollamada desde uno de los salones de Via Solferino, pocas horas antes de comenzar los fastos del aniversario, que durarán todo el año.
- ¿Cuáles serían los nuevos valores?
- La transformación realizada en los últimos 10 años es un nuevo punto de partida pero, si la cuestión son los valores del buen periodismo, realmente son siempre los mismos: mirar la realidad con los ojos abiertos, informar sobre ella con precisión y exactitud, no querer convertir a los lectores en fanáticos y, al mismo tiempo, proporcionarles elementos para comprender esa realidad.
- ¿Y en qué sentido el 'Corriere della Sera' de hoy es diferente al de antaño?
- A la redacción llegaron jóvenes más capaces, por edad, de trabajar en el ámbito digital. Y así es como hemos construido el periódico de hoy. Yo ya no pienso en el Corriere como un periódico de papel sino como un sistema, un centro de información que se distribuye a lo largo del día en diversas plataformas.
- ¿Qué papel jugará la inteligencia artificial en el futuro profesional de los periodistas?
- Los periodistas mantendrán su rol intacto, incluso en tiempos de IA. Un lector que recibe noticias de todo el mundo acude al Corriere porque quiere que le proporcionemos una selección de las noticias del día. Confían en nosotros porque las hemos verificado y saben que pueden encontrar análisis y perspectivas que les ayuden a comprender lo que está sucediendo. No se limitan a las redes sociales, donde las opiniones se utilizan para acabar con quienes discrepan. Si no hubiera periodistas, no existiríamos como diario. La IA, por supuesto, es algo que se aborda con gran preocupación porque la primera pregunta, la más banal, es: ¿Habrá alguien que escriba los artículos o que realice las entrevistas y los vídeos en lugar de los periodistas? ¿Dejaremos de ser necesarios?
- ¿Tal vez quiera responderse a sí mismo?
- Los periodistas siempre estarán en el centro. Lo que tenemos que hacer es tener en cuenta que hay cosas que la IA nunca podrá hacer. Nunca obtendrá primicias, ni profundizará ni intentará guiar a la gente sobre lo que sucederá en el futuro. La inteligencia artificial funciona con bases de datos ya consolidadas; es decir, almacena información, la reúne y te la devuelve en función de lo que le pides. Esta es su función, y es un sistema que funciona con elementos ya existentes, por lo que no tiene horizonte futuro. Ni siquiera sabemos con qué funciona, cómo son las bases de datos de la IA, si pueden estar sesgados por intereses políticos o económicos, si están mal construidas porque la información es incompleta o porque han almacenado información que era falsa y ahora la están dando. Por lo tanto, el papel de los periodistas se mantendrá intacto en un buen sistema de información. Lo que sí puede hacer la IA es transcribir esta entrevista y ahorrar tiempo de trabajo.
- ¿En qué más nos puede ayudar la IA?
- Como una herramienta capaz de escanear miles y miles de documentos, trabajar con esos datos y combinarlos. O para que quienes desean escuchar las noticias y no leerlas puedan hacerlo. A través de esto, se puede también estudiar las preferencias e intereses de los suscriptores, y así podemos ganar tiempo para dedicarlo a la información personalizada. Si sabemos cómo aprovechar la oportunidad y evitar los riesgos, con claridad y capacidad de innovación, quizá no sea un desafío mortal. Podría ser un desafío que nos traiga algo bueno.
Óptimo es lo que se avecina, y Fontana se lo sabe, como él diría, a memoria. Un año entero de actos para festejar el siglo y medio de existencia de un periódico que, aunque nacido para la burguesía de Milán a finales del XIX, se ha convertido en este tiempo en un diario nacional, un aspecto del mismo que para Fontana es además crucial. Él fue quien se ocupó de liderar la transformación digital del diario, nada más llegar a la dirección hace poco más de una década, y de convertirlo en el «sistema» que, cómo él dice, es hoy. El 27 de enero de 2016, Fontana escribía un texto que arrancaba en la portada del Corriere y decía así: «Por una información independiente que estará con ustedes a cualquier hora del día en diversas plataformas. Más periódicos a lo largo de distintas horas del día».
- ¿Qué es lo que más le emociona del aniversario?
- El viernes por la mañana habrá un acto inaugural en el Teatro La Scala de Milán al que asistirán muchas personas, entre ellas el presidente de la República, Sergio Mattarella. Ese mismo día se estrenará un documental sobre el periódico y ya está en librerías un volumen especial editado por la Fundación Corriere. Vamos a reeditar facsímiles de los números que consideramos, por así decirlo, extraordinarios o simbólicos [la selección de portadas de estas páginas, realizada por el propio Fontana, incluye algunas de éstas], y que se expondrán en varios lugares de Milán y en otras ciudades italianas porque estamos muy interesados en caracterizar el Corriere della Sera como un periódico nacional, y no sólo para el norte de Italia.
- ¿Qué puede contarnos del periódico por dentro?
- Somos un diario pluralista. Hay periodistas, editorialistas, creadores de tendencias... y cada uno tiene sus respectivas interpretaciones, muy diferentes entre ellas, pero esto no genera confusión sino riqueza. Lo que compartimos es que creemos en que todo lector, independientemente de cómo quiera leernos o vernos, tiene derecho a la misma calidad de información. Por eso cuando creamos una plataforma web con el mismo valor informativo que el papel solicitamos a los lectores que pagaran una suscripción, es decir, que reconocieran nuestro valor. El resultado ha sido extraordinario, tenemos más de 750.000 suscriptores digitales, 52 newsletters, redes sociales, pódcast, boletines informativos... Un sistema que nos ha llevado a reorganizar nuestro trabajo con diferentes horarios y turnos, y también a adquirir nuevas habilidades para poder desarrollar Corriere TV, equipos de SEO, etcétera.
Aunque sea sólo por curiosidad, echemos por un momento la mirada hacia atrás para recordar que, ya en los inicios del siglo XX, el Corriere era especialmente innovador, pues de 1901 data la primera edición de La Lettura, un producto dedicado a lo literario y a lo cultural en general que el propio Fontana recuperó en 2015. O rememorar, también, que entre los periodistas históricos que han pasado por los impresionantes salones de Via Solferino no estaba sólo Indro Montanelli, sino también un Premio Nobel como Eugenio Montale.
- ¿En qué otros momentos históricos el Corriere ha formado parte de la escena?
- Es uno de los periódicos que impulsó la intervención de Italia en la Primera Guerra Mundial. Hay quien dice que, sin el Corriere della Sera, Italia posiblemente no habría entrado en la guerra. Luego está el interludio del fascismo, durante el cual éste tomó el control de los periódicos pero luego volvió a jugar un papel muy importante en la construcción de la República y en el avance de la posterior era de derechos, tanto sociales como civiles. Sin ser un periódico partidista, sí es un periódico que, durante el dramático periodo del terrorismo en Italia, adopta una postura firme y seria, tanto al informar como al oponerse. El Corriere se asemeja a Italia: se percibe moderno, es vanguardista, laico y defensor de los derechos.
- Y tienen hasta un Corriere dei Piccoli, para los más pequeños. Están asegurándose lectores.
- Claro. Es un segmento de población al que es difícil llegar, sus canales y formas de comunicarse son otros. Aunque creo que ningún periodista, ni del Corriere ni de otros periódicos importantes del país, debería ni siquiera considerar imitar a los creadores de contenido, porque ésa no es nuestra profesión. Siempre lo haremos peor que el influencer de turno.



