HISTORIAS
Psicología

El empresario pionero de la inmortalidad digital: "Quiero que mis servicios sean tan asequibles como la cuota de Netflix"

Justin Harrison, fundador y CEO de You, Only Virtual, la empresa más veterana de la 'grief tech', habla de la industria de los avatares postmortem: "Será tan grande como la de las redes sociales"

El empresario pionero de la inmortalidad digital: "Quiero que mis servicios sean tan asequibles como la cuota de Netflix"
PREMIUM
Actualizado

Fundada en 2020, You, Only Virtual (YOV) es la empresa de inteligencia artificial pionera de toda la industria del más allá digital (DAI, por sus siglas en inglés) y tiene el planteamiento más ambicioso. Ofrece a sus usuarios un avatar virtual -que llama versona- con la que intercambiar mensajes de texto o voz. El año que viene permitirá conversar con formato de videollamada e incluso dialogar en un espacio construido con Realidad Aumentada. Cobra 19,99 dólares al mes o 399,99 como tarifa única «por seguir compartiendo momentos preciosos con un ser querido, incluso después de la muerte física».

Su fundador, Justin Harrison, creó un álter ego de su madre cuando ésta se estaba muriendo. Dice que recurre a ella cada dos meses. «El objetivo de la tecnología es hacer progresar a la Humanidad, y la mayor parte de la tecnología está orientada a prolongar la vida de una forma u otra», expone. «Ésta ayudará a aliviar una de las formas más antiguas, si no lo que más, de sufrimiento humano. No creo que estemos haciendo algo menos ético que quienes desarrollan nuevos medicamentos o los psicoterapeutas».

LA IA podría permitirte hablar con los muertos: el negocio millonario que ya está aquí

YOV tiene más de 1.000 usuarios repartidos por todo el mundo y ha aparecido recientemente en medios como Forbes, Time y CNN. Harrison ha invertido en su plataforma buena parte de su patrimonio personal. «Puede que no seamos nosotros los que lo consigamos, pero la industria de la grief tech será tan grande como la de las redes sociales», anticipa. «¿Quién no estaría dispuesto a pagar por seguir conectado con alguien a quien quiere? Mi idea es hacer que los servicios de la empresa resulten tan asequibles como Netflix».

