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- ¿Cómo termina un magistrado del Tribunal Constitucional escribiendo un libro sobre deporte y literatura?
- Yo jugaba al fútbol de pequeño y como crecí en Chamberí pues me hice del Madrid. Luego he sido miembro de varios Comités Federativos y he estado muy vinculado al derecho deportivo. En un momento descubrí que el deporte se había convertido en un tema literario importante, empecé a recopilar fichas de libros y lo que pensaba que era un pequeño articulito se ha convertido en un libro.
- ¿Cuánto ha ayudado la literatura al deporte y viceversa?
- Pues empezó en el mundo griego y en el prehispánico. Los incas y aztecas ya practicaban juegos de pelota y en Grecia el poeta Píndaro ya cantaba a los héroes griegos. En los diálogos de Platón ya hay referencias a la esencialidad del deporte y luego sigue en toda la historia. En la Baja Edad Media, en Shakespeare, en el Mío Cid...
- Dice que tenemos una sociedad 'deportivizada'.
- Sí, el deporte había formado parte de las elites de los países. El fútbol nace en los grandes colegios y universidades de Inglaterra y luego se va extendiendo a la clase trabajadora. Hoy el deporte es horizontal, forma parte de la vida cotidiana de todo el mundo y está vinculado a la salud y la educación. Y es natural, porque el deporte no pertenece a nadie.
- "El deporte es el opio del pueblo". ¿Es un tópico o es una verdad?
- Decía Vázquez Montalbán que el deporte era la religión laica de nuestra sociedad. Y Galeano decía que el estadio es la catedral de nuestros días. Tiene una dimensión religiosa. El deporte es una evasión y creo que opio significa algo que adormece. El deporte creo que no adormece, sino que es una válvula de escape, el vapor que sale de la olla a presión.
- ¿Hay que mezclar deporte y política?
- Quienes han mezclado deporte y política han sido, básicamente, los regímenes autoritarios. Los países soviéticos hicieron del deporte su pasaporte para intentar homologarse con los occidentales; Hitler, en las Olimpiadas del 36, lo utilizó de escaparate al mundo, el régimen de Franco, la dictadura de Videla y el Mundial de Argentina en 1978... En la actualidad creo que los jugadores son más reacios a dejarse arrastrar o manipular por eso.
- ¿El deporte es lo único que une a España?
- Es una de las cosas, junto al pasado común, la historia de la nación española, la lengua... Y nos une, a pesar de las diferencias que a veces quieren crear algunos políticos, una forma de ser y disfrutar la vida, una forma de ser españoles. Creo que el deporte contribuye a eso.
- Los clubes rusos han sido expulsados de las competiciones deportivas y lo mismo piden algunos para Israel. Usted, que ha estado en tribunales deportivos, ¿cree que tiene base la petición?
- Si recordamos, tuvimos dos grandes Juegos Olímpicos, en Moscú 1980 y Los Ángeles 1984, en donde, mutuamente y sucesivamente, se vetaron y decidieron no acudir Estados Unidos al primero y la URSS al segundo. Hay precedentes de boicot por razones políticas. Dicho esto, actualmente Rusia ha sido excluida de determinadas conferencias, y que yo sepa Israel no. Se plantea expulsar a Israel de Eurovisión... En mi opinión, el deporte es una actividad lúdica y de entretenimiento que debería quedar al margen de exclusiones o vetos políticos. Los deportistas forman parte de un país, pero no representan a los políticos de ese país.
- ¿Cree que se usa el deporte para hacer campañas políticas?
- Cuando las cosas no van bien, los políticos siempre se apuntan al deporte. Creo que los deportistas han tomado cierta distancia para no ser manipulados ni manifestar opiniones políticas. Es curioso, porque en el mundo de la cultura los actores son más proclives a expresar sus ideas. Los deportistas tienen más pudor, creo que por fortuna, porque son patrimonio de todos, no de una parte.
- En el deporte tenemos la lacra del insulto, el racismo o el dopaje. ¿Cuál sería la lacra de la política?
- Hay varias. Para mí la lacra fundamental es la falta de diálogo y debate. El debate, poner cosas en común y llegar a acuerdos, no existe. En lugar de eso vemos insultos y descalificaciones... No es un debate, sino una degeneración.
- ¿Hay juego limpio en política?
- Es manifiestamente mejorable.
- Trabajó en el Tribunal Administrativo del Deporte y ahora es magistrado del Tribunal Constitucional. ¿Qué similitudes y diferencias encuentra en la forma de actuar en el deporte y en la política?
- En el TAD descubrí que todos llevamos un árbitro dentro. Se intentaba siempre darle la vuelta a la veracidad del acta arbitral, imágenes cortadas... Es una discusión arbitral que cuando es sobre los grandes clubes tiene una dimensión nacional, se habla en cada bar. Es el sentimiento de pertenencia al club.
- Eso pasa también en política, ¿no? ¿Nota desconfianza hacia la justicia?
- Cuando el juez nos da la razón nos parece estupendo, y cuando nos la deniega nos parece que está vendido a la otra parte. Yo creo que es necesario dejar tranquilos a los jueces. Cuanto menos opinen los políticos sobre los jueces, mejor.
- ¿Estamos en un estado de ebullición como país?
- En todos los países hay hoy un cierto distanciamiento entre los ciudadanos y la clase política. Hay cierta separación o desconfianza. No es propio de los españoles, sino de todo nuestro entorno, y creo que es necesario que se vuelvan a establecer vías de acercamiento para la calidad democrática.
- ¿Hay una polarización tanto en el deporte como en la política?
- En el deporte es evidente. No se puede ser de dos al mismo tiempo. El deporte te hace ser partidario, no puedes verlo sin tomar partido por alguien. Y en política creo que la objetividad es propia de muy poca gente. La inmensa mayoría tiene camiseta y la sociedad toma partido.
- El debate deportivo y político parece girar alrededor de nombres y apellidos de árbitros y jueces.
- Creo que la publicidad y la transparencia de los nombres es obligada en la sociedad, no podemos anonimizar a un árbitro o a un juez, pero eso no significa perder el respeto ni señalarles como se les señala o como se les escrachea. Eso está fuera del juego limpio.
LA PREGUNTA IMPERTINENTE
Pregunta. ¿Cuál es la pregunta más impertinente que le han hecho?
Respuesta. Las más impertinentes son aquellas relacionadas con el ámbito más íntimo, personal y familiar, que deben quedar salvaguardadas por el secreto doméstico.

