La tregua entre los dos socios de gobierno en Euskadi no ha superado el fielato de las 24 horas. Si el lehendakari Imanol Pradales aprovechó su presencia en Madrid para apelar a la "estabilidad" y obviar las críticas de Eneko Andueza, el propio líder de los socialistas vascos ha dejado claro que no perdona el gesto de los nacionalistas de forzar la reforma legal que impondrá el euskera para ser funcionario en las administraciones vascas. Los socialistas no tapan ya sus desencuentros con el PNV y tanto el propio Andueza como el teniente de diputado general de Gipuzkoa José Ignacio Asensio ya se han desmarcado con contudencia de la reclamación del Gobierno vasco para que el puerto de Pasaia pierda su condición de 'interés general' y pueda ser transferido a Euskadi.
El posicionamiento crítico de José Ignacio Asensio, el líder de los socialistas guipuzcoanos, contra la petición cursada al Ejecutivo de Sánchez por el Gobierno vasco sobre el puerto de Pasaia ha sido reforzado por Andueza en una entrevista en la Cadena Ser. "Tendrá como consecuencias en su competitividad económica, en la pérdida de puestos de trabajo y en la empresas de Gipuzkoa", había advertido Asensio. Pero Andueza ha sido aún más claro: "`[Estamos] absolutamente en contra", ha sentenciado el líder sobre el atajo propuesto por Ubarretxena para que la titularidad de Pasaia pase al Gobierno vasco. La discrepancia frontar entre los dos socios de gobierno tiene una enorme relevancia política porque tanto Andueza como Asensio se han pronunciado públicamente tan solo horas después de que la consejera de Autogobierno María Ubarretxena confirmara el objetivo de lograr la titularidad de este puerto que junto al de Bilbao son los dos que cogestionan las administraciones vascas y el Gobierno de Madrid. La consejera vasca ha justificado esta exigencia a Sánchez como una oportunidad para incrementar las inversiones en un puerto muy importante para Gipuzkoa pero que se sitúa en el puesto 23 por el volumen de mercancías que gestiona dentro del listado de puertos del Estado.
"¿Por qué se pone en riesgo Pasaia y no Bilbao?", ha añadido en su crítica primero Asensio y después Andueza. Ambos han alimentando las dudas que generan en Álava y en Gipuzkoa las decisiones adoptadas por el PNV, un partido con un claro liderazgo político y electoral en Bizkaia. Su desmarque traslada al ámbito institucional la crisis entre el PSE-EE y el PNV que se mantenía en el ámbito de las direcciones de ambos partidos. Según lo reconocido por Andueza, la propuesta sobre los puertos es solo de la consejera Ubarretxena y no del conjunto del Gobierno vasco. "En anteriores ocasiones hemos puesto pie en pared", ha recordado Andueza. Ubarretxena, además, tiene que negociar tanto la propiedad de Pasaia como un mayor control del puerto de Bilbao con el ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible dirigido por el socialista Óscar Puente.
El incremento de la desconfianza entre PSE-EE y el PNV se ha abonado por desencuentros sobre la exigencia del euskera para ser funcionario, por el protagonismo otorgado a EH Bildu por el PNV en la negociación de un 'nuevo estatus' que incluya el derecho a decidir, por la puesta en marcha de un centro para refugiados impulsado por el Gobierno de Pedro Sánchez que los nacionalistas quieren paralizar y ahora también por la transferencia del puerto de Pasaia descatalogado como de 'interés general'.
El posicionamiento crítico y público de Asensio se produce, además, cuando Eneko Andueza ha mantenido su perfil más beligerante con el PNV de Aitor Esteban. "Ha sido el PNV quien ha presentado unilateralmente esa iniciativa, quien ha hecho un ofrecimiento público a EH Bildu para llegar a un acuerdo en torno al nuevo estatus, y ha sido el propio PNV quien ha llegado a un acuerdo en las Juntas Generales de Gipuzkoa con EH Bildu en torno al derecho a decidir", ha afirmado en las puertas del Parlamento Vasco esta mañana.
Pero Andueza ha ido un paso más allá al reconocer públicamente su falta de confianza personal con el nuevo presidente nacionalista. "Yo siempre he insistido en que, en una coalición de gobierno, es muy importante que las relaciones estén bien engrasadas, que tengamos una buena interlocución y un buen diálogo. Insistí mucho en esa cuestión porque creo que fue algo que, en su momento, logramos hacerlo muy bien Andoni Ortuzar y yo mismo", ha recalcado Andueza. El líder de los socialistas vascos ha resaltado en los últimos días sus dudas sobre quién manda en el PNV para señalar que la reforma de las condiciones para acceder a la función pública ha sido liderada por el parlamentario guipuzcoano Markel Olano y que han sido los nacionalistas de este Territorio los que han firmado una moción a favor del 'nuevo estatus' con el derecho a decidir el pasado lunes.
La ofensiva del PSE-EE choca con el mensaje que el lehendakari Pradales lanzó en Madrid y que fue avalado por Aitor Esteban en sus redes sociales. Esta misma mañana y antes de que Andueza se parara ante los periodistas, el portavoz parlamentario del PNV Joseba Díez Antxustegi ha incidido en la necesidad de "alejarse del ruido". Según fuentes del PNV, los dos partidos mantuvieron una diálogo ayer para encauzar esta disputa dialéctica aunque, por lo visto a lo largo del día de hoy, tampoco llegaron a entenderse.