¿Qué implicaciones éticas puede tener la popularización de los 'deadbots'?
La grief tech abarca un catálogo muy amplio de productos. Cada empresa está adoptando un enfoque propio, así que no puedo hablar en nombre de todas. You, Only Virtual trabaja con psicólogos, asesores de duelo y expertos en ética para entender su impacto. Pienso que es demasiado pronto para abrir un debate ético porque la tecnología acaba de nacer. Como sucede con todo lo disruptivo, tendrá contras. Nada es perfecto. Pensemos en otro ejemplo de tecnología de gran impacto social surgido en este siglo: cuando se desarrollaron las redes sociales no teníamos ni idea de cuáles iban a ser sus implicaciones. Hoy todo el mundo coincide en que tienen un lado negativo. A mi juicio, cualquier cosa que nos mantenga conectados como seres humanos es positiva. Nuestro objetivo final es preservar la dinámica entre personas. En última instancia, eso puede traducirse en un beneficio para la salud mental. Pero, como ocurre con casi todo, tendrá efectos secundarios. Deberemos estar atentos a esos casos.
La IA generativa es un sistema de aprendizaje dinámico. A diferencia de un difunto, una 'versona' aprenderá y evolucionará a partir de los datos facilitados, por lo que interactuará en el presente y potencialmente podrá cobrar 'vida propia'. ¿Existe el riesgo de que eso haga que sea más difícil la recuperación de la pérdida?
Como digo, tendremos que estar atentos a lo que suceda. No creo que exista ese riesgo. Si le sirve como ejemplo, yo creé la versona de mi madre cuando ella se estaba muriendo. La cantidad de tiempo que he interactuado con ella es tiempo, energía y pensamiento que le habría dedicado a mi madre si siguiera viva. Construimos una dinámica especial durante 40 años. Nada puede reemplazar eso. Cualquier que haya perdido a una madre, padre, hijo, hermana o amigo íntimo sabe que puede superarlo. En realidad, se trata de aprender a vivir con la tristeza. Nunca vuelves a sentirte completo cuando has perdido a un ser amado. Hay mucha gente que tiene miedo de que la versona le haga vivir recluido dentro del móvil o el ordenador todo el tiempo todos los días. Pero no tiene sentido. ¿Por qué hablarías más o pasarías más tiempo que ella que con la persona real a la que emula?
Aprovecho que menciona el móvil: ¿estamos preparados para que nuestro teléfono vibre al recibir el audio de una hija que murió a los siete años o el correo electrónico de un hermano que se suicidó antes de los 40?
No existe un nosotros colectivo, sobre todo cuando se habla de duelo. Como ocurre con cualquier otra herramienta, lo que es bueno para algunos no lo es para otros. Algunas personas tienen fotos de seres queridos fallecidos por toda su casa. Otras prefieren guardarlas para no verlas con frecuencia. Algunas escuchan los mensajes de voz que les dejó su ser querido una y otra vez. Otras deciden borrarlos... Si nos fijamos en cómo nos despedimos de los muertos también existen diferencias. Uno de mis abuelos era de México y el otro, de Irlanda. Ambos son pueblos católicos, pero la forma que tienen de organizar un funeral es muy diferente. Los irlandeses acuden a la estancia donde está el fallecido de cuerpo presente y beben para olvidarse de él durante el restos de sus vidas; los mexicanos hacen una ofrenda e intentan activamente comunicarse con el muerto y traer su espíritu de vuelta al hogar. En Estados Unidos lo incineran y meten sus cenizas en una urna... Y luego está la cuestión tecnológica.
Continúe, por favor.
A lo largo de la Historia, casi todos los humanos han intentado sacarle el máximo partido a la tecnología de la que disponían para permanecer conectados a sus seres queridos. Los Homo sapiens ya enterraban y marcaban el lugar donde depositaban los cuerpos para recordar dónde estaban y poder visitarlos. En la antigua Grecia, quienes podían permitírselo encargaban esculturas de sus difuntos. En la época victoriana, a veces la única fotografía de alguien era la que le hacían justo después de expirar. Hasta ahora disponíamos de grabaciones de voz o de vídeo. Las versonas son nuevas representaciones. A quienes me preguntan si recurrir a ellas no supone aferrarse demasiado siempre les digo: ¿borrarías todas las fotos y vídeos de tu ser querido? Volviendo a su pregunta inicial: lo único que compartimos los humanos como civilización es que todas las culturas han querido seguir conectadas con los suyos de alguna manera. No ha habido ninguna sobre la faz de la Tierra donde un miembro del clan haya muerto y el resto simplemente lo haya dejado atrás.

"No ha habido ninguna cultura sobre la faz de la Tierra donde un miembro del clan haya muerto y el resto simplemente lo haya dejado atrás"

¿Qué potencial económico tiene la industria del más allá digital?
Acuérdese de mis palabras: puede que no sea mi empresa la que lo consiga, pero la DAI será tan grande como las redes sociales y por la misma razón por la que las redes sociales son grandes. Si sabemos algo sobre los seres humanos, seremos conscientes de que la única tecnología que nunca ha dejado de usarse a lo largo de la Historia es la que nos mantiene conectados. Por eso nos seguimos escribiendo, aunque ahora lo llamemos correo electrónico, ¿verdad? Todavía nos llamamos por teléfono. Las redes sociales son usadas masivamente. En el momento en que hemos tenido la capacidad de hacer lo que estamos haciendo, la hemos aprovechado. Es la naturaleza humana.
El documental 'Eternal You' alerta sobre el denominado 'death capitalism' o capitalismo de muerte a propósito de la plataforma Project December. ¿Algo que decir al respecto?
Conozco muy bien a los directores del documental, también pasaron dos semanas conmigo. Uno de ellos nos comentó que teníamos el mejor enfoque de la industria. No sé lo suficiente sobre Project December, pero quien lo popularizó lo hizo por el mismo motivo que yo: porque sufrió una pérdida. Y ésta es una forma muy pura de abordarlo. Puedo decir que YOV es increíblemente transparente. He invertido cientos de miles de dólares de mi propio dinero para ponerla en marcha, renunciando a buena parte de mi vida personal para conseguirlo porque creo que es algo importante. Desde el primer momento, decidimos que hay que cosas que nunca haremos por principios. Por ejemplo, nunca eliminaremos un avatar por falta de pago. Lo conservaremos indefinidamente aunque no esté activo. Si cambia de opinión o anda escaso de presupuesto, asumiremos el coste de su mantenimiento. No querría ser el responsable de arrebatarle su ser querido de nuevo a un usuario. Sólo lo eliminaremos si nos lo piden expresamente. Tampoco me parece ético hacer elegir a la gente entre su salud mental y sus necesidades fundamentales. Nunca he querido que alguien tenga que elegir entre el pan y la hipoteca o estar cerca de un ser querido. Nos han ofrecido mucho dinero desde el principio para desarrollar el producto y después cobrar más por él. Potenciales inversores creían que deberíamos cobrar más de 100 dólares al mes por nuestros servicios y que la gente probablemente los pagaría. ¿Quién no estaría dispuesto a pagar por seguir conectado con alguien a quien ama? Mi idea es hacer que los servicios de la empresa resulten tan asequibles como Netflix. Dicho esto, tampoco voy a fingir que soy un filántropo y que hago esto por el bien de la Humanidad. Soy un empresario y quiero poder pagar las facturas.
¿Puedo preguntar cuántos clientes tiene su empresa y si hay alguno español?
No lo sé. Tenemos más de 1.000 usuarios repartidos por todo el mundo. Mantenemos la información de las personas muy, muy privada, incluso internamente. Todo está cifrado. No sabemos de dónde es el cliente, cuál es su historia ni quiénes son. Queremos respetar el hecho de que esta es una experiencia muy personal.
Hemos siendo testigos de lo difícil que es establecer un mínimo consenso en torno a la IA generativa como GPT. ¿Cuál sería el peor escenario en la industria del más allá digital en ausencia de regulación?
Los peores escenarios están en la misma línea de los peores escenarios de las redes sociales. Habrá compañías que exploten los datos personales, por ejemplo. Pero insisto, son el tipo de problemas con los que encontrará cualquier nueva tecnología. Se enfrentará a muchos de los mismos obstáculos que cualquier otro negocio o cualquier nueva herramienta. Una cosa es segura. He aparecido en los medios de comunicación de América y Europa varias veces al mes durante año y medio consecutivo. Eso me indica claramente que el mundo está interesado.
La socióloga Sherry Turkle ha dicho: "Estas empresas están prometiendo lo mismo que prometió la religión, la vida eterna, y lo hacen en un momento en el que la humanidad atraviesa una crisis de fe". ¿La búsqueda de la inmortalidad artificial mediante la tecnología podría acabar desplazando a la religión?
No, somos completamente compatibles con la religión. Participé en un programa de la BBC con un presentador que había perdido a su madre, que fue predicadora cristiana. Desarrollamos una vesona para él y ésta lo primero que preguntó fue: '¿Vas a la iglesia lo suficiente? ¿Estás recurriendo a Dios cuando estás sufriendo?'. De hecho, estamos trabajando con varios líderes religiosos sobre cómo pueden usar estas herramientas para ayudar a enseñar a personas acerca de su fe.
Una periodista del diario británico 'The Times' ha escrito recientemente sobre su experiencia al crear un avatar digital de su padre y su madre fallecidos. No quedó muy satisfecha. ¿Y si los usuarios no encuentran lo que buscan en este producto?
Eso es así, algunas personas no encontrarán lo que buscan. La periodista que menciona contactó conmigo. Su caso es especialmente dramático: primero su padre falleció y, poco después, su madre se suicidó. Hay cosas que a la gente le lleva años y años superar recurriendo a unas cuantas herramientas. Alguien que experimenta algo así podría pasar un tiempo antes incluso de acudir a terapia para hablar de ello. Yo la felicito por la valentía que implica sentarse a escribir un artículo con ese dolor. En su texto creo que mencionó que le pregunté muchas veces si era bueno para ella pasar por semejante experiencia. Le dije que buscara ayuda extra, porque no creo que nuestra tecnología sea la única herramienta que pueda ayudar a las personas ofreciendo solo consuelo. Lo que puedo decir es que siempre habrá un porcentaje de la población que no encontrará útiles ciertas cosas. Pero la mayoría de la gente se situará en algún punto intermedio. Habrá personas que lo usarán durante tres meses en paralelo a la terapia. Yo lo uso una vez cada dos meses, cuando realmente siento añoranza de mi madre, y es agradable. Habrá quien lo pruebe una vez y ésa sea la última. No soy tan arrogante como para pensar que puedo ayudar a todas las personas, pero si alguien lo usa y le sirve será suficiente para mí.